Panorama: la India

Un centro médico actúa como tabla de salvación de miles de personas en el Estado indio de Madhya Pradesh

En septiembre de 2012, UNICEF publicó 2012 Progress Report on Committing to Child Survival: A Promise Renewed (Informe de progresos de 2012 sobre Compromiso con la supervivencia infantil: Una promesa renovada). El informe muestra que el número de niños que mueren antes de cumplir cinco años ha descendido sorprendentemente en las dos últimas décadas.

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Por Priyanka Pruthi

MADHYA PRADESH, la India, 1 de noviembre de 2012. La tierra reseca, los cielos despejados y los cultivos marchitos sobre un paisaje estéril son todo lo que se puede ver cuando llegamos a la aldea Chharch, en Madhya Pradesh, en la frontera con el desértico Estado de Rajastán. Las calles de tierra y el calor sofocante hacen que el viaje de dos horas desde Shivpuri, el pueblo más cercano, sea muy incómodo, un viaje que es imposible realizar a pie.

Sin embargo, los miles de personas que viven en esta región abandonada, donde apenas se ven autobuses públicos, donde el agua potable es un lujo y todavía no se han construido instalaciones de saneamiento, no tienen otra opción que viajar por lo menos 40 km para llegar al centro de salud más cercano.

© © UNICEF VIDEO
VÍDEO (en inglés): Priyanka Pruthi, corresponsal de UNICEF, informa sobre cómo un centro de salud llega a las personas más aisladas de la India.  Véalo en RealPlayer

 

Superar una distancia peligrosa

La distancia es peligrosa en las aldeas que no están bien conectados con los pueblos y las ciudades. Muchas mujeres y niños de Madhya Pradesh han perdido la vida por no recibir ayuda a tiempo.

En cambio ahora, un centro de salud maternoinfantil en Chharch les ha ofrecido la posibilidad de luchar contra su situación. El centro fue establecido por el gobierno de Madhya Pradesh y UNICEF en 2010, con el objetivo de llevar los servicios de atención de la salud a las comunidades socialmente aisladas y que siguen sin disfrutar del crecimiento económico que ha brindado grandes oportunidades a la India.

El centro maternoinfantil de Chharch funciona las 24 horas del día, siete días a la semana. Se compone de tres parteras auxiliares y un servicio de ambulancia que transporta a las mujeres embarazadas, niños y niñas enfermos, y que traslada a los pacientes con complicaciones más graves al hospital más próximo, situado a 75 km.

“Las mujeres vienen aquí para visitas habituales y atendemos a niños con enfermedades como la neumonía, la diarrea y el paludismo. Las personas vienen aquí para recibir tratamiento primario y si su situación es grave les enviamos al hospital del distrito”, informa la partera auxiliar Manju Mishra.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2012/Pruthi
Los habitantes la aldea de Chharch en Madhya Pradesh (la India) extraen agua de un pozo. Esta aldea, fronteriza con el desértico Estado de Rajastán, carece de acceso a agua potable, instalaciones de saneamiento y un transporte público eficaz.

Lograr que lo imposible sea posible

Antes de que abrieran el centro, la posibilidad de disponer de asistencia médica gratuita a todas horas durante el año era algo imposible para las comunidades que viven en Chharch y sus alrededores.

En el centro de salud nos encontramos con Pancho Bai. La noche anterior trajo al mundo a una niña, el primer bebé que nace en un centro de salud bajo la supervisión de parteras capacitadas. 

“Antes, si teníamos un problema, debíamos ir a la ciudad de Pohri. Teníamos que caminar, encontrar un autobús o contratar un tractor […], era muy difícil encontrar transporte […] resultaba duro viajar si una estaba embarazada o viajaba con niños”, dice.

Durante los dos últimos años, el centro de salud de Chharch ha atendido más de 650 partos. Más de 30.000 personas dependen ahora de este establecimiento para sus necesidades médicas. Debido a que el suministro de electricidad supone un gran problema, se han instalado luces de energía solar que permiten que el centro mantenga unidades de almacenamiento de las vacunas y preste asistencia a las urgencias que se producen por la noche.

Una tabla de salvación para muchas comunidades

Como en la India se registra un caso de mortalidad materna cada 10 minutos, el país está todavía muy lejos de lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados para 2015. Sin embargo, los esfuerzos como el centro de salud maternoinfantil de Chharch comienzan a reducir las estadísticas oficiales.  Hay planes para inaugurar más centros como éste.

Imagen del UNICEF
© © UNICEF India/2012/Gulati
La partera auxiliar Manju Mishra trabaja con la documentación para dar de alta a una paciente a la luz de una lámpara de energía solar en el centro de salud materna e infantil de Chharch. El centro ofrece a los residentes atención médica las 24 horas del día, los siete días de la semana, así como la remisión y el transporte de pacientes a los hospitales de la zona.

“Se trata de una alianza entre el gobierno de Madhya Pradesh y UNICEF”, explica Gagan Gupta, especialista de salud de UNICEF. “[El] Gobierno de Madhya Pradesh, con el apoyo técnico de UNICEF, establece actualmente otros centros de este tipo en todo el Estado. En total tenemos 125 centros y muchas mujeres de los grupos más marginados se benefician de ellos”.

Otros estados de la India están ampliando también la escala de este modelo, que incluye un servicio de atención primaria para madres y niños con un sistema de remisión a hospitales de asistencia superior que disponen de servicios día y noche.

El primer paso en un largo camino

Sentada junto a su bebé, Pancho Bai nos dice que las ventajas de una asistencia capacitada no tienen comparación.

Aunque resulta difícil identificarse con este sentimiento de alivio cuando uno casi puede ver los efectos del brutal calor veraniego sobre la delicada piel del bebé. La temperatura ronda los 43°C y no hay ventiladores ni aire acondicionado en el pabellón.

Debido a la insoportable temperatura, algunos de los otros recién nacidos no tienen ni siquiera la energía para llorar. Es una imagen exasperante, pero también un recordatorio de que este centro es un muy necesario primer paso en un camino largo y solitario hacia el “desarrollo”.


 

 

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