Madagascar

La recuperación de los damnificados por la tormenta tropical Hubert en Madagascar

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2010
Dina tiene 12 años de edad y trata de recuperar objetos de valor de entre los escombros de su hogar en el municipio de Sahasinaka, en Madagascar, que resultó destruida por la tormenta tropical Hubert. UNICEF y sus aliados suministran tiendas de campaña y elementos escolares en las zonas afectadas por el desastre natural para que los niños y niñas como Dina puedan volver a clase lo antes posible.

Por Fatratra Lalaina Andriamasinoro

ANTANANARIVO, Madagascar, 12 de abril de 2010 - Después de varias semanas en las que miles de habitantes de la región suroriental de Madagascar permanecieron completamente aislados, la población de esa zona particularmente afectada por la tormenta tropical Hubert comenzó a recibir ayuda de manera regular.

La tormenta se abatió sobre esa región costera el 10 de marzo, cuando varios pueblos y aldeas quedaron completamente aislados debido a las inundaciones y a los deslizamientos de tierra causados por las intensas lluvias. Las labores de socorro se vieron complicadas debido a las alteraciones e interrupciones de los sistemas de comunicación.

Varias aldeas de Sahasinaka, un municipio rural cuyo centro se encuentra a 54 kilómetros al norte de la ciudad de Manakara, quedaron completamente cubiertas por las aguas cuando el río Faraony se desbordó.

Respuesta inmediata

UNICEF respondió de inmediato ante la situación creada mediante el envío de suministros de socorro por vía aérea y fluvial. Entre esos suministros figuraron medicamentos esenciales, lonas y láminas de plástico para la protección de los elementos, equipos y materiales de agua y saneamiento, jabón, tabletas de purificación del agua y bidones para el almacenamiento y transporte de agua potable.

UNICEF continúa realizando estudios de situación en las zonas más inaccesibles a fin de evaluar los efectos de la tormenta en colaboración con las autoridades locales, la Oficina nacional de gestión del riesgo de desastres (BNGRC en sus siglas francesas) y diversas organizaciones no gubernamentales locales.

Debido a que los ríos, arroyos y estanques están contaminados por grandes cantidades de lodo, escombros y desechos, resulta urgente suministrar a la población servicios médicos y agua potable, para evitar los brotes y la propagación de las enfermedades transmitidas por el agua. Según la BNGRC, siete clínicas que prestaban servicios de atención básica de la salud en el distrito de Manakara quedaron anegadas por las aguas, lo que redujo en gran medida la capacidad de respuesta del sistema de salud.

Aumenta el peligro de las enfermedades

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© UNICEF Madagascar/2010
Children in Mahamasina primary school in south-eastern Madagascar. An estimated 229 schools were damaged by Tropical Storm Hubert.

“Los medicamentos con que contaban esos centros de salud han quedado inservibles”, comenta el Dr. Vincent, Inspector Médico del distrito de Manakara. “Y lo mismo sucede con los equipos de las clínicas, como los refrigeradores. Debemos reabastecer a esas clínicas a la mayor brevedad posible. Al mismo tiempo, aumenta el peligro de graves enfermedades como la diarrea, el paludismo y las infecciones de las vías respiratorias”.

Además de suministrar artículos médicos esenciales y materiales y equipos de agua y saneamiento, UNICEF distribuye mosquiteros y desinfecta escuelas y otros sitios públicos que fueron contaminados por las inundaciones.

Otro objetivo prioritario consiste en garantizar que los niños y niñas regresen a clases lo antes posible. Muchos de ellos han perdido no sólo las aulas donde estudiaban sino también sus materiales y artículos escolares. Además, esos alumnos y alumnas tienen que ayudar a sus familias a recuperarse del desastre.

Retorno a la normalidad

“Perdimos todo lo que teníamos en nuestro hogar”, comenta Dina, una niña de 12 años del municipio de Sahasinaka. “Yo perdí todos mis libros y cuadernos. Y tengo que ayudar a mis padres a recuperar lo que podamos y a reconstruir nuestra casa. Por eso, no puedo volver de inmediato a la escuela”.

En el marco de su estrategia, orientada a que los niños y niñas puedan reanudar sus estudios, UNICEF, ha suministrado lonas y tiendas de campañas para la construcción de aulas provisionales. En colaboración con sus aliados, también está distribuyendo “escuelas en una caja” y conjuntos de materiales de recreación a miles de niños y niñas afectados.


 

 

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