Panorama: Líbano

La Embajadora de Buena Voluntad, Mia Farrow, pide al mundo que intensifique la ayuda a los refugiados sirios

Por Soha Bsat Boustani

LÍBANO, 16 de enero de 2013. Las comunidades libanesas que han acogido a los refugiados sirios en sus hogares dan un ejemplo de abnegación y espíritu de comunidad que el mundo debería imitar, dice Mia Farrow, Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF.

VÍDEO: Después de ser testigo de la frustración de los trabajadores humanitarios y de la agonía de los refugiados sirios en Líbano, la Embajadora de Buena Voluntad, Mia Farrow, exhortó a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos.  Véalo en RealPlayer

 

Un invierno excepcionalmente duro

Farrow hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa en Beirut tras una visita de dos días a Líbano, durante la cual se reunió con algunos de los cerca de 200.000 refugiados sirios que viven en comunidades de acogida repartidas por todo el país.

La Embajadora de Buena Voluntad dijo que se había sentido emocionalmente afectada por las condiciones a las que hacen frente los refugiados en las aldeas y asentamientos informales que había visitado en Wadi Khaled, al norte y al este del valle de Bekaa.

La situación de los mujeres y niños, que conforman cerca de tres cuartas partes de la creciente población de refugiados, fue especialmente preocupante durante el que ha sido uno de los inviernos más duros de la última década en la región.

“Hay unos 30 cm. de barro en donde vive la gente”, dijo Farrow. “Ha sido espantoso”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2013-0013/Ramoneda
La Embajadora de Buena Voluntad Mia Farrow sostuvo a un bebé durante una reunión con familias de refugiados sirios que viven en una tienda de campaña improvisada cerca de la ciudad de Baalbeck, en el valle de Bekaa, cerca de la frontera con Siria.

Las familias de acogida abren sus casas

Al mismo tiempo, la actriz de renombre internacional y promotora de UNICEF desde hace mucho tiempo, dijo que se había sentido profundamente conmovida por la forma en que las familias libanesas –de por sí muy pobres–habían abierto sus hogares y sus corazones a los refugiados.

En su visita, Farrow recorrió una casa de cemento de dos pisos sin terminar en Baalbeck, en el valle de Bekaa, donde se refugian cinco familias de refugiados sirios. El ambiente helado se descongeló gracias a la hospitalidad cálida y amable de los niños pequeños sirios, que recibieron a la actriz en el portal para mostrarle el camino hacia la segunda planta, rehabilitada recientemente.

Al ver las baldosas del suelo recién fregadas, Farrow se quitó las botas, llenas de barro después de su visita a un campamento cercano. Sentada con las piernas cruzadas, con el cuaderno de notas lleno de historias tristes, escuchó con atención las preocupaciones de las mujeres y los niños reunidos en torno a ella. Hanna, la anfitriona libanesa, ha acogido a los 45 miembros de la familia durante casi un año en un apartamento con una sala de estar, dos dormitorios y una cocina. Todos comen juntos de una gran bandeja. 

Los refugiados hablaron con gratitud de Hanna. Una abuela dijo, con lágrimas corriendo por el rostro, que nunca en su vida había pensado que llegaría a una situación como ésta. Su marido había sido asesinado, y la familia de Hanna la había acogido en su casa. Mientras ella se lamentaba por lo que había perdido, ellos la ayudaron a recuperarse.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2013-0018/Marta Ramoneda
Farrow ayuda a unos niños refugiados sirios a desempaquetar zapatos y ropa de invierno adicional en las oficinas de una ONG aliada de UNICEF en Baalbeck. “Mi súplica para el mundo es: Seamos una comunidad”, dijo.

“Seamos una comunidad”

En respuesta a la crisis siria, UNICEF está intensificando su trabajo en Líbano, orientado a abastecer de agua potable a los refugiados, asegurar el acceso a la escuela de un mayor número de niños sirios y procurar asistencia especializada para las personas afectadas más profundamente por sus experiencias en el conflicto.

En el marco del Plan de respuesta regional presentado en diciembre de 2012, la oficina de UNICEF en Líbano ha solicitado 35 millones de dólares estadounidenses, de los que sólo ha recibido menos de una tercera parte. En su intervención durante la conferencia de prensa en Beirut (Líbano), la Representante de UNICEF Annamaria Laurini señaló que el llamamiento de las Naciones Unidas por valor de 1.500 millones de dólares para la República Árabe Siria, emitido en diciembre de 2012, había generado una respuesta mínima.

“Todos los organismos están sin fondos suficientes. No tenemos materiales suficientes de nada, ya sea ropa, zapatos, medicinas u otros suministros”, manifestó Laurini.

Según Farrow, es hora de que la comunidad internacional demuestre un nivel similar de generosidad como el que ella observó entre las familias de acogida en Baalbeck.

“Mi súplica para el mundo es: Seamos una comunidad. Cuando las personas están sufriendo hasta este punto, seguro que todos podemos redoblar esfuerzos”.


 

 

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