Panorama: Jordania

Apoyo a los niños sirios que llegan solos al campamento de refugiados de Za’atari, en Jordania

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© UNICEF Jordan/Noorani
Ahmad (no es su nombre real), de 12 años, en el campamento de refugiados sirios de Za’atari, en Jordania. Ahmad es uno de los más de 1.000 niños no acompañados o separados de sus familias que han sido identificados e inscritos en un registro desde la inauguración del campamento en julio de 2012.

Por Melanie Sharpe

UNICEF y sus aliados colaboran para identificar y proteger a los niños refugiados sirios que realizan solos la peligrosa travesía hasta el campamento de refugiados de Za’atari, en Jordania.

CAMPAMENTO DE REFUGIADOS DE ZA’ATARI, Jordania, 20 de septiembre de 2013 – En un centro de protección para niños sirios que llegan sin acompañante al campamento de refugiados de Za’atari, Ahmad*, de 12 años de edad, se frota los ojos irritados sin dejar de sonreír.

Dice que los ojos le han molestado desde que era pequeño, debido al trabajo que hacía.

“Pero aquí me han dado medicamentos”, comenta. “Ya mejorarán”.

Ahmad, solo

Hace un par de semanas, Ahmad recorrió el campamento solo. Za’atari, que alberga a más de 120.000 personas y que es el segundo campamento de refugiados más populoso del mundo.

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Ahmad junto a Melanie Sharpe, Oficial de Comunicaciones de UNICEF. El niño recibe atención constante de los trabajadores sociales del campamento, frecuenta los espacios amigos de la infancia del campamento y se ha matriculado para regresar a clases este mes.

En su recorrido, Ahmad preguntó persona tras persona de qué manera podía asistir a alguno de los espacios amigos de la infancia que UNICEF ha establecido en el campamento y en los que los adolescentes pueden aprender, jugar y recibir apoyo psicosocial.

Finalmente logró llegar a uno de esos espacios. Los trabajadores sociales lo llevaron a un centro especializado de protección para niños no acompañados o separados. Pese a que el centro fue establecido por UNICEF, la gestión del mismo está a cargo del Comité Internacional de Rescate (CIR). Desde julio de 2012, cuando el campamento de refugiados de Za’atari empezó a funcionar en Jordania se han identificado a más de 1000 niños no acompañados o separados, en la mayoría de los casos en ese campamento.

Pese a que Ahmad, que proviene de Daraa, en la República Árabe Siria, asistió a una guardería, nunca fue a la escuela primaria porque comenzó a trabajar con su padre.

“Vine aquí porque cuando estaba en Daraa, los estallidos de las bombas sacudían mi casa cuatro o cinco veces por día”, comenta.

Ahmad agrega que sus padres lo llevaron a vivir con su abuela en Irbid, un pueblo en el norte de Jordania. Los padres regresaron a la República Árabe Siria. “Mi madre y mi padre”, dice “son lo más importante en mi vida”.

Ahmad no explica por qué abandonó el hogar de su abuela. Lo cierto es que viajó 70 km en autobús completamente solo, desde Irbid al campamento de Za’atari.

El niño comenta que sus dos actividades favoritas son la natación y el fútbol.  

Por ahora, Ahmad recibe atención constante de los trabajadores sociales del campamento, frecuenta los espacios amigables para la infancia del campamento y se ha matriculado para regresar a clases este mes.  

“Me muero por volver a la escuela”, apunta. “Quiero asegurarme un buen futuro. Me gustaría ser maestro, doctor o ingeniero”.

La reunión de Hassan y Bilal

Hassan, un joven delgado de 16 años, llegó completamente solo al campamento de Za’atari hace menos de 24 horas.

El joven, que nació en Homs, dejó de estudiar cuando cursaba el grado 8 y se trasladó al Líbano, donde trabajó en un restaurante para mantenerse y poder enviar dinero a su familia.

Pero su vida cambió cuando comenzaron los combates en Siria.

“Como empezaron a bombardear mi ciudad natal, mi familia decidió abandonar Siria y trasladarse a Jordania”, explica. “Cuando se fueron, perdimos el contacto. Yo estaba tan preocupado que me enfermé. Lo único que me interesaba era venir aquí para estar con ellos”.
Hassan viajó solo hasta la frontera. Tardó tres días en llegar.

Antes de partir, Hassan le anunció su inminente viaje a su hermano Bilal, de 21 años.

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Hussein (no es su nombre real), de 16 años, junto a otro niño que ha llegado no acompañado, en el campamento de Za'atari. Los trabajadores sociales localizaron al hermano mayor de Hassan en el campamento y están finalizando el proceso de reunificación familiar de ambos.

 “Anoche me llamaron del CIR para decirme que mi hermano estaba aquí”, comenta Bilal. “No nos veíamos desde hacía tres meses. ¡Me alegra tanto que esté aquí! A partir de ahora lo voy a cuidar muy bien”.

Hassan permanecerá en el centro de protección de UNICEF/ CIR 24 horas más, hasta que los trabajadores sociales finalicen los trámites de reunificación familiar, para garantizar que Hassan esté a salvo al cuidado de su hermano. 

Protección constante

Hay varias razones por las que tantos niños huyen solos de la República Árabe Siria.

Algunos temen que se les reclute en algún grupo armado o que se les detenga por ser parientes de combatientes. Otros quieren huir de la violencia constante, o han sido separados por la fuerza de sus familias, o han perdido a sus parientes.

“Algunos de los niños que llegaron solos no tienen más de 9 años” indica Dominique Hyde Representante de UNICEF en Jordania. “Han presenciado atrocidades terribles y han corrido peligros enormes al huir del conflicto sin sus familias. Se trata de niños que han estado enormemente expuestos al abuso y la explotación”.

UNICEF y CIR ofrece apoyo especializado día y noche para identificar y atender a estos niños.

Antes de que se reúnan con sus parientes, se verifican rigurosamente los vínculos familiares. Cuando no es posible localizar a ningún pariente del niño, se le pone a cargo de una familia de crianza de Za’atari que ha sido previamente investigada, capacitada y aprobada. Los trabajadores sociales verifican diariamente la situación de esos niños.

Mientras en toda la región persista la crisis de los refugiados, un número cada vez mayor de niños como Ahmad y Hassan continuarán realizando solos peligrosas travesías similares.

UNICEF y sus aliados hacen todo lo posible por garantizar la protección de esos niños vulnerables, para que sus peligrosos viajes solitarios tengan un final seguro.

*Los nombres de los niños han sido modificados.


 

 

Fotografía UNICEF: Crisis en Siria

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