Madagascar

Madagascar reconstruye las escuelas destruidas por los devastadores ciclones

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2007/Sethi
Miles de niños y niñas en edad escolar sufren las consecuencias de las lluvias torrenciales y las inundaciones que causaron los dos ciclones y las cuatro tormentas tropicales que se abatieron sobre Madagascar desde diciembre.

Por Victor Chinyama

ANTANANARIVO, Madagascar, 23 de abril de 2007 – Florine, de ocho años de edad, no comprendió la magnitud de los daños que había causado el ciclón en su aldea, Ambanja, localizada en la región nororiental de Madagascar, hasta que subió al techo de su hogar, que fue parcialmente destruido por el desastre natural.

Desde allí pudo apreciar en toda su magnitud la devastación sufrida por la aldea, una visión que la dejó sin aliento. "Vi viviendas sumergidas en el agua, y también árboles hundidos", explica Florine.

Una de las consecuencias de ciclón que más la conmocionaron fue la destrucción de su escuela. En el sitio que había ocupado ese establecimiento sólo quedaban restos de árboles caídos y el piso cubierto por el agua. Desde el techo de su hogar,  Florine se preguntó si algún día volvería a la escuela.

Suministros para el regreso a clases

El ciclón Indlala, la peor tormenta que se ha abatido sobre este estado insular del Océano Indico en los últimos años, llegó el 15 de marzo con vientos de más de 220 km/h y dejó a su paso un saldo de muerte y destrucción. Mientras aún trataba de recuperarse de ese desastre natural, Madagascar sintió el 3 de abril los efectos del ciclón Jaya, que puso fin a un tormentoso cuatrimestre en el que las costas orientales y septentrionales del país soportaron los efectos de dos ciclones y cuatro tormentas tropicales.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2007/Sethi
En todo el territorio de Madagascar, y especialmente en la región septentrional, las inundaciones repentinas han dañado o destruido caminos y dejado aisladas a muchas comunidades.

El Ministerio de Educación calcula que desde el 24 de diciembre, cuando se produjo la primera tormenta tropical, 126 escuelas resultaron completamente destruidas y otras 591 sufrieron daños parciales. También se calcula que como resultado de la destrucción, unos 145.000 niños y niñas dejaron de asistir a clases.

Bruno Maes, Representante de UNICEF en Madagascar, dijo que la reanudación de las clases tras el periodo de vacaciones de mediados de año escolar, que se produjo este mes, ofreció la posibilidad de garantizar que por lo menos 54.000 niños y niñas pudieran retornar a la escuela en las zonas afectadas por los ciclones y las tormentas. "También distribuimos lonas, tiendas de campañas, diversos elementos escolares y “escuelas en una caja” en Diana, Sofia y Maroantsetra, que son las zonas más afectadas”, agregó el funcionario.

Además de ello, UNICEF ha suministrado 90 armazones para la construcción de aulas escolares. Las estructuras están construidas de aluminio, de manera que son inmunes a la acción de las termitas. UNICEF también ayuda al gobierno con la construcción de esas escuelas en diversos puntos de las zonas afectadas por los desastres naturales.

El regreso a las aulas

Pese a que la reconstrucción de las escuelas dañadas será un proceso lento y arduo, las comunidades han demostrado su decisión de recuperar lo que perdieron. A tal fin, se han convertido iglesias y centros comunitarios en aulas, los carpinteros de diversas localidades han fabricado pupitres y escritorios y los albañiles reconstruyen las escuelas, aunque para llegar a ellas deban viajar varios días a pie transportando los materiales de construcción sobre sus espaldas.

También se han redoblado los esfuerzos por movilizar a los alumnos, que están diseminados por toda la región. En Maroantsetra, UNICEF ha brindado capacitación a 668 docentes para que colaboren con esa tarea. Los padres de los alumnos de la región, así como el personal escolar jerárquico y las comunidades en general, complementarán las labores de los maestros y maestras.

Florine espera impaciente que todos esos esfuerzos rindan fruto. “Quiero que reconstruyan mi escuela”, dice la niña. “Y también hay que reconstruir la aldea. Siempre quise permanecer en mi aldea, de la que no me iré. Y también quiero volver a la escuela”.


 

 

Vídeo (en inglés)

18 de abril de 2007:
Varios niños y niñas cuya educación escolar fue interrumpida por los ciclones en Madagascar, así como diversos integrantes del personal de UNICEF en el terreno, se refieren a las experiencias vividas.

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