Mauritania

Se requieren urgentemente fondos para combatir la desnutrición en Mauritania

Imagen del UNICEF: UNICEF image
© UNICEF Mauritania/2006
Un grupo de niños y niñas recibe alimentos y atención en un centro de nutrición comunitario que cuenta con el apoyo de UNICEF. El centro funciona en la apartada región mauritana de Brakna.
Por Yves Willemot y Brahim Ould Isselmou

BRAKNA, Mauritania, 4 de mayo de 2006 – La joven Emmenmnin Mini Ahmed Mamhoud es la madre de tres niños de seis, cuatro y dos años, respectivamente. Poco antes de dar a luz a su primer hijo, la Sra. Mamhoud y su esposo decidieron abandonar su tradicional vida nómada. La pareja instaló su tienda de campaña en Bouhdida, un pequeño pueblo ubicado en la región de Brakna, a unos 250 km al este de Nouakchott, la capital de Mauritania.

Desde entonces, la familia Mamhoud ha vivido en situación de pobreza extrema. La familia sobrevive gracias a los alimentos que cosecha en su pequeña granja y la leche que obtiene de la única cabra de su propiedad. Debido a las malas cosechas, la Sra. Mamhoud y su esposo se han visto obligados a adquirir alimentos a préstamo en una tienda de la localidad. Este año usaron una porción de su escasa cosecha para devolver parte de lo que debían, pero de esa manera han puesto en peligro su propia supervivencia.

“Este año tendremos que volver a endeudarnos", dice la Sra. Mamhoud ofreciendo una clara ilustración de la manera en que se perpetúa el ciclo de la pobreza, la inseguridad alimentaria y la desnutrición.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Mauritania/2006
Emmenmnin Mini Ahmed Mamhoud alimenta a sus tres hijos, cuyo estado de salud ha comenzado a mejorar desde que reciben atención sistemática en el centro de nutrición local.

Riesgo de desnutrición grave

En toda África Occidental, los países del Sahel –Burkina Faso, el Chad, Malí, Mauritania y el Níger– están amenazados por tasas peligrosamente elevadas de desnutrición infantil.

En esa región se han producido malas cosechas durante los últimos tres años debido a las sequías, las inundaciones y las plagas de insectos. La gravedad de la situación llevó a las Naciones Unidas a realizar a fines de marzo un llamamiento unificado por 92 millones de dólares estadounidenses para la prestación de ayuda humanitaria que evitaría una repetición de la grave crisis alimentaria que castigó al Níger el año pasado.

“En Mauritania, uno de cada tres niños está amenazado por la desnutrición crónica" explica Souleymane Diallo, Representante de UNICEF. “En los distritos extremadamente pobres, como Brakna, la desnutrición afecta a uno de cada dos niños".
El Sr. Diallo añade que unos 200.000 niños y niñas mauritanos están desnutridos, y que la nutrición deficiente es la causa subyacente de la mitad de las muertes infantiles en el país.

A fin de ayudar a resolver esa crisis, UNICEF presta su apoyo a los centros comunitarios donde dos veces por día se alimenta a los niños y niñas desnutridos con una mezcla de trigo, azúcar, aceite y leche de preparación local.

Cheikh Ould Lekhzine, un agente sanitario, tiene a su cargo el centro de Bouhdida desde hace un año. UNICEF le suministra todos los elementos que necesita para el preparado alimenticio.

Gracias a los programas de nutrición, los niños y niñas de Bouhdida y otras aldeas aisladas han evitado hasta ahora las formas más graves de desnutrición. Sin embargo, el Sr. Lekhzine se muestra preocupado. "Las familias cuentan con muy pocos alimentos", explica en tono afligido. "A medida que vayan consumiendo lo poco que hayan podido acopiar de la última cosecha, el riesgo de que los niños sufran formas más graves de desnutrición será cada vez más real".

Imagen del UNICEF
© UNICEF Mauritania/2006
En diversos centros comunitarios ubicados en la región africana del Sahel que reciben asistencia de UNICEF, se alimenta a los niños y niñas moderadamente desnutridos dos veces por día con una mezcla de trigo, azúcar, aceite y leche de preparación local.

“Deberíamos hacer algo de inmediato”

Con la colaboración de UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y otros aliados, el Gobierno de Mauritania ha tomado diversas medidas para garantizar la seguridad alimentaria y combatir la desnutrición moderada, a fin de impedir que los niños y niñas sufran desnutrición grave.

El Programa Mundial de Alimentos está a cargo de la gestión de los programas de distribución de alimentos, mientras que UNICEF se concentra en ayudar a la infancia mediante los centros de nutrición comunitarios. Cuando las madres acuden a esos centros, el personal de UNICEF y sus aliados les brindan orientación sobre cómo mejorar la nutrición de sus hijos e hijas.

“El mensaje que compartimos con las madres se refiere a una práctica que no obstante ser muy simple salva muchas vidas. Se trata de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida de los hijos seguida por el destete adecuado”, explica el Sr. Diallo. “Es la manera en que se mantiene a los niños y niñas en buen estado de salud nutricional y alejados de los centros de nutrición. Porque a largo plazo, los niños y niñas y sus familias no deberían depender de estos centros”.

UNICEF guarda la esperanza de que los donantes reaccionen este año a tiempo y se pueda evitar la trágica repetición de las imágenes devastadoras de los niños y niñas del Sahel presas de la inanición.

“Conocemos la situación, y también contamos con la estrategia adecuada para hacerle frente", señala el Sr. Diallo. “Deberíamos hacer algo de inmediato para evitar que la tragedia del Níger del año pasado se repita ahora en Mauritania. Pero debemos hacerlo ya mismo”.

Sabine Dolan colaboró con la elaboración de este artículo desde Nueva York.


 

 

Búsqueda