Agua, saneamiento e higiene

Se oirá la voz de la niñez en el Foro Mundial del Agua, en la Ciudad de México

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© UNICEF/HQ05-1493/Zaidi
En un campamento para personas desplazadas por el terremoto en Muzaffarabad, en la región paquistaní de Cachemira, una niña bebe agua potable de un tanque de almacenamiento suministrado por UNICEF.

Por Rachel Bonham Carter

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS, 16 de marzo de 2006 – Los niños y niñas sufren los peores efectos de una crisis mundial que priva de acceso al agua potable a unos 1.100 millones de personas en todo el mundo. Debido a que los niños y niñas constituyen el sector más vulnerable y afectado de la población mundial, UNICEF sostiene que la situación sólo podrá mejorar en la medida en que se otorgue prioridad a las necesidades de la infancia y los dirigentes políticos presten atención a las opiniones de la niñez.

“Los niños saben”, comenta Vanessa Tobin, jefa de la sección de Agua, Saneamiento y Medio Ambiente de UNICEF. “Saben cuáles son los aspectos y temas más importantes, y tienen ningún reparo de ponerlos sobre el tapete. Los niños y las niñas no están atados por la diplomacia. Son directos y honestos, y por eso resulta tan importante escuchar lo que tienen que decir”.

El Foro Mundial del Agua de los Niños, que se llevará a cabo del 16 al 22 de marzo en México, D.F., representa una buena oportunidad para que la niñez del mundo haga oír su voz. Más de un centenar de niños y niñas provenientes de más de 30 países difundirán sus experiencias a los ministros de gobierno que se reunirán con motivo del Cuarto Foro Mundial del Agua, que es una conferencia política sobre la gestión de los recursos hídricos a escala global. Los niños y niñas, por su parte, debatirán la forma en que la juventud puede ayudar al mundo a conquistar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Entre ellos, la reducción a la mitad del número de personas que carecen de agua potable y saneamiento ambiental básico, y la disminución de las tasas de mortalidad infantil debida a las enfermedades transmitidas por el agua.

“A veces, quienes tomamos decisiones que afectan a la población, no prestamos suficiente atención a los niños y jóvenes ni a los temas que les preocupan”, añadió la Sra. Tobin. “Pero debemos recordar que si realmente estamos interesados en el cambio sostenible debemos lograr la participación de la niñez y la juventud”.

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Dos niñas recogen agua en el campamento de Riyad, en Darfur Occidental, en el Sudán. UNICEF apoya las labores de rehabilitación e instalación de bombas manuales, construcción de letrinas y educación sobre la higiene.

El ciclo de pobreza

Uno de los lugares más necesitados de progreso en materia de suministro de agua y saneamiento ambiental es la región de África subsahariana, que actualmente sufre una grave sequía. Se trata de una región del mundo donde, aún en las épocas de mayor prosperidad, cuando llueve lo suficiente como para obtener cosechas decentes, el agua potable escasea y sólo una de cada tres personas tiene acceso a instalaciones de saneamiento ambiental básico.

Debido a ello, las enfermedades transmitidas por el agua se propagan de manera descontrolada y los niños, a menudo debilitados por la desnutrición, caen víctimas de las enfermedades e infecciones como la fiebre tifoidea y el cólera y la infestación parasitaria intestinal. La diarrea causada por la ingestión de agua contaminada constituye la segunda causa de mortalidad de niños y niñas menores de cinco años a nivel mundial, ya que causa unas 4.500 muertes infantiles por día.

Las enfermedades debidas al agua contaminada afectan prácticamente todos los aspectos de las vidas de los niños y niñas. Atrofian su desarrollo físico y mental y les incapacitan para ir a la escuela. Cada nuevo episodio de enfermedad reduce la posibilidad de que el niño o la niña se liberen del ciclo de pobreza.

Quienes más sufren son las niñas. Sobre ellas recae tradicionalmente la obligación de buscar y transportar agua para sus familias. Algunas niñas deben recorrer distancias tan largas para llegar a la fuente de agua potable más cercana que no les queda tiempo para ir a la escuela. Otras ni siquiera se matriculan porque las escuelas tienen instalaciones sanitarias antihigiénicas o carecen de letrinas. La instalación de estas últimas en las escuelas, así como el suministro de agua potable, suelen tener como resultado un aumento notable de las tasas de asistencia escolar.

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Varias alumnas de la escuela de Baan Nai Rai se cepillan los dientes en una fuente de agua suministrada por UNICEF. Baan Nai Rai, una aldea ubicada en la provincia tailandesa de Phang Nga, fue devastada por el tsunami de diciembre de 2004.

Prioridad a los niños y niñas

En los países más pobres del mundo, los servicios sanitarios, la infraestructura y los sistemas económicos resultan deficientes cuando se trata de hacer frente a la creciente crisis de agua y saneamiento. Los efectos económicos de las enfermedades con respecto a los altos costos de la atención de la salud, las oportunidades perdidas en materia de educación y la reducción de la capacidad productiva representan miles de millones de dólares en pérdidas anuales para las naciones afectadas.

UNICEF cree que la solución de estos problemas comienza por la infancia del mundo.

UNICEF patrocina la participación de 20 niños y niñas de entre 11 y 16 años de edad en el Foro Mundial del Agua de los Niños esta semana. Los niños y niñas contarán sus experiencias en materia de promoción en los países en desarrollo de las cuestiones relacionadas con el agua, el saneamiento ambiental y la higiene. Experiencias como la de Dolly Akhtar, una niña de 15 años de edad.

Dolly ha puesto en marcha un proceso de transformación en Rupnagar, el tugurio de Dhaka, la capital de Bangladesh, donde la niña vive con su familia. Dolly dirige una agrupación de niñas adolescentes dedicado a la vigilancia de la higiene que educa a su comunidad acerca de las condiciones de vida higiénicas. El grupo ha conseguido nuevas letrinas para la comunidad, y ha ayudado a reducir a la mitad la incidencia de la diarrea en su vecindario.

La historia de Dolly y sus amigas demuestra que cuando se da prioridad a la infancia en la prestación de servicios de agua y saneamiento ambiental se puede liberar a las comunidades más necesitadas de la pobreza y la enfermedad y dar a los países la oportunidad de prosperar. Según la Sra. Tobin, de UNICEF, el Foro Mundial del Agua de la Ciudad de México “debe mostrar resultados a los niños y niñas, porque ellos serán los que desempeñarán funciones de importancia en sus comunidades en los próximos 10 o 20 años”.

Tim Ledwith colaboró en la elaboración de este artículo


 

 

Vídeo (en inglés)

15 de marzo de 2006:
Rachel Bonham Carter, corresponsal de UNICEF, informa sobre la crisis mundial del agua, que afecta especialmente a la niñez.

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