Panorama: la India

Las madres de la India, el país del té, aprenden sobre la importancia de la lactancia materna

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2010/Purshotam
La joven madre Monika Bedi alimenta a su hija Mohina, de un mes y medio de edad, en su hogar ubicado en la plantación de té Nahortoli, en el estado indio de Assam.

Por Angela Walker

DIBRUGARH, la India, 24 de junio de 2010 – Durowpadi Bedia, una agente sanitaria comunitaria de un centro “Angawadi” de la plantación de té Nahortoli, en el estado de Assam, en la región oriental de la India, se toma su trabajo muy en serio.

Todos los meses, Bedia celebra reuniones en las que explica a las mujeres embarazadas o que han dado a luz recientemente la gran importancia que tiene el amamantamiento exclusivo en los primeros seis meses de vida de sus bebés. Tras las reuniones, Bedia visita a las mujeres en sus hogares para recalcar los mensajes sobre las prácticas sanitarias y alimentarias adecuadas que pueden salvar las vidas de los niños.

Visitas domiciliarias

“Antes de que las madres contaran con la ayuda de las agentes sanitarias del centro Angawadi, y a pesar de que los doctores ya les aconsejaban que amamantaran a sus hijos, las mujeres de esta comunidad seguían la tradición de alimentarles con leche de cabra y de usar excremento de ese animal como medicamento para el cordón umbilical”, explica Bedia, que nació y creció en esta plantación de té, donde su madre trabajaba en la cosecha de ese cultivo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2010/Purshotam
En la plantación de té de Nahortoli, localizada en el estado de Assam en la región nororiental de la India, Durowpadi Bedia, una agente sanitaria comunitaria, enseña a las mujeres embarazadas y madres noveles acerca de la importancia de la lactancia materna.

Mediante su trabajo con las madres, Bedia, que habla sadri (el dialecto de la región), ayuda a reforzar los mensajes sobre las prácticas sanitarias adecuadas de los anuncios que se difunden por radio y televisión.

En las visitas domiciliarias, por ejemplo, la agente sanitaria explica a todos los integrantes de las familias la importancia de la lactancia materna exclusiva. Al visitar a las madres en sus hogares, Bedia también puede explicar mejor cuáles son las prácticas higiénicas más adecuadas y demostrar la importancia del lavado de manos con jabón.

“Cuando visito los hogares”, comenta Bedia, “hablo con todos los integrantes de las familias. Con los padres, los abuelos, las adolescentes... y todos confían en lo que les digo”.

El fomento de la lactancia materna

En la India mueren anualmente casi dos millones de niños y niñas menores de cinco años, en la mayoría de los casos debido a enfermedades prevenibles. UNICEF calcula que en este país sólo al 46% de los lactantes se le alimenta exclusivamente con leche materna. La lactancia materna exclusiva fortalece el sistema inmunológico de los lactantes y previene la desnutrición, dándoles de esa manera a los niños el mejor comienzo en la vida.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2010/Purshotam
Monika Bedia sostiene en brazos a su pequeña hija, Mohina, en su hogar localizado en la plantación de té Nahortoli, en el estado indio de Assam.

En Assam, sin embargo, el empleo de una estrategia coordinada que encabeza el gobierno del estado en alianza con UNICEF y diversas organizaciones no gubernamentales locales ha posibilitado un aumento considerable de la tasa de amamantamiento exclusivo de los niños y niñas menores de seis meses.

“Existen pruebas irrefutables a escala mundial que demuestran que la orientación y el apoyo en materia de lactancia materna constituyen la intervención más eficaz con respecto a la supervivencia de los niños”, afirma el Dr. Víctor Aguayo, Jefe de Nutrición y Desarrollo Infantil de la Oficina de UNICEF en la India.

Las creencias tradicionales

Paul Taulfrank es el Coordinador de programas de supervivencia de los niños de corta edad del distrito de Assam, y trabaja para la Asociación del té de la India, conocida por las iniciales ABITHA. La asociación fomenta la lactancia materna exclusiva en el estado, y uno de sus principales objetivos consiste en modificar las creencias tradicionales acerca del calostro, o “primera leche”, rica en anticuerpos y elementos nutritivos que producen las madres en las 24 horas posteriores al alumbramiento.

En Assam se creía tradicionalmente que el calostro era “leche sucia”, de manera que se le extraía y desechaba.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India/2010/Purshotam
La agente sanitaria Durowpadi Bedia junto a varios niños después de la reunión que mantuvo con mujeres embarazadas y madres noveles en la plantación de té Nahortoli del estado indio de Assam.

“Inicialmente, tuvimos muchas dificultades”, explica Taulfrank. “No se nos prestaba atención pese a que la tasa de mortalidad infantil era muy elevada. Enviamos sobre el terreno un equipo tras otro sin mucho éxito. Pero después de cierto tiempo comenzamos a convencer a la población. Lo hicimos reiterando una y otra vez el mismo mensaje, hasta que aprendieron y nos creyeron”.

Las agentes sanitarias y de nutrición de cada aldea se reúnen mensualmente en el centro sanitario Anganwadi de la comunidad. En esas reuniones confeccionan listas de mujeres que se encuentran en el último trimestre del embarazo o que ya amamantan a sus hijos, y sobre la base de esa lista preparan un programa de visitas domiciliarias. Cada madre recibe tres o cuatro visitas por mes.

“Ahora las madres comprenden la importancia vital que tiene su leche para la salud de sus bebés”, comenta Jeroo Master, Jefe de la Oficina de UNICEF en Assam. “Las labores de fomento de la lactancia materna que llevan a cabo las agentes sanitarias y de nutrición en cada aldea garantizan que todos los niños y niñas disfruten del mejor comienzo posible en sus vidas”.

Vínculos de confianza

Monika Bedies una joven madre de una niña de un mes y medio de edad, a quien decidió llamarMohima, que significa “bendición”. Su marido, Motilal, trabaja en la fábrica de té.

Monika viste prendas tradicionales en colores rosado, anaranjado y azul, y tiene el pelo peinado en un rodete, con una franja decorativa de color bermellón. Su hogar está limpio y ordenado, y Mohima descansa sobre una manta azul. La niña tiene el cabello aceitado y una marca de kohl en la frente, que le protege del mal de ojo.

Bedi había aprendido de su madre la tradición de desechar el calostro, pero las agentes sanitarias comunitarias, a quienes llama “baldeo”, que significa “hermana mayor”, le explicaron lo valiosa que es esa primera leche y lo importante que es el amamantamiento exclusivo.

“Cuando me visitan y me hablan en mi idioma, les entiendo mejor”, explica Bedi. “Me siento cómoda con ellas”.

La pequeña Mohima ha crecido mucho desde que nació, y no ha tenido ni un solo ataque de diarrea. “La leche materna es lo mejor”, cincluye Bedi. “Los bebés que se alimentan con la leche materna son bebés muy saludables”.


 

 

Búsqueda