Panorama: Líbano

Los niños sirios refugiados se adaptan a sus nuevas escuelas libanesas

Por Soha Bsat Boustani y Souleyma Mardam Bey

Ante la pregunta de cuáles son sus sueños, Abdullah* (6 años) sonríe y dice que quiere ser un niño y disfrutar el momento mientras dure. “Quiero amar la vida, y más importante aún, quiero que me amen y estar rodeado de personas que me importan.”

SIDÓN y BAALBECK, Líbano, 8 de enero de 2013.Abdullah dice que los problemas de higiene le obligaron a abandonar su país. O por lo menos esta es la versión que prefiere para explicar la huida de su familia.

VÍDEO (en inglés): UNICEF informa sobre la integración de los niños refugiados sirios en las escuelas libanesas.  Véalo en RealPlayer

 

“Mi casa en Siria estaba llena de ratones, así que mi padre nos obligó a trasladarnos rápidamente al Líbano hasta que encuentre una solución para desinfectar nuestra casa”.

Prefiere no recordar los terribles combates.

Huir de la violencia constante

Más de 163.000 refugiados sirios han buscado amparo en el Líbano desde que comenzó la violencia en la República Árabe Siria. Se piensa que el número de refugiados en el Líbano es sustancialmente mayor, pero por motivos de de seguridad y de otro tipo muchas personas han decidido no registrarse.

Sólo la semana pasada, alrededor de 6.600 refugiados sirios se inscribieron con el ACNUR.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lebanon/2012/Juez
Estudiantes refugiados sirios y libaneses reciben materiales educativos de UNICEF en Sidón (Líbano). Como los refugiados se ubican actualmente en comunidades pobres de Líbano, la asistencia de emergencia llega a las familias sirias y libanesas por igual.

“La escuela es lo más importante”

La familia de Abdullah llegó a Sidón —en el sur del Líbano— la semana pasada, después de haber escapado de Homs. Los progenitores de Abdullah hicieron todo lo posible para proteger a todos los niños contra los efectos psicosociales de la guerra. Los niños que viven en entornos de reclusión escuchan conversaciones privadas de sus progenitores y son conscientes del deterioro terrible de la situación dentro del país.

Abdullah está matriculado en la escuela pública elemental Al Ahed Al Jadid en Sidón. Según el director de la escuela, aproximadamente el 40% de los niños y niñas son refugiados sirios.

Sonriente y estudioso, Abdullah ha sabido hacerse querer por sus maestros y sus compañeros. Tiene ganas de aprender y exhorta a sus amigos a que se muestren serios en la clase. “La escuela es lo más importante. Tenemos que aprender si queremos llevar una vida mejor”, dice.

En la escuela se habla francés. “¡El francés es un valor añadido!”, exclama Abdullah.

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© UNICEF Lebanon/2012/Juez
Estudiantes sirios refugiados y estudiantes libaneses en la escuela Baalbeck, en el valle de Bekaa (Líbano). La organización aliada local SAWA ofrece vales para que los estudiantes puedan comprar materiales de papelería.

Otros niños se muestran menos entusiastas con respecto a los obstáculos que presenta el idioma. Marwan (12 años) está matriculado en la escuela complementaria Darb es sim para niños y niñas de Sidón. “Honestamente, el francés es muy complicado para mí. Gracias a Dios tengo facilidad en inglés y en árabe, pero soy muy malo en francés. Esto resulta un problema, ya que estoy matriculado en una escuela en la que se habla francés”.

Llegar a los niños con la educación

Abdullah y Marwan son dos de los numerosos niños refugiados sirios a los que brindan apoyo UNICEF y Cáritas, el aliado local en la ejecución. Desde comienzos de noviembre, UNICEF ha centrado su programa de educación de emergencia en el suministro de materiales escolares para los niños refugiados sirios y los niños libaneses de las familias de acogida. Debido a que los refugiados viviendo actualmente en comunidades libanesas pobres, la asistencia de emergencia llega a las familias libanesas vulnerables.

Hasta la fecha, UNICEF ha prestado apoyo a la matriculación de 13.000 estudiantes sirios en las escuelas públicas, mediante el suministro de dinero para la matrícula, mochilas y uniformes escolares.

Otra prioridad de UNICEF es mantener a los niños en la escuela mediante el fomento de la capacidad de las escuelas de acogida. UNICEF respalda el desarrollo de un entorno de aprendizaje integrador en casi 110 escuelas de acogida, por medio de la capacitación selectiva del personal de la escuela, los maestros, los directores y las familias, en torno al aprendizaje activo, la disciplina positiva y la educación incluyente.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lebanon/2012/Juez
Los planes de estudio libaneses pueden ser un problema para los niños sirios, que podrían necesitar ayuda con inglés y francés.

Ofrecer clases de recuperación

Más alejados en el noroeste, Tarek y su familia viven en Baalbeck, en el valle de Bekaa. Llegaron hace tres semanas. Cruzaron la frontera sin casi nada y no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

Según Tarek, los primeros días en la escuela resultaron difíciles, ya que no tenía ni libros ni lápices. La ONG aliada de UNICEF a escala local, SAWA, ha proporcionado vales a las familias para que los niños puedan comprar los materiales de papelería necesarios.

El centro SAWA ayuda a los niños refugiados sirios adaptarse a los planes de estudio libaneses mediante clases de recuperación en francés y en inglés. Las instalaciones también sirven de centro comunitario, que resulta un punto de encuentro muy necesario en el cual los niños libaneses y los niños refugiados sirios con diferentes orígenes culturales pueden jugar juntos y encontrar apoyo psicosocial cuando lo necesitan.

Para Zaki Rifai, el fundador de SAWA, las clases de recuperación son fundamentales para integrar a los niños refugiados sirios en las escuelas libanesas. Según Rifai, la atención debe centrarse no solamente en la matriculación de los niños en la escuela, sino también en tratar de que permanezcan en ella. Sin clases de recuperación, es muy probable que los niños abandonen la escuela.

*Se han cambiado los nombres para proteger la identidad de los niños.


 

 

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