Honduras

Trabajo infantil en un cementerio de Honduras

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2009
En lugar de disfrutar del juego, como hacen estos niños de Honduras, José Daniel Laínez trabaja en el cementerio de Suyapa, un suburbio de Tegucigalpa, capital de Honduras.

Por Eduardo Calix

TEGUCIGALPA, Honduras, 8 de diciembre de 2009 - El silencio que impera en el cementerio de la basílica de Suyapa en Tegucigalpa es casi absoluto, sólo roto por los alegres gritos de un grupo de chicos que juegan al futbol al fondo de uno de los senderos del camposanto.

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Con un poco mas de atención se puede percibir muy cerca el sonido de unas tijeras de jardinero maniobradas por un niño de no más de 15 años de edad, quien remueve la maleza recostado sobre una de las lapidas de mármol.

Del otro extremo, aparecen dos chicos mas en plena plática, uno empujando una carretilla llena de tierra y otro cargando dos cubetas con agua, ambos sortean hábilmente las tumbas y se detienen para trabajar frente a una de ellas.

“Yo vine a trabajar aquí para ayudarle a mi mama en los gastos…” dice José Daniel Laínez de 16 años, que vive en la aldea de Suyapa en las afueras de la capital de Honduras.

Al igual que él unos diez niños trabajan cada tarde en este cementerio, realizando tareas de limpieza y mantenimiento en las tumbas y mausoleos.

José cursa el tercer año de secundaria y solo asiste al cementerio por las tardes, porque admite que prefiere trabajar a perder su tiempo de ocio en casa, aunque en temporada de vacaciones su jornada de trabajo empieza a las 9 de la mañana y culmina cuando ya se ha ocultado el sol, alrededor de las 6 de la tarde.

A pesar de que la legislación hondureña prohíbe el trabajo sin autorización de los padres a los niños menores de 15 años, este lugar utiliza, sin reconocerlo abiertamente, los servicios de los chicos provenientes de las familias de pocos recursos económicos que viven en las cercanías.

Y aunque los mausoleos resulten ser un extraño lugar para encontrar niños jugando a escondidas, José, que proviene de una zona considerada de alto riesgo, asegura que no hay razón para temer a los fantasmas.

“Aquí en el cementerio no da miedo, ¿por qué va dar miedo? si más bien un vivo es el que da miedo a uno, ¿un muerto para qué?”


 

 

Vídeos

Vea el vídeo de Youtube en el que José Daniel Laínez habla sobre su trabajo en un cementerio de Honduras.

Vea el vídeo de Youtube sobre las labores de UNICEF en Honduras.

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