Panorama: Italia

Dos Embajadores de Buena Voluntad de UNICEF exhortan a que se tenga presente a la niñez mundial en la final de la Champions League de la UEFA

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2008-1172/Piero Pomponi
En la República Democrática del Congo, dos mellizos que viven en el campamento de desplazados de Kabati lucen la camiseta del FC Barcelona con el logotipo de UNICEF.

Los autores del siguiente artículo son Paolo Maldini y Francesco Totti, Embajadores de Buena Voluntad del Comité Nacional de Italia pro UNICEF. El mismo fue publicado en "La Gazzetta dello Sport" el día de la Final de la Champions League de la UEFA de 2009.

ROMA, Italia, 18 de junio de 2009 – Hoy es la noche de los campeones, y la acción se desarrolla en Roma, la capital de Italia.  Es el partido del siglo, y todo se definirá en noventa minutos. Cuando suene el silbato inicial, en el campo de juego se enfrentarán dos grandes equipos de dos naciones muy distintas. Son dos equipos con filosofías futbolísticas muy diversas, pero que tienen algo en común: varios de los futbolistas más talentosos del mundo.

Al frente de un bando está un entrenador que ha ganado todo y que aún disfruta de la gloria de sus triunfos. Y al mando del otro un veterano futbolista de Barcelona que quiere iniciar esta noche, en Italia, un nuevo ciclo de victorias.

Lamentablemente, el fútbol italiano estará ausente del campo esta noche. Sin embargo, los fanáticos de nuestro país estarán pegados a sus televisores junto a millones de amantes del fútbol de todo el mundo. Esta noche será también la noche en que muchos niños de todos los rincones del planeta verán jugar a sus ídolos y tratarán de no quedarse dormidos hasta que los vencedores alcen en alto la Copa de Campeones.

UNICEF estará presente

También habrá muchos niños y niñas que no podrán ver el encuentro, pero UNICEF estará allí, representándolos. Esta noche, UNICEF, la organización de la que somos Embajadores, será el jugador número 13 en el estadio. (El jugador número 12 de cada club es el público que le alienta, y que es casi tan indispensable como el propio equipo). UNICEF estará presente sobre el césped del estadio olímpico, en las camisetas del equipo blaugrana y en los corazones de los Diablos Rojos, para recordarle al mundo entero el compromiso constante de ayudar a los niños y niñas menos afortunados que ha adquirido el mundo del fútbol.

Todos los niños sueñan con correr tras la pelota y gritar “¡gooool!”. Sin embargo, en muchas partes del mundo esos sueños tienen otras implicaciones. Correr tras una pelota que a menudo está hecha con los materiales que se tengan a mano; sostenerla con fuerza; pasársela a otro niño; correr con ella sin parar… Todas esas son maneras diversas de reafirmar las ganas de vivir y de perseguir un sueño, el sueño de pararse algún día en un campo cubierto de césped verde, bajo la mirada de 80.000 espectadores, viviendo una noche tan mágica como la del partido final de hoy.

Ese es el poder que se esconde en una simple pelota de fútbol y esa es la capacidad que tienen aquellos que, como UNICEF, trabajan todos los días para convertir los sueños de esos niños en realidad ayudándoles a que estudien, crezcan, demuestren lo que valen y puedan encaminarse hacia un futuro mejor. ¿Quién sabe? Quizá esta noche, algunos de los 22 campeones que disputarán el partido fueron alguna vez como esos niños rescatados de la calle, de una vida difícil, de la pobreza. Quizá esos jugadores sean los que marquen la diferencia, los que nunca se cansen porque hoy es su “día de días”, como dice la canción del artista italiano Ligabue. Un día soñado con los ojos cerrados, y abiertos.

Solidaridad con millones de niños y niñas

Nosotros, que somos padres antes que futbolistas, guardamos la esperanza de que esta noche sea por sobre todas las cosas una noche de solidaridad con millones de niños y niñas infectados con el SIDA. Un virus que aún mata a muchas –demasiadas, en realidad– víctimas jóvenes. Es el virus que UNICEF trata de derrotar mediante la campaña que lleva a cabo dentro y fuera de Italia con el apoyo del Presidente Vincenzo Spadafora.

¿De quién será esta noche? ¿De Messi? ¿De Cristiano Ronaldo?  ¿De Eto’o? ¿De Rooney? Esperamos, con toda honestidad, que sea también la noche de todos los que anhelan un mundo más justo y más acogedor para los niños y las niñas. Y esperamos que los finalistas, que saben que los ojos de los niños del mundo estarán puestos en ellos, jueguen como auténticos campeones, respeten a sus oponentes y den una lección de buen comportamiento deportivo.

A los respectivos capitanes, Ferdinand y Puyol, les concedemos por esta vez la alegría y el júbilo de alzar la copa al cielo. Pero también les pedimos que recuerden que alzar ese trofeo será como alzar a millones de niños y niñas que necesitan su ayuda, sus intercepciones, sus pases y sus goles, y también su solidaridad.

Con UNICEF, nosotros ya hemos ganado nuestra final. A ustedes les cabe el honor de llegar al nivel más alto de competencia deportiva en Europa unidos en favor de los niños. No sólo como campeones de un gran deporte, sino como campeones por la vida.

         
FRANCESCO TOTTI
PAOLO MALDINI
Publicado en “La Gazzetta dello Sport” del 27 de mayo de 2009


 

 

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