Kenya

Escolares kenianos se enfrentan a los desafíos provocados por las recientes inundaciones

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kenya/2007/Mwabe
Nixon Bwire, de 13 años, posa para una fotografía junto a unos compañeros de clase, mientras alardea del enorme pez que acaba de capturar en un río cercano.

Por Julie Mwabe

NAIROBI, Kenya, 1 de febrero de 2007 – Nixon Bwire, de 13 años, sonríe mientras corre hacia sus amigos, que tiran piedras a una corriente de agua que atraviesa su escuela desde que las inundaciones azotaran la zona. Nixon muestra a sus asombrados amigos el enorme pez que acaba de capturar en un río cercano.

Alumno de la escuela primaría de Gamba, en el distrito keniano del Río Tana, Nixon es uno de los miles de escolares que se vieron afectados por las fuertes lluvias que a principios de octubre se abatieron sobre la mayor parte del país, provocando inundaciones masivas.

“Las inundaciones destruyeron nuestro hogar, y no nos queda nada. Mis padres no puede siquiera pagar las tasas escolares de mis hermanas mayores, puesto que no nos quedan vacas para vender”, dice Nixon. “Yo venderé mi pez, para poder darle el dinero a mi padre. Quizá este dinero le ayude a pagar las tasas escolares de mi hermanas mayores.”

Consecuencias demoledoras para las escuelas

Las lluvias han sido con mucho las peores de esta década, y se informa de que se han cobrado 20 vidas y han desplazado a 150.000 personas.

Las consecuencias para las escuelas también han sido devastadoras, y han afectado a casi 350 centros y a unos 150.000 niños y niñas en edad escolar. Las inundaciones dañaron gravemente  muchas de las instalaciones de agua y saneamiento de las escuelas, dejando tras de sí un desagradable olor y el riesgo de enfermedades diarreicas, entre ellas el cólera.

Durante las vacaciones escolares de diciembre, cientos de familias que se habían visto desplazadas por las inundaciones se refugiaron en las escuelas. A primeros de enero, cuando las clases iban a reanudarse, el hecho de que algunas de estas familias no pudieran todavía volver a casa afectó las clases por periodos de hasta dos semanas en algunas escuelas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kenya/2007/Mwabe
Niños kenianos asisten a clase en una escuela afectada por las inundaciones.

“Desde la reapertura de las escuelas a principios de año, los niños han tenido que estudiar en condiciones muy difíciles”, dijo el Sr. Katata, funcionario de educación del distrito del río Tana. “Los fuertes vientos que acompañaron las lluvias arrancaron los tejados de algunas escuelas, y también destruyeron las aulas.

“Aunque los niños han reanudado los estudios, hay preocupación por su seguridad, puesto que algunas escuelas dañadas por las inundaciones siguen en condiciones muy precarias”, añadió.

Evaluación educativa rápida

Desde noviembre, UNICEF ha estado enviando suministros de emergencia a todos los distritos afectados, entre ellos 1.600 conjuntos de material educativo. En la actual fase de “limpieza” se hace hincapié en ayudar a las familias a reasentarse, y a las escuelas a seguir funcionando.

El Gobierno de Kenya, junto a varias organizaciones no gubernamentales y organismos de las Naciones Unidas, emprendió hace poco una evaluación educativa rápida con el fin de determinar las repercusiones de las inundaciones en la educación, y tomar medidas rápidas y efectivas para rehabilitar las escuelas.

Junto a sus aliados, UNICEF está contribuyendo a un esfuerzo coordinado para la construcción de letrinas y aulas. Hasta la fecha, la organización ha recibido para este fin 200.000 dólares de los donantes, pero se necesitan otros 200.000 para garantizar que todas las escuelas afectadas funcionen con normalidad.


 

 

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