Panorama: Jordania

Las escuelas de toda Jordania ofrecen esperanza para los niños refugiados sirios

Por Toby Fricker

Para los niños refugiados sirios que viven en las zonas urbanas de Jordania, seguir estudiando significa poder pensar en el futuro.

IRBID, Jordania, 2 de mayo de 2013 – Hanin, de 11 años, arregla con orgullo su trabajo artístico en la sala de estar. Sus dibujos de flores de colores brillantes reflejan tiempos más felices.

Toby Fricker, de UNICEF, narra la historia de Hanin, de 11 años, que tuvo que huir de su hogar en la República Árabe Siria y ahora vive en Jordania. La posibilidad de continuar su educación le ofrece una esperanza en estos tiempos difíciles. (Video en inglés)  Véalo en RealPlayer

 

“Me gusta dibujar cosas que han sucedido en Siria porque así puedo expresar todo lo que tengo en mi corazón” dice. “Me gusta porque me recuerdan mi casa”.

Cientos de miles de refugiados sirios en Jordania

Hanin y su familia salieron de su casa en la ciudad sureña de Deraa, República Árabe Siria, hace 14 meses, cuando la guerra llegó a su puerta. Terminaron en un apartamento en la bulliciosa ciudad de Irbid, en Jordania, al sur de la frontera con Siria.

Su historia es típica. Unos 450.000 sirios han buscado refugio en Jordania. El 75% se refugian en las comunidades urbanas.

El acceso a la educación

Poder seguir estudiando es la clave para el futuro de niños como Hanin. El Ministerio de Educación, con el apoyo de UNICEF y la financiación de la Unión Europea y Alemania, está proporcionando educación gratuita.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Hanin llegó con su familia a Irbid, Jordania, hace 14 meses, después de haber huido del conflicto. El 75% de los cerca de 450.000 refugiados sirios que viven en Jordania se han refugiado en las comunidades urbanas.

En las zonas donde se concentran las familias sirias, las escuelas jordanas tienen doble turno para dar cabida a la gran cantidad de niños sirios desesperados por continuar su educación. UNICEF brinda apoyo a la escolarización de más de 31.000 niños sirios en las comunidades de acogida, a pesar de que, en realidad, el número de niños y niñas en edad escolar es de 100.000.

“Los niños sirios tienen, como cualquier otro niño en el mundo, el derecho a la educación”, dice la Representante de UNICEF en Jordania, Michele Servadei. “Han sufrido trastornos profundos. Para muchos de ellos, estar de vuelta en la escuela es un signo de esperanza”.

El padre de Hanin, Amar Abazeed, hace hincapié en la importancia que continuar la escuela tiene para su hija y sus tres hijos. “Lo más importante es que ellos terminen su educación”, dice. “Algunos de los niños llevan fuera de la escuela un año o dos. Si continúan sin recibir educación, la nueva generación será analfabeta”.

Los voluntarios llegan a las comunidades sirias

Para las familias sirias que han vivido situaciones de conflicto y desplazamiento, llegar a una ciudad extranjera puede resultar una experiencia abrumadora. Uno de los desafíos es informarse sobre los servicios que tienen a su alcance.

Una red de voluntarios creada por Save the Children de Jordania, en colaboración con UNICEF, viaja de puerta a puerta por las ciudades de todo el país para llegar a las familias sirias y ayudar a matricular a los niños en la escuela. También transmiten información sobre la salud, la protección de los niños refugiados y otros servicios.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
En estas comunidades, muchos niños y niñas sirios siguen buscando su lugar en un sistema educativo saturado. Y todos los días llegan más y más niños

Raweeya Al Masaeed, una de las voluntarias, está motivada por el apoyo que ella y los demás voluntarios han sido capaces de proporcionar. “Cuando conectamos a las familias con la escuela”, dice, “sólo ver los resultados y su utilidad me anima a venir al día siguiente y hacer mi trabajo”.

Los voluntarios incluyen tanto jordanos como sirios, que a menudo ofrecen información interna sobre los lugares donde se encuentran las familias. En un mes, los voluntarios registraron con éxito a 1.000 niños en las escuelas de Irbid.

Ampliar la cobertura depende de la financiación

En las comunidades urbanas de Jordania, muchos niños y niñas sirios siguen buscando un lugar en un sistema educativo saturado, y cada día llegan más. Pero proporcionar espacio, maestros, libros e instalaciones es una tarea costosa.

“La financiación, para nosotros, es un gran problema”, dice el Sr. Servadei. “La educación es cara, el gobierno ya está sobrecargado, por lo que UNICEF está financiando a los niños y niñas sirios en las escuelas públicas.

“El problema radica en recibir los fondos a tiempo para ampliar la operación”, añade.

En su escuela temporal, Hanin puede todavía centrarse al menos en su sueño y en el futuro. “Cuando sea grande, quiero ser artista, ya que es mi pasatiempo favorito”, dice.

“Cuando regrese a Siria, espero volver a ver a mis amigos, mi escuela, mi casa y que todo se encuentre como lo dejé”.


 

 

Fotografía UNICEF: Los refugiados en el Líbano

Búsqueda