Madagascar

Utilizar la influencia política para promover la autonomía de la mujer

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2006
Moana Essa Raseta, primera mujer gobernadora de Ihorombe, una región al suroeste de Madagascar

La principal publicación de UNICEF, el Estado Mundial de la Infancia 2007, trata este año sobre el doble dividendo de la igualdad entre los géneros. Durante las semanas previas a la fecha de presentación del informe, el 11 de diciembre, ofreceremos una serie de historias sobre niños, mujeres y hombres que han cuestionado los estereotipos y superado la discriminación y la pobreza para lograr una vida mejor para ellos y sus familias.

IHOROMBE, Madagascar, 10 diciembre 2006 - LAs cosas han cambiado en Ihorombe, una región al suroeste de Madagascar, desde que Moana Essa Raseta se convirtió en 2005 en la primera mujer gobernadora.

"Desde que soy gobernadora”, dice con una sonrisa, “¡los hombres están obligados a escucharme! Y debo decir que al ser mujer, tengo la posibilidad de ver las dos caras de la moneda: como madre y como esposa, por una parte, y por otra como agente del Estado nombrado por el Presidente de la República para gestionar y dirigir el desarrollo de toda una región".

El derecho de las niñas a la educación

Una región vasta y despoblada, conocida por su ganadería bovina, Ihorombe tiene también la reputación de ser un lugar donde las mujeres y los niños tienen un estatus menos elevado que el de los hombres. En este contexto, en el que muy pocas mujeres tienen poder político o económico, el nombramiento de Moana ha sido a la vez un fenómeno sin precedentes y presenta la oportunidad de establecer un cambio a largo plazo, una posibilidad única que se ofrece a las mujeres y a los niños.

En esta zona, las tradiciones culturales, profundamente arraigadas, conceden más valor a los hombres. La mayoría de ellos se consagran enteramente al ganado, mientras que las mujeres se dedican al trabajo doméstico, y dependen completamente de su marido para todas las necesidades económicas.

La condición inferior de la mujer implica también la imposibilidad para muchas niñas de acudir a la escuela, una tendencia que Moana está firmemente decidida a cambiar.

"Aunque los hombres pueden tener tres o cuatro mujeres, siempre son sus necesidades lo primero que hay que atender", indica Moana. "Por ejemplo, el hombre de la familia siempre es el primero que come. Las mujeres y los niños no pueden comenzar a consumir sus alimentos hasta que él haya terminado”.

Aceptar una mujer como gobernadora no ha resultado fácil para numerosos funcionarios varones. "Yo creo que ha sido especialmente duro para los alcaldes, que me llaman la Dama de Hierro", dice Moana. "Pero las cosas han mejorado, sobre todo después de que les he prestado ayuda para encontrar fondos destinados a sus proyectos"

El hecho de que su mujer se encuentre en un puesto que le confiere tanto poder político representa también un problema para el marido de Moana. "Debido que yo también trabajo en la gestión pública, me resulta difícil ver a mi mujer como una superiora. Pero con el tiempo he aprendido a aceptarlo".  

Tradicionalmente, el gobierno de la región de Ihorombe se había centrado en la ganadería y la infraestructura. Pero después de la llegada de Moana al poder, la nueva gobernadora ha puesto el acento en el bienestar de los niños y las mujeres.

"En mi calidad de esposa y de mujer, aliento a las familias a enviar a sus hijos a la escuela", dice. "Obsérvenme a mí: estoy casada, tengo un hijo en la Universidad y he realizado estudios de ingeniería agrícola. Quiero que la gente comprenda que porque una hija reciba una educación no significa que no se vaya a casar o que no tenga hijos. Eso no es una buena razón para impedir que las niñas reciban una educación. Es su derecho y, más importante aún, las mujeres dependen mucho de los hombres aquí. Tienen que empezar a depender de ellas mismas". 

Reuniones con las mujeres

Para mejorar la situación de las mujeres, Moana ha demostrado una gran creatividad en su enfoque. Cuando visita una comunidad, por ejemplo, organiza al mismo tiempo reuniones con las mujeres y sesiones de trabajo con los dirigentes locales varones. 

"Tengo que hacerlo porque cuando llego a un poblado y pronuncio un discurso, todo mundo está allí, incluso las mujeres. Pero cuando se trata de debatir las implicaciones de mi discurso, las mujeres desaparecen y dejan su lugar a la gente ‘importante’”, dice Moana. "Por eso les pido a las mujeres a que se reúnan conmigo por separado, diciéndoles que soy una mujer que ha venido a escuchar sus cosas. Pero al principio solamente había dos o tres mujeres, porque las otras tenían miedo de sus maridos".

A pesar de la escasa asistencia de mujeres en sus primeros encuentros, Moana ha conseguido aumentar sistemáticamente la presencia de público femenino e implicar cada vez más a las mujeres en los proyectos donde se tienen en cuenta sus necesidades. Hace solamente algunos meses, por ejemplo, consiguió el apoyo financiero de una asociación de mujeres que querían comprar máquinas de coser para confeccionar ropa. Más recientemente, ha implicado a las mujeres en proyectos destinados a aumentar su protección social y los ingresos del hogar, así como el control que ellas ejercen sobre estos ingresos.      

"Normalmente, todos los ingresos que consigue una mujer van directamente a parar al hombre", dice Moana. "Pero ahora, algunas mujeres a las que he visitado y a quienes he ayudado a mantener financieramente aprenden a conservar una parte de sus ingresos para ellas mismas y para sus hijos. También trato de convencer a las mujeres de que organicen una huerta de legumbres, porque resulta un método fácil de ganar un ingreso suplementario y asegurar que sus hijos se alimentan adecuadamente”.

Un año después de que Moana tomara posesión como gobernador a de lhorombe, está muy orgullosa de que cuando visita un poblado donde ha conseguido implicar a las mujeres, ellas son las primeras que acuden a recibirla.

"Me encanta estar disponible", dice Moana. "Y pienso que las mujeres están muy impresionadas cuando me meto en sus campos de arroz para mostrarles cómo deben plantarlo. Se dan cuenta de que un gobernador puede ser algo más que alguien que pronuncia discursos".

Un compromiso personal

Moana asegura que si el gobernador de Ihorombe hubiera sido un hombre, no habría prestado gran atención a las necesidades de las mujeres y la infancia.

“Debido que soy una mujer, puedo ponerme en su lugar: un hombre no lo hace necesariamente, ni tampoco comprende la importancia que tiene la autonomía de la mujer", dice. "Pongamos el ejemplo de la poligamia: hay hombres que tienen tres o cuatro mujeres. Yo me he preguntado a mí misma: si yo fuera una de esas mujeres, ¿cómo me sentiría, qué haría? Solamente pensarlo me enfurece. Pero esto me hizo pensar en el futuro de estas mujeres y niños –especialmente estos últimos– porque el futuro de esta región dependerá un día de ellos”.


 

 

Vídeo (en inglés)

Diciembre 2006:
Misbah Sheik de UNICEF informa sobre la primera mujer gobernadora de la región de Ihorombe en Madagascar.

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Política de UNICEF sobre igualdad de género y potenciación del papel de mujeres y niñas

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