Panorama: Jordania

Los niños y niñas iraquíes desplazados vuelven a las aulas en Jordania

Imagen del UNICEF: Jordan, Iraqi children, Back to School
© UNICEF Jordan/2007/ Al-Moughrabi
El Gobierno de Jordania acoge en sus escuelas a los niños y niñas iraquíes desplazados.

Por Hind-Lara Mango

AMÁN, Jordania, 10 de septiembre de 2007 – Los integrantes de la familia Ikzaz vive en Jordania desde 2004, cuando huyeron del Iraq debido a la situación de violencia que imperaba en ese país. En Jordania lograron sobrevivir como refugiados gracias a la buena voluntad de una vecina, Um Jum’a, sin cuya ayuda la familia Ikzaz habría carecido de alimentos, vestimenta y cobijo.

“Si trabajo, me deportan”, comenta Armash Ikzaz, nacido en el Iraq y padre de cinco hijos. “Aunque tenemos la fortuna de que nuestros hijos pueden ir a la escuela, no tenemos suficiente dinero para comprarles los libros que necesitan”.

En este país, la matrícula escolar de los niños extranjeros cuesta unos 70 dólares, y a eso hay que sumarle los 15 dólares que cuestan los libros escolares. Los niños de la familia Ikzaz obtuvieron algunos de los libros que necesitaban gracias a la solidaridad de Um Jum’a, que recauda fondos de familias conocidas para ayudar a sus inquilinos iraquíes. A pesar de ello, la familia Ikzaz no pudo adquirir todos los libros necesarios.

“Me quitaron los libros y me dijeron que me los devolverían cuando pudiera pagar”, cuenta Rana, de 12 años de edad.

Todas las mañanas, los niños se levantan de madrugada y van a pie hasta la escuela. Se trata de una caminata de 45 minutos. “Estamos profundamente preocupados porque en los próximos meses los niños tendrán que ir y volver de la escuela bajo lluvias torrenciales y con un frío que cala los huesos”, comenta la Sra. Jum’a.

Ayuda con los libros y las cuotas escolares

El Gobierno de Jordania aprobó recientemente la matriculación en sus escuelas de los niños y niñas iraquíes desplazados. En Jordania residen actualmente unos 750.000 iraquíes en esa situación, y el número de niños iraquíes que asistían hasta ahora a las escuelas jordanas era inferior a 20.000.

UNICEF y sus aliados respaldan la decisión del Gobierno jordano y se proponen matricular este año a otros 50.000 niños y niñas iraquíes. UNICEF colabora con el Ministerio de Educación en una iniciativa destinada a suministrar libros de texto a los niños que no tengan acceso a ellos y ayudar a pagar las cuotas escolares a las familias que no puedan hacerlo.

Sin embargo, en las hacinadas aulas de las escuelas jordanas no hay suficiente espacio para la oleada de nuevos estudiantes. Por ese motivo, UNICEF brinda al Ministerio de Educación apoyo técnico que le ayude a poner en práctica un sistema escolar de turno doble y a alquilar instalaciones adicionales donde se puedan impartir clases. UNICEF colabora también con la capacitación de los docentes para que puedan ofrecer apoyo psicosocial a los niños y niñas iraquíes.

Ikhlas, de 13 años de edad, perdió varios años de educación escolar debido a que su familia tuvo que abandonar su hogar en el Iraq. “Me alegra ir de nuevo a la escuela”, dice la niña, “pero me siento avergonzada ante mis compañeros y compañeras porque no puedo comprar los libros”.

Por ahora, Ikhlas y el resto de su familia esperan pacientemente que su situación mejore.


 

 

Búsqueda