Kirguistán

La ONU y UNICEF toman medidas humanitarias en respuesta a la crisis de Kirguistán

Un llamamiento urgente busca 71 millones de dólares de financiación.

Imagen del UNICEF
© AP Photo/Bennett
Mujeres, niñas y niños esperan para cruzar la frontera hacia Uzbekistán, tras escapar de los enfrentamientos étnicos en Osh, Kirguistán.

Por Tim Ledwith

NUEVA YORK, Estados Unidos, 18 de junio de 2010 – Conforme la crisis de Kirguistán entra en su segunda semana, las noticias indican que la violencia contra los ciudadanos de etnia uzbeka al sur del país está disminuyendo paulatinamente. Sin embargo, la situación permanece inestable y todavía podría deteriorarse.

Hasta el día de hoy, se ha confirmado oficialmente la muerte de 192 personas y cerca de 2.000 han resultado heridas al sur de Kirguistán, muchas de ellas en las ciudades y alrededores de Osh y Jalal-Abad. En los medios de comunicación se han citado las palabras del presidente provisional del país quien declaró que la cifra de heridos podría ser 10 veces más elevada.
Mientras tanto, en Kirguistán se han desplazado unas 300.000 personas y más de 90.000 se han refugiado en campos situados al otro lado de la cercana frontera de Uzbekistán.

En respuesta a la crisis, las Naciones Unidas han iniciado un plan de acción humanitaria que se está desarrollando conforme las condiciones del terreno lo permiten. Un llamamiento urgente de ayuda emitido hoy por las Naciones Unidas solicita de los donantes internacionales 71 millones de dólares de financiación dirigidos a cubrir las necesidades de más de un millón de personas afectadas por la violencia étnica que se produjo el 12 de junio en Kirguistán. La parte que le corresponde a UNICEF de la cantidad solicitada asciende a casi 9,8 millones de dólares.

Grave situación humanitaria
Debido a los prolongados enfrentamientos intermitentes, hasta ahora ha sido difícil evaluar las necesidades específicas de la población desplazada en Kirguistán, aunque el consenso de la comunidad internacional indique que la situación es grave.

Imagen del UNICEF
© AP Photo/Bennett
Un padre sostiene a su hijo de 13 años que ha resultado herido en los actos violentos de Nariman, un pueblo de la provincia de Osh, en Kirguistán.

“Es muy difícil tener una información precisa sobre las condiciones a las que se enfrentan mujeres niñas, y niños”, dice el Representante de UNICEF en la República kirguís, Jonathan Veitch.

El señor Veitch añadió que, aunque se supone que muchos de los desplazados en Kirguistán están con familias de acogida, decenas de miles de personas puede que necesiten cobijo, agua potable u otro tipo de ayuda. “Estamos recibiendo informes de casos de diarrea producidos por el limitado acceso al agua limpia, y eso nos llena de preocupación”, dijo el señor Veitch.

Otra gran preocupación es el estado de las niñas y los niños a quienes se les ha separado de sus familias y necesitan que se les reúna con sus progenitores o cuidadores

“Va a ser muy importante comenzar el seguimiento de la familia, reuniendo a niñas y niños, de los que se tiene noticia que están solos en Osh u otros lugares, con sus padres que quizás hayan cruzado la frontera o se encuentren internamente desplazados en Kirguistán”, dijo el señor Veitch.

Envio de suministros de emergencia
Con el fin de hacer frente a las necesidades de los desplazados, UNICEF ha enviado 40 toneladas métricas de suministros de emergencia sanitarios, de agua y de higiene desde su centro de abastecimiento en Copenhague. Está previsto que los suministros lleguen mañana por vía aérea a Kirguistán para su distribución por tierra a los desplazados. A este envío le seguirá otro de 40 toneladas métricas a comienzos de la próxima semana.

En Uzbekistán, UNICEF ya ha repartido en los campamentos de refugiados varias cargas de camiones con suministros y ahora está gestionando una ayuda adicional de 1 millón y medio de dólares para las familias, niñas y niños que se encuentran refugiados allí.

Aunque el nivel de violencia dentro de Kirguistán ha disminuido y el gobierno ha recobrado el control en algunas de las zonas afectadas por los enfrentamientos, las tensiones siguen siendo altas. En espera de los preparativos de seguridad, UNICEF tiene el proyecto de abrir a corto plazo una oficina en Osh, y en breve se espera la llegada de más personal que aumente la capacidad de trabajo. El plan del organismo en respuesta a la crisis se revisará y actualizará conforme la situación de seguridad permita una mejor valoración de las necesidades de las mujeres y de los niños en peligro.


 

 

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