Panorama: Irán, República Islámica del

Bibliotecas ambulantes llevan conocimiento y diversión a los niños de Bam

Imagen del UNICEF
© UNICEF Iran/2005/Eeles
La niña de 10 años Somaye Ghorbanizadeh lee un libro que le prestaron en una de las bibliotecas ambulantes auspiciadas por el UNICEF en Bam.

Por Miranda Eeles

BAM, Irán, 10 de mayo de 2005 –Somaye Ghorbanizadeh, una niña de 10 años, muerde impaciente el lápiz en un aula provisional y polvorienta de Bam, un pueblo del desierto. Desde su asiento mira continuamente al reloj de la pared, con visible preocupación de que pronto se le haga demasiado tarde.

Somaye ha estado esperando este momento durante días. Sabiendo que el autobús sólo viene una vez cada dos semanas, su frustración comienza a manifestarse. “Tal vez esta semana no vendrá”, piensa.

De repente oye el sonido de un motor, y salta llena de entusiasmo. “¡Han llegado los libros, han llegado los libros!”, grita y corre hacia afuera. Toda la clase la sigue.
Afuera, un gran autobús blanco atraviesa lentamente el patio de la escuela. Al detenerse, se ve rodeado enseguida por docenas de niñas entusiastas. Algunas sostienen libros que sacaron prestados en el viaje anterior. Otras sujetan firmemente en sus manos las tarjetas de la biblioteca.

Hay algo distinto respecto a este autobús. Se trata en efecto de una biblioteca ambulante con más de 3.000 libros, atendida por dos bibliotecarias.

 “Los niños se sienten realmente felices cuando viene la biblioteca ambulante ”, dice Motahareh Majidian, la directora de la escuela. “Les ayuda a mejorar su nivel de lectura, aumenta su conocimiento así como su capacidad de escribir sus ensayos escolares”.

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© UNICEF Iran/2005/Eeles
Dentro de la biblioteca ambulante, una niña de 10 años se inscribe como miembro con una de las bibliotecarias.

El servicio de la biblioteca ambulante de Bam –apoyada por el UNICEF con fondos de la compañía de TV italiana TG5– ha estado funcionando ya durante varios meses. Luego del devastador terremoto de diciembre del 2003, casi todas las escuelas quedaron completamente destruidas, dejando a la mayoría de los niños y niñas sin ningún acceso a libros. Ahora, cada dos semanas, dos autobuses que trabajan por turnos visitan alrededor de 40 escuelas en Bam y sus alrededores, un servicio del cual se benefician unos 4.000 niños y niñas.

 “Debido a lo que sucedió durante el terremoto, los niños no tienen ninguna recreación. Traer estos libros a las escuelas es lo mejor que podemos hacer”, dice la bibliotecaria Nayereh Badi Ozaman. “Han tenido muchas experiencias traumáticas y leer libros los entretiene. Es una manera de ayudarles”.

Nayereh es una de las 10 bibliotecarias que trabajan en las bibliotecas ambulantes. Trabajan por parejas, dividiendo su tiempo entre la inscripción de nuevos miembros y aconsejando a los niños y niñas lo que tienen que leer. Disponen de una gran variedad de libros, desde antiguas leyendas iraníes a relatos ilustrados y poesía. Algunos son textos escolares, que ofrecen ayuda en asignaturas como matemáticas y ciencias.

 “Los que más me gustan son los libros históricos porque puedo aprender cómo eran las cosas en el pasado, lo que comían, lo que vestían y cómo se ganaban la vida”, dice una de las alumnas, Mata Mousavi, señalando hacia una hilera de libros en el estante del fondo.

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© UNICEF Iran/2005/Eeles
Mohammad Hassan Barkhordi, Mohammad Hossein Vahidabadi, Pedram Abasi (de izquierda a derecha en la primera fila) y sus compañeros reaccionan con júbilo cuando la biblioteca ambulante auspiciada por el UNICEF visita su escuela en Baravat, cerca de Bam.

Muchos de los niños y niñas tienen hermanos y hermanas. Cuando llevan los libros prestados a casa, sus familias también se benefician. “Me alegro tanto cuando oigo llegar la biblioteca ambulante”, dice Haniyeh Bahzadi, una estudiante. “Siempre que pido prestado un libro, lo leo y aprendo de él, y luego le cuento las historias a mis hermanitos y hermanitas”.

El que la biblioteca sea ambulante significa que tiene mucho mayor acceso. Debido a la falta de espacio, las escuelas de Bam han funcionado por turnos, en las que niños y niñas alternan su asistencia en la mañana o en la tarde. La mayoría de las escuelas en Bam son pequeñas, estrechas y carentes de nuevas instalaciones: no son ambientes propicios al aprendizaje, razón por la cual el UNICEF se asoció con el Ministerio de Educación iraní para dirigir los servicios de las bibliotecas ambulantes.

 “Para garantizar a todos los niños y niñas un mayor acceso a la educación básica es preciso que las instalaciones y los materiales de aprendizaje sean ambulantes y se compartan entre los alumnos”, dice Katharina Inhof, oficial de educación en la oficina del UNICEF en Bam. “La educación y la recreación brindan un sentido de estabilidad a comunidades donde la vida ordinaria se ha interrumpido, y ofrece esperanzas para el futuro”.

La biblioteca ambulante es un factor determinante para las vidas de miles de niños y niñas en Bam. Apoyar sus necesidades educacionales y recreativas en un ambiente acogedor puede ayudarles lentamente a rehacer sus vidas.


 

 

Vídeo (en inglés)

10 de mayo 2005:
Miranda Eeles, corresponsal del UNICEF, informa sobre las bibliotecas ambulantes que llevan conocimiento y diversión a miles de niños y niñas en Bam, Irán.

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10 de mayo 2005:
Miranda Eeles, corresponsal del UNICEF, informa sobre las bibliotecas ambulantes de Bam.

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