Kenya

El hambre se apodera del norte de Kenya

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
UNICEF está distribuyendo suplementos alimentarios y agua a cientos de niños y niñas desnutridos.

Por Zenab Bagha

PROVINCIA DEL NOROESTE, Kenya, 12 de enero de 2006 – Miles de niños y niñas corren peligro de ser víctimas del hambre debido a la sequía que afecta el norte de Kenya y que amenaza con agravarse. El Gobierno está distribuyendo raciones alimentarias a las comunidades que viven en las zonas más afectadas y ha pedido ayuda urgente a la comunidad internacional para salvar las vidas de alrededor de 2,5 millones de personas.

Khalil Mahamoud, de 14 años, es una de las personas que luchan por sobrevivir. Él y su amigo Adow Abdi han viajado toda la noche a pie para llegar al pozo de agua más cercano de la ciudad de Tarbach, en la Provincia del Noroeste de Kenya.
 
Khalil dice que, antes de la sequía, su padre, un ganadero nómada, tenía alrededor de 100 vacas. Durante los dos últimos meses, más de la mitad de los animales han muerto de hambre. Para salvar al resto de las cabezas de ganado, el padre de Khalil y sus hermanos mayores se trasladaron con los animales a la vecina Somalia en busca de pastos, y dejaron atrás a Khalil, su madre y sus hermanos más pequeños.
 
“En casa no hay comida”, dice Khalil. “Bebemos té negro o hervimos cortezas de árbol y bebemos el líquido. La corteza tiene un sabor muy fuerte y me marea, pero me quite el hambre”.
 
Los niños y niñas desnutridos son especialmente vulnerables a enfermedades como el paludismo, la neumonía y la diarrea. Durante una reciente campaña contra la poliomielitis que recibió apoyo de UNICEF, más de un 80% de los niños y niñas de las zonas más afectadas recibieron suplementos de vitamina A para reforzar su inmunidad ante la enfermedad. Pero debido a la grave escasez de agua que afecta a más de medio millón de personas, al saneamiento deficiente y a la limitación de los servicios de salud, las condiciones de la infancia resultan preocupantes.
 
Farhia Ahmed, de 25 años, su marido y sus cinco hijos forman parte de un nuevo asentamiento de 450 personas ubicado a las afueras de la ciudad de Kotulo, en el distrito Mandera.

La familia ha sobrevivido gracias al maíz seco que le proporcionaron familiares que viven en la ciudad. El hijo de dos años de Farhia esta visiblemente desnutrido y ha sufrido a causa de la diarrea. En el asentamiento no hay letrinas y el establecimiento de salud más cercano se encuentra a 3 km de distancia. “A menos que llueva pronto, mis hijos morirán”, dice.

Pero incluso aunque se pusiera a llover inmediatamente, la recuperación supondría varios meses. Ha habido muchas muertes entre el ganado y los rebaños sobrevivientes se encuentran debilitados.

Entre tanto, las filas en los centros alimentarios para niños y niñas menores de cinco años son cada vez mayores. Nooria Ibrahim, una oficial de nutrición en el Hospital del Distrito Wajir, asegura que desde noviembre de 2005 han muerto seis recién nacidos en el hospital como resultado directo de la sequía.
 
“Las madres viajan durante varios días para llegar aquí. Cuando llegan, el niño está por lo general desnutrido”, dice. “Hacemos lo que podemos, pero por desgracia el hospital tiene una capacidad muy limitada. A veces no podemos admitir a los niños y tenemos que enviar a la madre de vuelta a casa con una bolsa de Plumpynut”, un suplemento alimentaria a base de mantequilla de maní.

En colaboración con en Gobierno de Kenya, y por medio de organizaciones no gubernamentales aliadas como Action Against Hunger y Merlin International, UNICEF está distribuyendo suplementos alimentarios a cientos de niños y niñas desnutridos, mujeres embarazadas y madres lactantes en los distritos más afectados de Garissa, Wajir y Mandera. UNICEF proporciona también agua y saneamiento de emergencia y presta apoyo a equipos de respuesta rápida.

Se calcula que en la actualidad más de un millón de personas reciben asistencia, pero el oficial adjunto para la gestión de la sequía en el distrito de Wajir, Osman Yusuf, dice que aún se necesita mucho más.

“La combinación de intervenciones - asistencia por parte del gobierno, ONG y donantes - es simplemente una gota en un balde de agua”, dice. “Ni siquiera ha servido para comenzar a abordar la magnitud de la crisis”.


 

 

Vídeo (en inglés)

12 de enero de 2006:
Jane O’Brien, corresponsal de UNICEF, informa sobre las niñas y niños hambrientos de Kenya.

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