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Panorama: India

Diario de operaciones

Brote de gastroenteritis aguda en Madhya Pradesh, India

Brote de gastroenteritis aguda en Madhya Pradesh, India
Imagen del UNICEF
© UNICEF India
Una mujer preocupada observa estoicamente a su hijo enfermo.

En la tercera semana de mayo de 2004 se produjo un brote de gastroenteritis en el distrito Bhind de Madhya Pradesh, India. Alrededor de 1.700 personas sufrieron deshidratación, vómitos y diarrea. Más de 700 pacientes tuvieron que acudir al hospital. La mayoría de los afectados fueron niños y niñas, muchos de ellos menores de cinco años. Nigel Ede, Representante del UNICEF en Madhya Pradesh y Chhattisgarh, viajó el 20 de mayo a través de Madhya Pradesh. A continuación presentamos un pasaje de su diario, donde ofrece su visión personal de lo que ocurre en esta región.

DISTRITO DE BHIND, Madhya Pradesh, India, 24 de mayo de 2004-Era un caluroso día en que el termómetro llegó a los 43 grados. Bhind, uno de los 48 distritos del norte de Madhya Pradesh, es muy conocido por sus quebradas, su tierra fértil y sus extensos bosques. La población es de aproximadamente 1,5 millón de personas, de los cuales un 17% son niños y niñas. El distrito tiene también la dudosa distinción de registrar una de las proporciones por género más bajas del país: 933 mujeres por cada 1.000 hombres.

La carretera que conduce a Bhind es lo suficientemente ancha como para poder atravesarla con un vehículo. Junto a dos funcionarios del UNICEF -Anil y Ramani- los tres llegamos al bloque de Mehgaon, al término de un viaje de dos horas desde Gwalior. (En la India, un "bloque" es una zona compuesta por varios poblados.) Lo primero que notamos cuando llegamos a Mehgaon fue que la bomba de agua estaba rota, rodeada de agua contaminada, bolsas de polietileno y suciedad. Los residentes utilizaban el agua para beber, sin saber las consecuencias. Yo pensé: "¿Es este agua potable para beber? ¿Puede ser ésta una de las principales razones de la infección?"
Fue aquí donde nos reunimos con B.L. Pandey, nuestro contacto en Bhind y Shivpuri. Es un funcionario civil retirado que presta asistencia a la labor del UNICEF. Sus experiencias proporcionan una importante información sobre la forma en que funciona el sistema dentro del distrito.

Durante una conversación informal con el Sr. Pandey, éste expresó sus ideas: "Al principio, en el distrito nunca pensaron que la infección se convertiría en un brote. Comenzó alrededor del 14 de mayo, cuando la administración del distrito pensó que se debía a la venta de helados caseros en el mercado. Hoy, cuando se han confirmado ya oficialmente siete muertes, piensan que es el resultado de una infección viral".

Según las cifras que maneja el Sr. Pandey, 132 poblados están afectados, 67 de los cuales se encuentran en el bloque de Mehgaon. Aproximadamente 25 nuevos pacientes llegan cada día. Cerca de 150 pacientes se encuentran en el departamento ambulatorio en un momento dado. Casi todos los pacientes sufren diarrea crónica, vómitos y/o deshidratación.

Para obtener un panorama real del problema, nos dirigimos a un centro de salud donde se encuentran las oficinas del funcionario médico del bloque de Mehgaon, el Dr. V.N. Kushwah. El médico confirmó que se habían atribuido siete muertes al brote. En su conversación, añadió que el número de pacientes había aumentado de manera constante, obligando a los trabajadores a transferir a los pacientes a un hospital provisional establecido en una escuela cercana. Por suerte, los alumnos están de vacaciones y el edificio se encuentra vacío, y el Dr. Kushwah y sus empleados puedan utilizarlo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF India
Salmat Khan con sus dos hijos -un hijo de 13 años y una hija de cinco años- que sufren diarrea, vómitos y fiebre elevada.

