Kirguistán

Los niños sufren los efectos más graves del terremoto en Kirguistán

Imagen del UNICEF
© Rueters/Maksim Slutsky
Viviendas derrumbadas en la aldea de Nura tras el paso por Kirguistán de un terremoto que dejó un saldo de por lo menos 70 muertos.

BISHKEK, Kirguistán, 7 de octubre de 2008 – Centenares de niños, niñas y sus familias han perdido sus hogares y necesitan ayuda con carácter urgente como consecuencia del grave terremoto que el 5 de octubre sacudió la región oriental de Kirguistán.

El terremoto, que castigó especialmente la aldea de Nura, localizada en una apartada región montañosa en la frontera con China, provocó la muerte de 43 niños y niñas. Las bajas registradas en esa aldea representan más de la mitad del total de muertes debidas hasta ahora al desastre natural.

Timothy Schaffter, Representante de UNICEF en Kirguistán, explicó que las familias que perdieron sus viviendas están amenazadas por las intensas nevadas y heladas que se avecinan.

Suministros preposicionados

Los organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales de Kirguistán colaboran con el Ministerio de Situaciones de Emergencia para prestar socorro a las víctimas del terremoto.

Ya se han enviado a la aldea tiendas de campaña, equipos de cocina y artículos del hogar, tabletas de purificación del agua, botiquines para la atención de los lactantes, calzado y prendas de vestir de invierno para los niños y botiquines de primeros auxilios. Esos elementos formaban parte de las existencias almacenadas de manera preventiva por las Naciones Unidas en Kirguistán meridional.

Además del papel que desempeña en las labores conjuntas de los organismos de las Naciones Unidas, UNICEF colabora con el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Social a fin de establecer cuáles son las necesidades de los niños y niñas damnificados por el terremoto y dar respuesta a las mismas. UNICEF se ha comprometido a prestar apoyo psicosocial a los niños, niñas y familias más vulnerables afectados por el desastre con el propósito de que superen sus traumas emocionales.

Los niños afectados de manera desmedida

Pese a que la escuela de Nura es uno de los pocos edificios de la aldea aún en pie, se calcula que las clases tardarán en reanudarse. “En el campamento de tiendas de campaña donde vive un número creciente de desplazados se emplearán las ‘Escuelas en una caja’ de UNICEF para ayudar a devolver las vidas de los niños y niñas damnificados a la normalidad”, informó el Sr. Schaffter.

Pese a que las labores de evaluación y socorro se ven afectadas por la dificultad para prestar servicios en las zonas afectadas, UNICEF y sus aliados suponen que el número de personas que necesitan ayuda aumentará en los próximos días, en la medida en que se disponga de más información sobre la suerte que ha corrido la población.

“Suponemos que los niños y niñas han sufrido de manera desproporcionada las consecuencias del desastre natural y que posiblemente requieran más ayuda”, apuntó el Sr. Schaffter. “Estamos listos para brindarles más apoyo”.


 

 

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