Panorama: la India

La crisis alimentaria se ensaña con los niños y niñas más pobres de la India

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Dos niños indios desnutridos reciben almuerzo en el centro de rehabilitación nutricional de Shivpuri. Para muchos de estos niños, ésta será la única comida del día.

Por Sarah Crowe

ALDEA DE GURAVAL, Madhya Pradesh, India, 9 de junio de 2008 – Para protegerse del calor que siempre precede a los monzones, la familia Akushwah había buscado refugio a la sombra de un árbol local llamado neem, a la espera del acontecimiento familiar más importante desde el nacimiento de un hijo varón, hace un año.

Mientras el grupo familiar esperaba la llegada de un rickshaw motorizado a la vera de la carretera que une las ciudades de Bhopal y Delhi, sus integrantes hablaban animadamente acerca de la manera en que habían ahorrado durante todo el año para poder llenar un enorme cubo de metal con chapattis, dahl de lentejas y channa, o garbanzos.

De no haber sido por los pronunciados aumentos de los costos de los alimentos, que están castigando con más intensidad a las familias más pobres de la India, los Akushwah habrían podido ahorrar la misma suma en mucho menos tiempo. Los miembros de esta familia viven con un dólar diario, aproximadamente. Eso no impidió que la familia viajara en taxi hasta el templo pintado de azul intenso donde todos ofrendaron los alimentos a los dioses en señal de agradecimiento por el nacimiento del niño.

Es que algunas tradiciones y creencias centenarias no se abandonan ni siquiera en épocas de crisis.

Las consecuencias del alto costo de los alimentos

“Después de haber tenido tres hijas, estamos muy agradecidos por el nacimiento del varón. Nos privamos de medicamentos y hemos tenido que reducir nuestros gastos en alimentos porque todo está tan caro”, explicó el padre, Badarinath Akushwa. “Pero sabemos que si les ofrendamos alimentos a los dioses, esa será nuestra medicina”.

A pesar de que la India tiene una economía robusta, con una tasa de crecimiento anual del 9% desde hace varios años, la inflación y la crisis alimentaria amenazan ahora muchos de los avances logrados.

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Con la ansiedad pintada en el rostro, una madre espera que atiendan a sus hijos en el centro de rehabilitación nutricional de Shivpuri. Se trata de uno de los 100 establecimientos similares que funcionan en el estado de Madhya Pradesh.
Con el propósito de hacer frente a la compleja situación que provoca unas altas tasas de desnutrición infantil en la India, el emporio comercial sueco IKEA se ha comprometido a donar a la Oficina de UNICEF en la India 80 millones de dólares que se invertirán durante los próximos cinco años en diversos programas de salud, nutrición y suministro de agua y saneamiento ambiental.

En el estado de Madhya Pradesh, que tiene las tasas de mortalidad y desnutrición en la infancia más elevadas del país, los programas gubernamentales de suministro de suplementos nutricionales están gravemente  amenazados. Los trabajadores comunitarios han indicado que ya no pueden suministrar a los niños y niñas gravemente desnutridos una dieta saludable y equilibrada con las dos rupias por niño que reciben del gobierno.

UNICEF organiza centros de nutrición

Aún en las épocas de bonanza, casi la mitad de los niños y niñas menores de tres años de Madhya Pradesh sufren desnutrición. Hace dos años, como respuesta a una grave sequía, UNICEF colaboró con el gobierno en la organización de 100 centros de rehabilitación nutricional en ese estado. Desde entonces, las épocas de los monzones han pasado sin que se produjeran lluvias y la consiguiente sequía, combinada con la crisis alimentaria, ha determinado una situación de desastre que afecta a los niños más marginados, especialmente los que pertenecen a las castas y tribus discriminadas.

En el centro de nutrición de Kalyani, en Shivpuri, las madres esperan ansiosamente el momento de pesar a sus bebés. Uno de ellos, de tres meses de edad, no pasa de los dos kilogramos de peso. Y mientras que en el pasado los organismos gubernamentales solían transportar al centro a los niños desnutridos, ahora son las propias madres las que llegan al establecimiento con sus hijos en brazos.

“Antes, localizábamos a esos niños y los traíamos al centro de nutrición, pero ahora las madres se sienten impulsadas a venir por su cuenta debido a que sus hijos sufren mucho más”, explicó Dinesh Khanna, un trabajador social.

Las familias tienen pocas opciones

A la familia de Sunita Adivasi se le están agotando las reservas de trigo. Y debido a que los precios de otros alimentos básicos como el arroz han aumentado hasta casi el doble en los últimos seis meses, Sunita tiene frente a sí muy pocas opciones.

“El único que puede trabajar es mi marido, y en esta familia somos siete, de manera que no podemos alimentar y vestir adecuadamente a nuestros niños”, explica la mujer. “Estamos realmente preocupados por esta situación, y no sabemos cómo hacerle frente”.

Aunque el hijo de Sunita ya cumplió dos años, aún no sabe caminar. Tanto el niño como sus hermanas saborean intensamente el almuerzo que reciben en el centro comunitario. Se trata de la única comida que harán durante el día, y no son los únicos en esa situación. Este año, el 72% de los niños y niñas de la aldea de Guraval están desnutridos, lo que representa un marcado aumento con respecto a la tasa de desnutrición infantil del año pasado, que fue del 60%.

“Los ingresos de las familias no han cambiado, pero han aumentado enormemente los costos de los alimentos”, explicó Vandana Agurwal, Oficial de Nutrición de UNICEF en el estado de Madhya Pradesh, quien agregó que en algunas aldeas la prevalencia de desnutrición infantil llega al 80%.


 

 

Vídeo (en inglés)

Mayo de 2008:
Sarah Crowe, corresponsal de UNICEF, informa sobre la manera en que la crisis alimentaria afecta a los niños y niñas más pobres de la India.
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