Madagascar

“Los amigos de la iniciativa WASH” fomentan las escuelas amigas de la salud en Madagascar

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2006
Desde que se hizo “amiga de la iniciativa WASH”, la escuela de Joe cuenta con bombas manuales que suministran agua potable a los niños y niñas.

Por Misbah M. Sheikh

MANJAKANDRINA, Madagascar, 6 de julio de 2006 – “Hola, yo soy Joe. Bienvenidos a nuestra escuela”, dice un sonriente niño de ocho años. Tras la cálida bienvenida, el niño guía a los visitantes en una recorrida por su escuela y muestra con orgullo las nuevas letrinas del establecimiento.

 “Los inodoros son muy limpios y bonitos, ¿no les parece?”, pregunta Joe. “¡Y miren! Esa es la bomba que nos dará agua pura que podremos beber y con la que nos lavaremos las manos. La maestra nos dijo que es muy importante lavarse las manos con jabón, para matar los microbios que dan diarrea”.

“La última vez que tuve diarrea estuve muy enfermo con un dolor de estómago muy fuerte, y tuve que faltar tres días a la escuela”, agrega el niño.

El entusiasmo de Joe por las nuevas letrinas de su escuela puede resultar sorprendente para quienes visitan la escuela, localizada en Manjakandrina, un distrito cercano a la capital de Madagascar. Pero para él y sus compañeros y compañeras, los inodoros en la escuela constituyen una auténtica novedad.

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© UNICEF Madagascar/2006
Joe, de ocho años de edad, exhibe con orgullo las nuevas letrinas de su escuela, que fueron construidas con apoyo de UNICEF.

Higiene deficiente y ausentismo escolar

“El año pasado, dos de cada tres niños y niñas de este distrito faltaron a clases por periodos prolongados debido a la diarrea”, explica la directora de Miarintsoa, una organización no gubernamental de la zona dedicada al fomento de la educación sobre la higiene en la comunidad. “Pero hemos notado que esas tasas de ausentismo disminuyen cuando las escuelas cuentan con instalaciones de agua y saneamiento ambiental”.

Sólo una tercera parte de la población de Madagascar dispone de acceso al agua potable y apenas tres de cada 100 viviendas cuentan con instalaciones sanitarias. Las condiciones de higiene deficientes y la ausencia de servicios de saneamiento ambiental son causa de gran parte de las enfermedades que sufren los niños y niñas de Madagascar. Según un estudio reciente, la diarrea es la segunda causa de mortalidad infantil del país, precedida por el paludismo y seguida por las infecciones agudas de las vías respiratorias.

Además de constituir una causa importante de la mortalidad infantil, las enfermedades derivadas de las condiciones de higiene deficientes aumentan el ausentismo escolar. Un estudio realizado con el apoyo de UNICEF indicó que en 2005 la diarrea y otras enfermedades causaron la pérdida de 3,5 millones de días escolares. La alta tasa de ausentismo no sólo trae aparejada un notable aumento de las tasas de repetición de grados sino también de las de deserción escolar, ya que casi seis de cada 10 niños y niñas no terminan el ciclo escolar primario.

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© UNICEF Madagascar/2006
Joe y sus compañeros de escuela se lavan las manos con agua y jabón.

La estrategia WASH difunde conocimientos fundamentales

Con el propósito de hacer frente al problema, UNICEF y el Gobierno de Madagascar, así como sus diversos aliados nacionales e internacionales, incluso Water Aid, ponen en práctica una estrategia orientada a integrar la educación sobre la higiene en los programas escolares primarios. Esa estrategia, conocida como “WASH” (por las iniciales en inglés de “agua, saneamiento e higiene”) difunden tres mensajes básicos:

  • Cómo y cuando hay que lavarse las manos
  • Cómo usar las letrinas
  • Cómo almacenar el agua

“A las escuelas que se convierten en “amigas de WASH” se les suministran letrinas separadas para niños y niñas, aparatos sanitarios para el lavado de manos y todo lo necesario para poner en marcha un huerto”, explica Barbara Bentein, Representante de UNICEF en Madagascar. “En primer lugar, el personal de WASH lleva a cabo sesiones de capacitación de docentes sobre los fundamentos de la estrategia. Y luego, esos docentes les transmiten a sus estudiantes la información que han recibido”.

La participación comunitaria

Desde que la escuela de Joe fue declarada amiga de WASH, se han instalado en ellas letrinas y bombas de agua. Asimismo, la escuela recibió diversos artículos sanitarios como jabón, toallas y cubos.

La estrategia WASH también alienta la participación comunitaria, ya que abarca la propagación de mensajes sobre las prácticas higiénicas adecuadas a los pobladores e involucra activamente a éstos en las labores de mantenimiento de las instalaciones sanitarias.

UNICEF y sus aliados esperan integrar anualmente en la estrategia WASH a unas 120 escuelas de este estado insular. De esta manera, más niños y niñas como Joe contarán con letrinas y agua potable, disfrutarán de buen estado de salud y tendrán un desempeño escolar productivo.


 

 

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