Panorama: Jordania

Con la llegada del verano, se inicia una campaña para prevenir enfermedades en el campamento de refugiados de Za'atari en Jordania

Trabajadores voluntarios de la salud muestran a los refugiados la importancia de una buena higiene ahora que la temperatura aumenta en el campo de refugiados de Za'atari.  Véalo en RealPlayer

 

Por Toby Fricker

Con la llegada del verano al campamento de refugiados de Za'atari en Jordania se inicia una campaña muy oportuna, que moviliza equipos de trabajadores sanitarios de la comunidad siria de tienda en tienda, para promover prácticas seguras de higiene y prevenir las enfermedades que se desarrollan en el calor.

AMMAN, Jordania, 24 de junio de 2013 - El sudor que corre por el rostro de Mohamed refleja el intenso sol del verano que ha descendido en el campamento de refugiados de Za'atari en Jordania.

Mohamed, de 35 años, dirige uno de los 12 equipos de trabajadores sanitarios de la comunidad siria. Como parte de una campaña de ocho días, su equipo, compuesto por 15 personas, está caminando de tienda en tienda para promover prácticas seguras de higiene y ayudar a prevenir enfermedades entre las más de 120.000 personas que viven en el campamento.

"Es importante para mí, ya que podemos prevenir las enfermedades en el campo. Si decimos que la enfermedad no es asunto nuestro, entonces, con el tiempo, va a llegar a mí y a mis vecinos y hermanos", dice Mohamed.

El momento es crítico. En el calor del verano, las bacterias y los parásitos se desarrollan, sobre todo en un entorno superpoblado como un campamento,  por lo cual es más importante que nunca garantizar un Za'atari limpio y saludable.

Acciones simples que salvan vidas

El objetivo de la campaña es reforzar el lavado de manos y la disposición adecuada de los residuos, así como el mantenimiento de cadenas de agua seguras, una correcta manipulación de los alimentos y la higiene personal. Los equipos también buscan casos de diarrea y distribuyen sales de rehidratación oral o refieren a los niños a las clínicas, cuando sea necesario.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
El momento de la campaña es crítico. En el calor del verano, las bacterias y los parásitos se desarrollan, sobre todo en un entorno como un campamento superpoblado.

Mohamed y otros 124 refugiados, entre ellos enfermeras, educadores de la salud y farmaceutas, han sido entrenados por un período de entre dos y cuatro días para participar en la campaña, organizada por UNICEF, ACNUR, la OMS y otros asociados.

En una tienda en el borde de la parte más antigua y concurrida del campamento, Mohamed explica a un padre y a su hijo la importancia de lavarse las manos con frecuencia, cubrir el agua y consumir alimentos cocinados al menos por dos horas. "La gente tiene que ser consciente; las cosas básicas pueden proteger las vidas de los niños", subraya.

Protegiendo a la comunidad

Mohamed mantiene un fuerte espíritu comunitario como agente de salud en el campamento. "Hacemos este trabajo porque consideramos que el campamento es nuestra casa. Todos los niños son nuestros hijos y lo que les suceda nos afecta", dice.

Antes de huir a Jordania hace cinco meses, Mohamed trabajó como asistente veterinario en un pueblo cerca de Deraa, una ciudad al sur de la República Árabe Siria. Salió de su casa con su padre y su madre, los dos discapacitados, y con su esposa y sus cinco hijos. A pesar de las difíciles condiciones de vida, está decidido a hacer una diferencia en el campo.

Mohamed se sienta con una familia en una tienda de campaña. Una niña tiene diarrea. Les explica el proceso de preparación de las sales de rehidratación oral paso a paso y de forma meticulosa y les asegura que "no hay nada que temer si ella toma estas sales".

"Para los niños, cualquier enfermedad simple podría resultar en la muerte", dice. "Hacemos este trabajo para protegerlos; con acciones sencillas, también podemos protegernos de la muerte."


 

 

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