Kenya

La vacuna protege a los niños refugiados somalíes contra la mortal neumonía en los campamentos de Kenya

Por Manuel Moreno y Kyle O’Donoghue

DADAAB, Kenya, 14 de septiembre de 2011. Hace unos seis meses, Kenya fue uno de los primeros países de África en introducir la vacuna neumocócica y los niños tienen ahora acceso a esta intervención salvavidas, por medio de las rutinas de inmunización en los campamentos de refugiados de Dadaab situados en el noreste del país.

VÍDEO: La corresponsal de UNICEF, Concha Grijalba, informa acerca de las labores de suministro de la vacuna neumocócica y la prevención de brotes letales de neumonía entre los niños refugiados somalíes de los campamentos de Dadaab (Kenya).  Véalo en RealPlayer

 

El asentamiento de Dadaab, que comprende a más de 430.000 personas distribuidas en tres campamentos, se ha convertido en el tercer centro de población más grande de Kenya, después de la capital Nairobi y la ciudad portuaria de Mombasa. Esta cifra sigue creciendo de forma dramática pues, en promedio, a Dadaab siguen llegando todos los días unos 1.200 somalíes.

Con semejante elevada concentración de personas, unas condiciones higiénicas pobres y la presión ejercida sobre los servicios de saneamiento en los campamentos, el riesgo de una propagación rápida de las enfermedades siempre está presente. La vacuna neumocócica se suministra actualmente en los tres puntos de acogida de refugiados de Dadaab, para proteger a todos los niños que llegan contra uno de los orígenes más comunes de la neumonía, causa principal de las muertes infantiles en todo el mundo.

Protección especial para los lactantes

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kenya/2011/Moreno
La refugiada somalí, Hubia Aden, sostiene a uno de sus seis hijos mientras estos esperan ser vacunados contra la neumonía en el campamento de Hagadera situado en Dadaab, al noreste de Kenya. La vacuna neumocócica forma parte del conjunto de inmunizaciones estándar que reciben los niños recién llegados, para ayudar a prevenir los brotes de la enfermedad en medio de las condiciones de hacinamiento de los campamentos, así como para brindar protección a largo plazo contra la neumonía.

Hubia Aden y sus seis hijos acaban de llegar a Hagadera, uno de los campamentos que rodean Dadaab. Ella tuvo que caminar durante 21 días desde Kibiyow, al norte de Somalia, y ocuparse ella sola de todos sus hijos durante el penoso y arriesgado viaje.

El marido de Hubia se quedó en Somalia para atender a las tres cabezas de ganado que quedaron en el hogar. Fue una decisión de mutuo acuerdo pero ella espera que él se reúna pronto con la familia.

Durante el proceso de inscripción en el registro, Hubia recibió una ración inicial de alimentos para tres semanas, junto con otros suministros básicos, ropa y cobijo. Dentro de este proceso, se sometió a la familia a unos análisis médicos y los niños recibieron un cóctel de vacunas.

Además de protegerse contra la poliomielitis, el sarampión y la difteria, los niños con edad inferior a un año reciben la nueva vacuna neumocócica. De manera que el hijo más joven de Hubia, que tiene nueve meses de edad y se llama Mohammed, recibió una inyección más que sus hermanos.

"Esto ayudará a mis niños"

Mohammed fue vacunado en el interiror el puesto de inmunización del Comité Internacional de Rescate situado en el punto de acogida de Hagadera. Se trata de una sala fácil de identificar entre las de los alrededores debido al llanto constante de los niños. Cerca de 300 niños son vacunados aquí todos los días.

“No había hospitales en Somalia y mis hijos no estaban vacunados", afirmó Hubia. "Entiendo que es importante porque a mí me vacunaron cuando era pequeña. Esto ayudará a mis niños para evitar que caigan enfermos".

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kenya/2011/Moreno
El bebé de nueve meses, Mohammed, espera en el regazo de su madre que le administren la vacuna neumocócica suministrada a todos los lactantes refugiados recién llegados al campamento de Hagadera en Dadaab, al noreste de Kenya. La vacuna se introdujo en Kenya a principios de 2011 y el programa de inmunización se ha incorporado actualmente en los campamentos para refugiados de Somalia.

En todo el mundo, la neumonía se cobra todos los años la vida de aproximadamente 1,5 millones de niños menores de cinco años: más que el SIDA, la tuberculosis y el paludismo juntos. En Kenya, la neumonía es la causa todos los años de casi 30.000 de los 124.000 fallecimientos de niños menores de cinco años.

“La vacuna neumocócica previene la neumonía y la meningitis. La neumonía es una las mayores causas de mortalidad infantil, por lo que es bueno que los refugiados obtengan también esta vacuna", expuso Ranganai Matema, oficial de salud de UNICEF en Dadaab.

La ailanza GAVI brinda apoyo en la campaña

Como parte de la Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización –la alianza GAVI por su siglas en inglés–, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud han desempeñado un papel clave para brindar apoyo al Gobierno de Kenya en la campaña nacional para la vacuna neumocócica, iniciada en febrero de este año.

En cambio, el futuro en Dadaab para Hubia y sus hijos es incierto, al igual que para la mayoría de los recién llegados. No están seguros de dónde dormirán esta noche o si de los niños encontrarán sitio en las escuelas del campamento que acaban de inaugurar. Sin embargo, Hubia comprende que la inmunización de sus hijos es un primer paso importante en sus nuevas vidas en el campamento.

Entre todas las incertidumbres hay algo que es seguro: no deberían caer víctimas de la neumonía.


 

 

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