Panorama: la India

Shakira, Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, promueve la educación de las niñas en la India

Por Sarah Crowe

UDAIPUR, Rajastán, 21 de noviembre de 2011. Sus mundos no podrían ser más diferentes: Shakira, la superestrella del pop y Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, de 34 años, independiente, atrevida, un nombre familiar para todos, acostumbrada a la admiración y el brillo de la escena mundial. Y un grupo de niñas pobres de Rajastán, de las cuales cuatro se casaron antes de cumplir 11 años y que son todas ellas las primeras mujeres de sus familias en haber recibido una educación.

VÍDEO: 16 de noviembre de 2011. El corresponsal de UNICEF, Pedro Bujalance Andrés, informa sobre la visita de la Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF Shakira a la India.  Véalo en RealPlayer

 

Primero todo fue dulzura y sonrisas para la megaestrella, envuelta en guirnaldas de caléndulas y luciendo la tradicional tika. Las niñas actuaron para la artista pero la esencia de la visita era grave y sombría.

“Muchas de ellas se casan muy jóvenes y, aunque forma parte de su cultura, no es legal en la India. A veces no podemos ir contra la cultura pero sí podemos combatir la pobreza”, dijo Shakira.

En un país donde casi la mitad de todas las niñas se casan antes de cumplir los 18 años, en Rajastán se da una de las cifras más altas de niñas novias de la India, ya que el 74% de las niñas se casan antes de cumplir 18 años. La causa es compleja, pero el bajo valor que se concede a las niñas en la sociedad tiene en gran parte la culpa; otra causa es la carga que supone la dote y la pobreza. Las propias niñas se consideran como un problema, la propiedad de sus suegros, por lo que la tasa de deserción escolar sigue siendo elevada.

Un enfoque basado en la igualdad

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2011-1810/Vishwanathan
La Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, Shakira, sonríe sentada en medio de las adolescentes del programa educativo residencial KGBV del distrito de Udaipur, en el estado de Rajastán (la India).

El objetivo de Shakira como portavoz mundial para la educación es convencer a los poderosos y los ricos de los beneficios inherentes a la educación de las niñas.

“Está demostrado que la educación de las niñas aumenta el crecimiento económico y que cada año invertido en la educación primaria de las niñas genera o aumenta los salarios que perciben, más adelante en la vida, entre un 10% y un 20%. Generalmente un 5% más que los niños.  Cada año invertido en educación secundaria aumenta sus salarios en un 25% cuando son adultas. Creo que resulta muy interesante para el Estado invertir en la educación de las niñas, especialmente porque crecen rápido, los niños crecen rápido y aportarán beneficios al Estado, de modo que no se trata de beneficencia, es una inversión”, dijo.

Las niñas participan en el programa de educación residencial Kasturba Gandhi Ballika Vidalaya (KGBV), ubicado a las afueras de Udaipur. En un país de paradojas profundas y divisiones por clases sociales, castas, tribus y de género, el programa KGBV, con el apoyo de UNICEF, adopta esencialmente un enfoque basado en la igualdad con el objetivo de mantener a las niñas en escuelas residenciales durante sus años más vulnerables, que son de los 11 a 14 años, y de ofrecerles educación, alimentos, ropa  y atención en un entorno seguro.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2011-1811/Vishwanathan
La Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, Shakira, junto a las adolescentes del programa educativo residencial KGBV del distrito de Udaipur, en el estado de Rajastán (la India).

En las escuelas albergue, la primera generación de niñas en sus comunidades que reciben una educación tienen menos probabilidades de abandonar la escuela, menos probabilidades de tener que trabajar a la fuerza y más probabilidades de estar sanas y luego tener hijos sanos. Se han puesto muchas esperanzas en la Ley sobre el derecho a la educación de la India para conseguir un cambio más rápido e impulsar una nueva generación de niñas estudiantes.

La vida sigue siendo difícil

Para cuatro de las chicas que se reunieron con Shakira, sus vidas todavía son muy difíciles. Ninguna ha cumplido aún los 14 añosy todas ellas ya están casadas. A pesar de que sólo irán a vivir con sus maridos y sus suegros cuando alcancen la pubertad, dijeron este sentían impotentes para poder elegir.

“Somos todavía niñas pero acabamos teniendo hijos, no podemos ni siquiera finalizar nuestros estudios, es penoso”, dijo Santosh Gadri (13 años), que se casó a los 10 años en la misma ceremonia de boda que su hermana mayor, para ahorrar gastos. Santosh había abandonado la escuela en ese momento pero ha comenzado a prosperar desde que se matriculó en la escuela KGBV del bloque Mavli, en distrito de Udaipur.

Irónicamente ya pesar de todo, las cuatro niñas tienen grandes sueños: todas quieren convertirse en doctoras y maestras, aunque son conscientes de que por ahora solamente se trata de sueños. Reunirse con la estrella, una joven que ha logrado grandes triunfos, e imitar sus movimientos, impulsó a las niñas más allá de sus sueños, pues saben que Shakira usará su voz para hablar de sus vidas en el escenario del mundo.

* Todos los datos han sido proporcionados por la oficina de UNICEF en la India


 

 

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