Maldivas

Después del tsunami, un estudio ayuda a combatir la malnutrición en las Maldivas

Imagen del UNICEF: UNICEF image: Maldives nutrition
© UNICEF/HQ05-0454/Horner
UNICEF y sus aliados se empeñan en encontrar los medios de cultivar más frutas y hortalizas en los arenosos atolones de las Maldivas.

Como parte del lanzamiento del "Progreso para la Infancia número 4: Un balance sobre nutrición", UNICEF está presentando una serie de historias centradas en iniciativas que han dado resultados y que pueden contribuir a contrarrestar las numerosas amenazas al estado nutricional de niños y niñas.

KUDAHUVADHOO, Maldivas, Junio 2006 – Los rayos del sol traspasaban el humo de leña acre que ascendía de los fogones. Dentro de la cocina comunal, el almuerzo estaba casi listo. Hoy, como la mayoría de los días, se trataba del invariable pescado y arroz.

Los residentes de este campamento provisional en la isla de Kudahuvadhoo no esperaban que el menú fuera diferente. Al igual que las generaciones anteriores que crecieron en estos atolones arenosos y casi yermos, están acostumbrados a una dieta carente de verduras frescas.

"A la gente -que piensa en las Maldivas como un ambiente prístino y paradisíaco con sus banquetes de langosta- le resultaría muy difícil comprender que estas islas padecen de un problema crónico de desnutrición", dijo Ken Maskall, representante de UNICEF en las Maldivas.

Lo cierto es que en las Maldivas se registra una de las peores tasas de desnutrición del sur de Asia, y una cuarta parte de la población infantil menor de 5 años padece retraso en el crecimiento. Además de la carencia de verduras, la culpa recae en la falta de preparación y en una dieta con demasiados alimentos azucarados.

Para combatir el problema, en este país se ha llevado a cabo la mayor encuesta nutricional de este tipo. Apoyados por UNICEF, equipos del Ministerio de Salud Pública de las Maldivas han ido en barco de isla en isla, para realizar un estudio detallado entre las madres con hijos menores de tres años y recoger información sobre el tipo de comida utilizada para su alimentación.

Proyectos basados en la comunidad

Al describir el valor del proyecto, Maskall explicó que "nos ayudará a averiguar cuándo y cómo comienzan los problemas de malnutrición, y a planificar intervenciones que conduzcan a un cambio de la situación". Maskall cree que, a largo plazo y valiéndose de pequeños planes experimentales, deben encontrarse soluciones sostenibles para hacer estas islas arenosas más fértiles.

Algunos de estos programas están ya en marcha. UNICEF está apoyando en el país sistemas de educación para la nutrición y control del crecimiento basados en la comunidad. El nivel de desnutrición entre los niños es un problema que el tsunami puso de relieve de forma inesperada, un problema que quizá termine por resolverse gracias a recursos asignados como consecuencia de la tragedia. Los gastos previstos para los siguientes dos años (2006-2007) ascienden a unos 14 millones de dólares.

Aishath Naaz, del Ministerio de Salud, que hablaba desde el campamento para personas desplazadas que funciona en la isla de Kudahuvadhoo, señaló: "En esas islas donde no tienen frutas ni hortalizas, están acostumbrados a comer arroz y pescado. Eso es lo único que tienen". A su alrededor, los miembros de su equipo estaban atareados entrevistando a residentes, mientras otros pesaban y medían a los bebés y a los niños.

Mientras se preparaba para concluir su trabajo en esa isla y pasar a la siguiente, Aishath Naaz se mostraba optimista: "Analizaremos todos los datos e identificaremos las islas que necesitan ayuda", afirmó. "En las Maldivas no queremos tener algunas islas que no cuenten con buena educación y buena salud".


 

 

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