Madagascar

Un rápida respuesta a la crisis alimentaria salva las vidas de los niños desnutridos en Madagascar

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2006/Martin
Gracias al cuidado intensivo que recibió, Anastasia, de dos años de edad, se recupera de la desnutrición aguda.

Por Sandrine Martin

DISTRITO DE VANGAINDRANO, Madagascar, 16 de marzo de 2006 – Gracias a los cuidados intensivos y la alimentación terapéutica que recibió durante 27 días, así como a la vigilia de su madre junto a su lecho de enferma, Anastasia, de dos años de edad, por fin se está recuperando. Sus ojos, que desde hacía tiempo tenían aspecto opaco y enfermizo, están ahora llenos de vida.

Anastasia forma parte de miles de niños y niñas que sufren los efectos de la desnutrición aguda en este distrito localizado en la región sudoriental de Madagascar. Debido a que las inundaciones destruyeron las plantaciones de arroz y mandioca y a que la cosecha de papa fue devastada por una enfermedad de esa planta, uno de cada cinco niños de la región sufre actualmente desnutrición.

Los malos resultados de las cosechas no sólo significan que las familias no contarán con suficientes alimentos sino que se reducirán trágicamente sus ingresos. Esto, a su vez, determinará una disminución notable de su capacidad para adquirir alimentos y productos de primera necesidad. Como suele ocurrir en las situaciones como ésta, los principales afectados son los niños y las niñas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Madagascar/2006/Martin
Las cosechas de este año se perdieron debido en gran parte a las inundaciones y las enfermedades. Por eso, uno de cada cinco niños del distrito de Vangaindrano, en Madagascar, es víctima de la desnutrición.

Un comienzo firme, y graves desafíos

UNICEF respondió velozmente a la crisis poniendo en marcha un programa de rehabilitación nutricional en colaboración con el Gobierno de Madagascar y otros aliados humanitarios. Hasta la fecha, ese programa ha beneficiado a unos 24.000 niños y niñas menores de cinco años y a unas 4.500 mujeres embarazadas o lactantes.

A fin de atender a los niños y niñas gravemente desnutridos, se establecieron cinco centros de alimentación terapéutica, y 24 equipos móviles prestan servicios de alimentación terapéutica y suplementaria a más de 5.000 niños y niñas.

La Comisión Europea ha aportado 600.000 dólares estadounidenses para dar apoyo financiero a las labores de UNICEF, mientras que el Gobierno de Noruega ha donado 1,5 toneladas de alimentos terapéuticos. A pesar de que las actividades comenzaron con paso firme, existen dificultades para prestar servicios a los niños y niñas y a las mujeres de las aldeas más apartadas.

“Por lo general, se trata de aldeas que están muy aisladas”, explica Virginie Razanantsoa, Coordinadora de las actividades sobre el terreno de UNICEF en Vangaindrano. “Tratamos de llegar a todas las poblaciones, pero a veces resulta realmente difícil”.

Tratamiento y prevención

A pesar de los obstáculos logísticos y financieros que dificultan las labores en algunas zonas afectadas, la Oficina de UNICEF en Madagascar informa que la organización presta servicios a un 70% de los niños y niñas desnutridos, y entre ellos a más de un 90% de los menores gravemente desnutridos. Las familias con niños amenazados por la desnutrición reciben raciones de arroz, frijoles, aceite y sal.

Los equipos móviles de UNICEF no sólo brindan tratamiento contra la desnutrición sino que realizan labores de prevención; vigilan el estado de salud y el nivel nutricional de los niños y niñas; supervisan las labores de distribución de alimentos, y suministran suplementos como los de vitamina A durante las campañas de inmunización contra el sarampión. Cuando se trata de niños o niñas que sufren desnutrición grave, UNICEF y sus aliados les brindan tratamiento terapéutico como el que recibió la pequeña Anastasia.

Anastasia ya está suficientemente sana como para regresar a su hogar. Sin embargo, los doctores aconsejan que la niña siga participando en el programa de rehabilitación nutricional que ofrecen los equipos móviles de nutrición, apoyados por UNICEF, hasta que se recupere completamente.

 “Si no recibiera la harina enriquecida y las raciones familiares, no podría alimentar a mi hija ni al resto de mi familia”, comenta la madre de Anastasia. “Esperemos que la próxima cosecha sea buena”.


 

 

Vídeo (en inglés)

16 de marzo de 2006:
Sandrine Martin, de UNICEF, informa sobre los esfuerzos que se realizan en Madagascar para salvar las vidas de los niños y niñas víctimas de la desnutrición.

Anchura de banda
baja | alta
(Real player)

Periodistas:
Obtengan vídeo de calidad profesional en The Newsmarket

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

Búsqueda