Kenya

La asistencia en forma de pagos en efectivo ayuda a los jóvenes de Kenya a quebrar el ciclo de la pobreza

Por Thomas Nybo

NAIROBI, Kenya, 24 de diciembre de 2012. El padre de Caroline Adhiambo Mula murió hace años y el dinero ha sido siempre un problema. La familia trata de sobrevivir mes a mes.

Cuando Caroline tenía 17 años su madre murió y ella se quedó de repente a cargo de sus cinco hermanos más pequeños y de su alimentación en la barriada de Kawangware.

© UNICEF VIDEO
VÍDEO (en inglés): Thomas Nybo, corresponsal de UNICEF, informa sobre un programa de transferencia de efectivo que recibe apoyo de UNICEF y que ayuda a los jóvenes de Kenya a romper el círculo de la pobreza.  Véalo en RealPlayer

 

Llegar a fin de mes es una batalla

Según la funcionaria gubernamental Naomi Mbugua, la mitad de los niños de Kawangware no han asistido nunca a la escuela. Muchos de ellos ayudan a sus familias a ganar dinero.

Cuando uno camina por Kawangware puede observar a muchos niños y niñas que trabajan, entre ellos una niña de 5 o 6 años que pela con un enorme cuchillo las patatas que su madre cortará luego para freírlas y venderlas en la barriada.

“La vida en la zona urbana es cara”, dice Caroline. “Tengo que trabajar duro para pagar el alquiler y comprar comida”.

El programa de transferencia de efectivo ofrece esperanza

Caroline ha recibido ayuda de un programa de transferencia de efectivo que recibe el apoyo de UNICEF. Dirigido por el Gobierno de Kenya, el programa le permite pagar la comida, la atención médica y las tasas escolares. La cantidad que recibe todos los meses es modesta –unos 20 dólares estadounidenses– pero le permite pagar el alquiler de la familia. Muchos de los beneficiarios del programa cayeron de repente en la pobreza cuando alguno de los progenitores, o ambos, murieron a causa del SIDA.

Imagen del UNICEF
© UNICEF VIDEO
En la barriada de Kawangware (Nairobi), muchos niños ayudan a sus familias a ganar dinero. El programa de transferencia de efectivo trata de facilitar que los jóvenes se centren en su educación cubriendo los gastos básicos.

“El programa es muy importante, especialmente para los huérfanos y los casos más vulnerables”, dice Mbugua, que gestiona el caso de Caroline. “Aquí en Dagoretti prestamos apoyo a 657 familias”.

Según Mbugua, los modestos pagos en efectivo impiden que jóvenes como Caroline caigan en la pobreza extrema y les ayuda a romper el ciclo de la pobreza pues les perme centrarse en su educación.

Una nueva propietaria de una pequeña empresa

En cuanto el programa de transferencia de efectivo le permitió cubrir sus necesidades básicas, Caroline pudo abrir un salón de belleza, donde utiliza las técnicas que le enseñó su madre.

Para Caroline, el programa ha supuesto una nueva vida, ya que no tiene que preocuparse más de la supervivencia y se centra actualmente en el crecimiento de su negocio.

“Mi sueño es ampliar el salón”, le dice a un visitante. “Voy a comprar secadores de tamaño completo e incluso a contratar a otros empleados para que me ayuden”.

Al final de un largo día en el salón, Caroline regresa a su hogar en la barriada. Es una choza pequeña con paredes de metal y un suelo de tierra.

El programa de transferencia de efectivo ha tranquilizado a Caroline y le ha ayudado a preparar un futuro mejor para ella y sus hermanos, y algún día para sus propios hijos.


 

 

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