Indonesia

Comienzan a llegar suministros a los damnificados por el tsunami en la isla Indonesia de Java

Imagen del UNICEF
© UNICEF Indonesia/2006/Purnomo
Deden, de siete años de edad, localiza algunas de sus pertenencias entre los escombros de su hogar en Pangandaran, Java Occidental, que fue la región más castigada por el tsunami del 17 de julio.

Por Sabine Dolan 

NUEVA YORK, Estados Unidos, 19 de julio de 2006 – Los suministros enviados por UNICEF ya han llegado a la costa meridional de la isla de Java, en Indonesia, que el lunes sufrió los efectos de un terremoto y un tsunami que causó cientos de muertes y dejó sin hogar a decenas de miles de personas.

Provenientes de Yogyakarta, en Java Central, hoy llegaron a Java Occidental seis camiones cargados de suministros de socorro de emergencia enviados por UNICEF. El envío incluye 24 vejigones de agua, 200 lonas impermeables para proteger a los damnificados de la intemperie, cinco tiendas de campaña de grandes dimensiones, 5.000 bidones para el transporte y almacenamiento de agua potable, 1.000 botiquines con elementos de higiene personal y un botiquín sanitario básico con medicamentos esenciales.

Hasta la fecha, el número de bajas mortales debidas al desastre supera las 500 y los heridos y lesionados se acercan a 400. Más de 300 personas permanecen desaparecidas. Los trabajadores de socorro prestan asistencia a los lesionados y siguen buscando sobrevivientes, aunque disminuyen progresivamente las esperanzas de encontrar más personas con vida.

El epicentro del terremoto que dio lugar al tsunami estuvo localizado mar adentro, frente al centro turístico de Pangandaran, en Java Occidental. El Servicio de Levantamientos Geológicos de los Estados Unidos indicó que el primer temblor registró 7.7 en la escala Richter y que después del mismo hubo varios remezones.

El posterior tsunami generó olas de hasta 1,80 metros de altura que barrieron la costa y provocaron la huida de miles de personas hacia terrenos más elevados.

Los desplazados se instalan en refugios provisionales.

Los niños y niñas y las familias que resultaron desplazados por el terremoto y el tsunami han recibido albergue provisional en edificios comunitarios, escuelas y mezquitas. Muchos de ellos, especialmente los que vivían cerca del agua, fueron evacuados debido a su estado de trauma y por temor a que ocurra un segundo tsunami.

“La mayoría de los pobladores teme un nuevo tsunami, y por eso es que tantas personas se han mudado a los campamentos", explicó Lina Sofiani, Oficial de Emergencias de UNICEF. Una serie de temblores secundarios posteriores al terremoto principal han reavivado los temores entre una población ya asustada.

UNICEF también siente preocupación por el bienestar de los niños y niñas que han quedado separados de sus familias. A pesar de que el número de niños y niñas en esa situación no ha sido oficialmente determinado, la Cruz Roja calcula que casi una tercera parte de las personas desplazadas por el tsunami son menores de edad.


 

 

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