Panorama: la India

En Bihar, un nuevo programa posibilita el regreso a la escuela de los niños que trabajan

Por Alistair Ingi Gretarsson

DISTRITO DE NALANDA, Bihar, la India, 25 de octubre de 2010 – Con un uniforme escolar azul marino y con los hombros cubiertos con un chal celeste, Khaushaliya Kumari, de 14 años, se muestra tranquila y sociable mientras realiza sus tareas domesticas habituales. Khaushaliya y las otras 46 niñas albergadas en el Residential Bridge Centre lavan la ropa y los platos, además de hacerse cargo de la limpieza del aula en la que no sólo estudian sino donde también duermen.

VÍDEO (en inglés): Un informe de UNICEF sobre varios programas especiales de capacitación que ayudan a los ex niños trabajadores a ingresar en el sistema de enseñanza escolar del estado de Bihar, en la región oriental de la India.  Véalo en RealPlayer

 

Los centros como éste, que está localizado en el distrito de Nalanda del estado de Bihar, en la región oriental de la India, ofrecen programas especiales de capacitación a los ex niños trabajadores, con el fin de que puedan ingresar al sistema educativo. En esos centros, los niños y niñas que nunca han asistido a clases, o que han abandonado sus estudios prematuramente, reciben el apoyo que necesitan para volver a integrarse en el sistema escolar ordinario en el año que corresponda a la edad de cada uno.

Cuando se le pregunta cómo vivía antes de ingresar en el centro, Khaushaliya esboza una sonrisa tímida. “Todas las mañanas, después de realizar las tareas del hogar”, explica, “salía a trabajar, transportando canastos llenos de carbón hasta entrada la tarde. Descargar carbón de un camión es un trabajo difícil. A veces sufría cortes en las manos”.

Avances positivos y retos pendientes

En los últimos años, en la India se han registrado avances positivos en materia de educación, ya que se ha producido una reducción del número de niños y niñas de 6 a 14 años de edad que no van a la escuela. La aprobación en 2009 de la Ley sobre los Derechos de los Niños a la Educación Gratuita y Obligatoria, conocida como Ley RTE por sus siglas en inglés, garantiza a todos los niños y niñas del país el derecho a recibir educación primaria de buena calidad.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2010/Gretarsson
Khaushaliya Kumari, de 14 años, posa en el Residential Bridge Centredel distrito de Nalanda, perteneciente al estado de Bihar, en la India.

Afortunadamente para Khaushaliya y otros niños y niñas en su situación, la Ley RTE también establece que los niños mayores de 14 años que no han terminado el ciclo primario también tienen derecho a recibir el equivalente de ocho años de educación de buena calidad.

Ahora, el desafío no sólo consiste en garantizar que todos los niños que aún no asisten a la escuela comiencen a hacerlo sino que cursen por lo menos ocho años de educación centrada en los alumnos.

La educación de los más marginados

Khaushaliya y su familia pertenecen a una de las comunidades de Bihar que sufren mayor exclusión social y que están en situación de mayor desventaja económica. Las familias de su comunidad, integrada mayormente por campesinos sin tierra, están condenadas a sobrevivir con muy pocos ingresos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2010/Gretarsson
Varios niños ex trabajadores en el Residential Bridge Centre del distrito de Nalanda, en el estado de Bihar, donde reciben capacitación especial para reintegrarse en el sistema de enseñanza escolar.

El padre de Khaushaliya, Jakhar Manji, que tiene que mantener a nueve niños, pasa la mayor parte del tiempo en la lejana ciudad de Delhi, donde trabaja en la industria de la construcción. Sus ingresos se complementan con los salarios los demás integrantes de la familia de Khaushaliya, que, al igual que solía hacer la niña, cargan y descargan carbón.

Debido a que las circunstancias le obligaron a colaborar con el mantenimiento de su familia, Khaushaliya no pudo ir a la escuela. Sin embargo ahora, gracias al Residential Bridge Centre y a los innovadores programas de enseñanza que se emplean allí, tiene la oportunidad de ingresar en el sistema de educación y terminar el ciclo primario.

“Antes de vivir aquí, mi vida era muy difícil”, comenta Khaushaliya. “No me quedaba tiempo ni para sentarme a descansar. Ahora estudio, juego y hago muchas cosas más”.

Métodos innovadores

UNICEF colabora con el gobierno del estado de Bihar para que en los centros de esta naturaleza se emplee un nuevo sistema de enseñanza que pronto se aplicará en todo el estado. Esos cursos de “capacitación especial”, cuyo nombre oficial es “Aprendizaje vertical basado en la capacidad”, suministran las bases para el cumplimiento de todas las disposiciones de la Ley RTE en un plazo de cinco años mediante la prestación a los niños que no asisten a clases de todo el apoyo que necesiten para completar con éxito su educación.

Al igual que Khaushaliya, muchos otros niños y niñas que asisten a los centros de este tipo han realizado trabajos difíciles y peligrosos, o se han ganado la vida como empleados domésticos. Debido a que se trata de niños y jóvenes que inician o reanudan sus estudios con niveles muy diversos de capacidad académica, es importante brindarles el apoyo individual que requieren para dar esos pasos iniciales, que son los más importantes.

El enfoque que plantea el aprendizaje vertical basado en la capacidad, basado en el niño, otorga a cada alumno o alumna la oportunidad de avanzar en sus estudios de la manera que le resulte más adecuada. Los estudiantes van adquiriendo conocimientos mediante el uso de una serie de fichas de lecciones, y en 11 meses tienen oportunidad de aprobar el nivel correspondiente al quinto grado en las materias principales. De esa manera, aumentan las probabilidades de que cuando se integren en el sistema escolar ordinario terminen el ciclo primario.

Hacia un futuro mejor

“Este es un programa muy amplio y pasará cierto tiempo antes de que podamos incorporar a todos los niños y niñas en la educación escolar”, comenta Arshad Raeza, un maestro que ha colaborado en ejecución del programa en el distrito y que ha suministrado apoyo académico a los docentes del centro de Nalanda.

“Pero no hay duda que se está produciendo un cambio social”, añade. “¡Hace poco escuché a una niña que decía que quería ser jefa de gobierno del distrito! Lo que está cambiando es la manera de pensar de estos jóvenes, y eso alimenta sus ambiciones”.

Suman Kumari, la maestra de Khaushaliya, también nota cambios en la manera en que las niñas que asisten al centro piensan en su futuro. “Ahora, muchas de esas niñas quieren ser maestras o trabajadoras sociales”, explica. “Pero algunas tienen sueños tan ambiciosos que yo le rezo a los dioses para que se hagan realidad”.


 

 

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