La catástrofe del tsunami: Países en crisis

“Después de La Gran Ola”: Una exposición de arte y fotografía de los niños de las Maldivas muestra las consecuencias del tsunami

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ05-0273/Pirozzi
Una escolar de la isla de Huraa, en las Maldivas, dibuja durante una clase semanal en la que maestros con formación especial supervisan actividades artísticas y lúdicas para ayudar a la infancia a recuperarse del trauma causado por el tsunami.

NUEVA YORK, 15 de marzo de 2005 – Las consecuencias del tsunami en las Maldivas y los posteriores esfuerzos del UNICEF en el archipiélago han inspirado una exposición de arte y fotografías que tiene previsto recorrer Europa, Japón y Corea. Los dibujos son obra de niños de las islas. Las fotografías son de Giacomo Pirozzi, que ha estado realizando trabajos gráficos para el UNICEF después del tsunami.

La terapia artística comenzó casi inmediatamente después del desastre, como medio de ayudar a los niños a afrontar la situación y recuperarse. Los maestros hicieron un curso de “primeros auxilios psicosociales” de dos días, para ayudarlos a trabajar de forma efectiva con niños que se recuperan de la tensión y el trauma. Los materiales (cuadernos de dibujo, lápices de colores, pinturas y arcilla para modelar) los proporcionó el UNICEF. El programa, concebido por la Unidad de Apoyo Psicosocial del Equipo de Tareas para afrontar la Crisis del Gobierno de las Maldivas, incluye sesiones de dibujo y pintura para niños menores de 12 años. De estas sesiones se seleccionaron los trabajos para la exposición, que se titula “Las Maldivas después de La Gran Ola – el tsunami a través de los ojos de los niños, y cómo está ayudando el UNICEF”.

Según Pirozzi, el trabajo artístico es “una forma ideal de mostrar a través de los ojos de los niños una vívida impresión del horror y la magnitud de lo sucedido”.

A primera vista, los dibujos parecen captar nada más que el mundo de mar y cielo de las Maldivas. Entonces todo se aclara: estas imágenes muestran un mundo al revés. Las olas son más altas que las casas, la gente está en las azoteas, los árboles están bajo el agua. Los dibujos muestran también a personas que corren delante de la ola, otras que trepan por los cocoteros, rostros aterrados que se debaten en el agua. Los autores no han pasado por alto pequeños detalles: los bidones se agitan sobre las olas, los peces se asfixian en la arena.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ05-0274/Pirozzi
En la isla de Huraa, en las Maldivas, las trillizas Samiha, Saniha y Saiha, de 5 años, asisten a una clase semanal de arte y juegos destinada a ayudar a la niñez a recuperarse del trauma causado por el tsunami.

Pinturas con fotos intercaladas

Realizadas sólo unos días después de los acontecimientos del 26 de diciembre, las ocho obras mostradas se basan en los recuerdos traumáticos y recientes de los niños. Una muestra un charco de sangre en el suelo, otra un hombre ahogado, que flota como si estuviera medio sentado. “Por los colores que eligieron los niños vimos lo afectados que todavía están”, señala la asesora psicológica Shahula Ahmed. “Aún disponiendo de todo el espectro, usan mucho el negro –a menudo con fuerza– para mostrar el mar. Esto indica miedo. El color rojo, también predominante, nos dice mucho sobre emociones intensas.”

Intercaladas con las pinturas hay fotografías que muestran la entrega de suministros de socorro del UNICEF para las 12.000 personas desplazadas de las comunidades insulares arrasadas. Unas barcazas traen depósitos de agua, equipos familiares de agua e higiene, cubos, jabón y cepillos para los dientes. A continuación vienen los equipos recreativos y las “escuelas en una caja”, seguidos de libros, muebles y materiales de construcción para levantar de nuevo las aulas dañadas.

Algunas de las imágenes mostradas por Pirozzi son de la isla de Gemendhoo. Al describirlas, dice: “El dolor y el desconcierto en los ojos de madres, padres y niños hablan por sí mismos.”

En términos numéricos, las pérdidas sufridas por las Maldivas a causa del tsunami son relativamente reducidas, y en estos momentos ascienden a 82 muertos y 26 desaparecidos. Sin embargo, los efectos en la forma de vida del país, antes estable, todavía no se han determinado. En un país de 300.00 habitantes, no hubo ciudadano que no notara las repercusiones del tsunami.

La exposición “Las Maldivas después de La Gran Ola – el tsunami a través de los ojos de los niños, y cómo está ayudando el UNICEF” se inaugura el 23 de marzo en Praga. Ofrece una oportunidad para que quienes generosamente donaron dinero tras el llamamiento de emergencia vean cómo se están usando sus donaciones, y se impliquen una vez más en la lucha constante de las Maldivas por recuperarse.


 

 

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