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Comunicado de prensa

La reinserción de niños y niñas asociados a las fuerzas combatientes de Liberia ha sido un éxito

La readaptación de los niños y niñas es fundamental para la estabilidad nacional y permitirá romper el círculo de las guerras en que participan niños y niñas en África

Monrovia/Nueva York/Ginebra, 26 de agosto de 2004 - Apenas cuatro meses después de que se iniciará una importante campaña de desarme, cerca de un 85% de los aproximadamente 5.800 jóvenes desmovilizados en Liberia han regresado a casa. Solamente esta semana, alrededor de 115 niños excombatientes se reencontraron con sus familias.

"Los niños y niñas secuestrados o reclutados por la fuerza han podido regresar a sus hogares, de donde nunca tendrían que haber salido", dijo Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF. "Estos niños han emitido un sonoro 'sí' en favor de la paz y merecen que les ofrezcamos todos los medios posibles para luchar por ello".

La Sra. Bellamy realiza una visita de tres días a Liberia para conmemorar el primer aniversario del Acuerdo General de Paz que se firmó en el país. Durante su estancia se reunió con niños y niñas que anteriormente habían estado asociados a las fuerzas combatientes y que en la actualidad viven en centros de tránsito. También visitó un campamento donde habitan 20.000 personas desplazadas por el conflicto.

Los niños y niñas asociados a las fuerzas combatientes se vieron obligados a portar armas y a servir como espías, porteadores, cocineros o esclavos sexuales. Los que viven en la actualidad en los centros de tránsito (alrededor de 970) pueden regresar a casa cuando los responsables encuentran a sus familias. De los cerca de 5.800 jóvenes ya desmovilizados, hay 1.175 niñas, 15 de ellas embarazadas. Estas cifras no incluyen a alrededor de 50 niños y niñas de corta edad. Cerca de 85 extranjeros menores de edad, que provienen básicamente Guinea y de Sierra Leona, esperan su repatriación.

Los niños y niñas participan en un programa de desarme, de desmovilización, de readaptación y de reinserción organizado por la Misión de las Naciones Unidas en Liberia. Este programa prevé la desmovilización sistemática de todos los pequeños asociados a las fuerzas combatientes y alienta su reinserción. La fase de reinserción (que se produce cuando los niños y niñas regresan a sus casas) se centra en el acceso a la educación y la formación profesional con una firme implicación de la comunidad.

Según la Sra. Bellamy, la puesta en vigor de este programa en Liberia recuerda lo que ocurrió en la vecina Sierra Leona, donde cerca de 7.000 niños y niñas han sido desmovilizados y más de 6.700 se reencontraron con sus familias desde 1999 hasta 2004.

La experiencia de Sierra Leona muestran que el éxito a largo plazo del programa (es decir, que no se secuestre ni se reclute a los niños y niñas para otras guerras, y que los menores puedan esperar un mejor porvenir) reside en el hecho de que las comunidades locales y los niños reciben el apoyo que necesitan no solamente para reconstruir, sino también para hacerlo desde unas bases mejores, explicó la Sra. Bellamy.

Un seguimiento sistemático por parte de los organismos de protección de la infancia, con servicios como mediación, asistencia psicosocial, cursos de recuperación y formación profesional, constituyen algunos de los factores más importantes, añadió.

"Para empezar, estos niños nunca deberían haber estado mezclados en este conflicto. Nunca debieron haber sido testigos de los asesinatos y las violaciones o la destrucción intencional de escuelas y hospitales. Después de 15 años de guerra, Liberia tiene a la vez la ocasión y la responsabilidad de garantizar que estos niños y niñas no vuelvan a conocer nunca más los horrores de la guerra".

"Es el momento de invertir en la infancia, de considerar el porvenir de los jóvenes (y el del país mismo) como un elemento esencial de la planificación para el desarrollo", dijo Bellamy. "Los jóvenes de Liberia tienen la necesidad de vislumbrar el porvenir con confianza y esperanza. Esto quiere decir como mínimo que es necesario armarles de una buena educación y de aptitudes profesionales".

Una campaña de "Regreso a clase", iniciada en noviembre por el UNICEF, ha permitido regresar a la escuela a más de 800.000 niños y niñas y a 20.000 maestros, de los cuales 12.000 han recibido una formación acelerada, anunció la Sra. Bellamy. El UNICEF proporcionó a las escuelas el material escolar y el agua potable y las instalaciones de saneamiento necesarias, así como la asistencia para la capacitación de maestros.

Durante los próximos 18 meses, en las escuelas públicas se introducirá un programa de enseñanza acelerada que permitirá reducir a tres años los seis años de la escolaridad primaria, especialmente en las regiones donde se registra un gran número de niños y niñas que regresan a clase.

Antes de la guerra, cerca de la mitad de los niños y niñas en edad escolar carecían de escolarización y había la mitad de niñas que de niños en la escuela primaria. En Liberia, solamente un 25% de las mujeres y un hombre de cada cinco saben leer.

La Sra. Bellamy se reunirá con los periodistas durante una conferencia de prensa a las 9 en la oficina del UNICEF, Bright's Apartment, Mamba Point, Monrovia.

Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

MacArthur Hill, UNICEF Liberia, tel: (377-47) 516-182,
Marixie Mercado, UNICEF New York, tel: (377-47) 531-445
Gordon Weiss, UNICEF New York


 

 

 

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