Madagascar

Los niños del Madagascar meridional continúan amenazados por la desnutrición grave aguda

Por Sara Johansson

MADAGASCAR, 19 de julio de 2010 – Siete distritos de tres regiones de Madagascar se recuperan de una crisis alimentaria que afecta a la región meridional de ese país desde 2009. La crisis se debe principalmente a la ausencia de lluvias, a los efectos de una prolongada época de escasez y a las escasas cosechas. La crisis se ha agravado debido a que los habitantes de algunas aldeas de la región tienen acceso limitado al suministro de agua y a los servicios de atención de la salud.

VÍDEO: Katharina Koeller, de UNICEF, informa sobre las actividades contra la desnutrición que se llevan a cabo en Madagascar, que sufre los efectos de una grave sequía.

 

Este año, debido a que no se produjeron lluvias cuando los cultivos más las necesitaban, se volvió a prolongar la época de escasez, el período entre cosechas en el que se agotan las reservas de alimentos.

La crisis ha tenido graves consecuencias para los habitantes de la región meridional de Madagascar. Los principales amenazados son los niños, las niñas y las mujeres embarazadas o lactantes, que están debilitados porque no reciben alimentación adecuada desde hace mucho tiempo.

El diagnóstico precoz de la desnutrición

Armand Laha, administrador de la aldea de Bevoalavo, afirma que está apabullado por la situación. “Los que tienen un poquito de dinero ahorrado compran pequeñas cantidades de alimentos en el mercado”, explica. Y agrega que los que no tienen dinero solamente pueden comer raketa, que es el nombre local del fruto del cactus.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2010/Andriamasinoro
Zeavine Heltine, una agente comunitaria, pesa a un niño durante una de las campañas de exámenes de detección de la desnutrición que se llevan a cabo periódicamente en el distrito de Beloha, localizado en la región de Androy, en Madagascar meridional.

Cuando la desnutrición infantil se detecta en su etapa inicial, los niños pueden ser tratados en sus hogares con alimentos terapéuticos listos para su consumo, como Plumpy’nut, una pasta rica en proteínas que se produce a partir del cacahuate, y mediante exámenes periódicos en los centros sanitarios cercanos. Sin embargo, en algunos casos los niños no pueden recibir tratamiento en sus hogares debido a otras complicaciones médicas y deben ser derivados a hospitales y otros establecimientos de atención de la salud.

Ellya tiene 10 meses y pesa sólo 4,5 kilogramos. La niña fue internada en un hospital con desnutrición grave y luego se le diagnosticó tuberculosis. Su madre, como muchas otras mujeres de la región, contrajo matrimonio a edad muy temprana y tuvo su primer hijo a los 15 años. Ellya es la menor de siete hermanos y hermanas.

“Estamos asustados, porque si no podemos darles de comer, nuestros niños corren grave peligro de muerte”, explica la madre de Ellya.

Prevención y tratamiento

Desde principios de 2009, UNICEF y sus aliados locales han instaurado un sistema de detección de casos de desnutrición que también garantiza que los niños afectados reciban el tratamiento que necesitan. En 2009, unos 11.000 niños y niñas menores de cinco años recibieron tratamiento contra la desnutrición grave aguda en tres regiones de Madagascar meridional.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2010/Andriamasinoro
Una madre y su hijo de corta edad abandonan el centro sanitario de Kirimosa, en la región meridional de Madagascar, donde el niño recibe tratamiento contra la desnutrición grave.

Según una encuesta realizada por UNICEF y sus aliados en abril de este año, el número de niños y niñas menores de cinco años que sufren desnutrición grave aguda en esas zonas del país ha disminuido gracias al eficaz programa de prevención y tratamiento.

Pero a pesar del éxito del programa, que ahora se implementa por medio de más de 145 centros sanitarios, siete hospitales y 7.000 agentes comunitarios, la situación sigue siendo delicada. De prolongarse la inseguridad alimentaria y la falta de acceso al agua potable y a la atención médica adecuada, los niveles de desnutrición grave aguda podrían volver a aumentar a niveles críticos.

La necesidad de intervenciones constantes

Ante ese peligro, UNICEF ha redoblado sus esfuerzos por combatir la desnutrición en la región meridional de Madagascar. La organización internacional colabora con aliados locales para salvar vidas mediante apoyo a los servicios de tratamiento en los centros sanitarios y hospitales de la región, y a la capacitación de los agentes sanitarios y comunitarios en materia de prevención, detección y tratamiento de la desnutrición grave.

© UNICEF Madagascar/2010/Johansson

“We are concerned about the general erosion of the health system in the country and the impact this might have on the capacity to treat severely malnourished children,” says UNICEF Representative in Madagascar Bruno Maes.

“Children will die without this treatment, which has to be given for free, as families’ coping mechanisms are severely weakened due to the long lean period,” he adds. “To be able to continue these activities, UNICEF is urgently in need of funding for nutrition, health and water-related interventions.”


 

 

UNICEF y la UE

Ayuda humanitaria
(enlace externo en inglés, se abre en una nueva ventana)

Búsqueda