Mientras hablábamos con el Dr. Kushwah, una mujer se acercó quejándose de diarrea y dolores de estómago. Dijo que estaba tomando medicinas pero que no le suponían ningún alivio. El doctor le aconsejó que siguiera tomando SRO (sales de rehidratación oral) y las medicinas, pero la mujer no sabía cómo mezclar las SRO en su casa. El Dr. Kushwah se lo explicó, y también le dijo que utilizara "agua de la bomba de mano". Yo me acordé de la bomba estropeada. Sin embargo, sabíamos que un equipo de expertos del Instituto Nacional de Enfermedade Contagiosas visitaría el distrito. Tal vez entonces podrían arreglarla.

Ahora nos encontramos en el hospital provisional. Desde el exterior, parece un edificio escolar abandonado. Una vez dentro, podemos sentir el aire denso y espeso. Los quejidos de 60 pacientes o más reverberan por todas partes. Algunos de los enfermos tienen suerte de encontrar un espacio en el suelo de las clases, mientras que otros han sido ubicados en la galería. Solamente hay un médico. Padres y madres ansiosos con sus hijos en brazos se empujan unos a otros para conseguir que les examinen primero.

Otro médico llega de manera inesperada. A pesar de los medicamentos, los niños y las niñas siguen vomitado. La ansiedad entre los progenitores es evidente; no pueden entender qué es lo que está pasando.

Salmat Khan es uno de ellos. No puede comprender que les ocurre a sus dos hijos, un hijo de 13 años y una hija de cinco. Padecen diarrea y han estado vomitando durante dos días. Ambos tienen una fiebre muy alta. Cerca de él, percibo sus pensamientos ansiosos: "¿Estarán bien mis hijos?"

Después, tuvimos varias reuniones oficiales con el Director Médico y el Funcionario de Salud del distrito. Este último compartió con nosotros sus pensamientos: desde un punto de vista positivo, ningún paciente había muerto en el hospital. Todos los fallecimientos registrados se produjeron entre las personas que no pudieron llegar a tiempo al hospital. Entretanto, se esperan ansiosamente los suministros del UNICEF.

Posteriormente visitamos los pabellones de diarrea en los hospitales de distrito. Uno de los pabellones estaba tan lleno que una niña con deshidratación aguda tuvo que esperar fuera. Uno podía ver a los niños pequeños con tubos intravenosos mientras que sus madres preocupadas les observaban con la expresión vacía. El Colegio Médico de Gwalior envió a otros cuatro médicos para que prestaran asistencia. Recibimos información del Funcionario de Salud de que se habían producido nuevos casos en otras zonas del distrito. El virus se estaba propagando rápidamente.

La administración del distrito hace lo que puede. Sin embargo, es necesario tomar nuevas medidas. El UNICEF, como aliado, les apoya lo mejor que puede. Hay una gran necesidad de educar a la gente por medio de campañas públicas. Es preciso supervisar los casos después de que la infección ha disminuido. El UNICEF trabaja junto al Departamento Estatal de Salud para asegurar la recuperación completa de los niños y las niñas que yacen impotentes en el suelo de la clase.

Cuando terminamos nuestras visitas y reuniones con los funcionarios del distrito ya había anochecido. Nuestro viaje de vuelta a Gwalior pareció más largo y el ambiente era sombrío. Intercambiamos muy pocas palabras. En un momento, Ramani exclamó: "Tenemos que recibir más ayuda, ¡tenemos que recibirla!"

Nuestro siguiente destino fue Delhi. Después de regresar a la oficina del UNICEF, nuestros colegas nos hicieron muchas preguntas: "¿Cuáles son las noticias de Bhind? ¿Las cosas mejoran o empeoran?" Brevemente les dijimos lo que habíamos visto y nos dirigimos a la sección de suministros y adquisiciones. Caroline Bogren, que es desde hace poco la Jefa de esta sección, se comprometió a hacer todo lo posible para acelerar los envíos de medicamentos, jeringuillas, agujas y otras necesidades a Bhind.  Nuestra reunión con Caroline fue breve, pero nuestros corazones se llenaron de esperanza cuando nos aseguró su apoyo para reforzar los suministros de emergencia para Bhind. Cuando salimos de la oficina de Caroline, Ramani y yo supimos que teníamos el apoyo de 350 colegas como Caroline, que harían todo lo posible para asegurar que todos los niños y las niñas regresen a casa en perfecto estado de salud. Ese es el verdadero espíritu del UNICEF.


 

 

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