Haití

Niños y niñas gravemente desnutridos de Haití se recuperan con remedios simples y asequibles

Por Michelle Marrion

Sobres de micronutrientes en polvo, que la población llama Bebé Poderoso, ayudan a proporcionar a los niños y niñas de Haití la alimentación que necesitan. 

JEREMIE, Haití, 24 de abril de 2013 – A través de los tallos de frijoles verdes, Derilus Firdemont mira su hija de 4 años de edad, Sendy, jugar con sus amigos en el jardín.

La corresponsal de UNICEF, Michelle Marrion, informa sobre una iniciativa que ayuda a recuperarse a los niños y niñas de Haití.  Véalo en RealPlayer

 

La madre limpia las rodillas de Sendy cada vez que se cae, y deja de ocuparse del jardín para abrazarla y mirar sus ojos brillantes, disfrutando de cualquier oportunidad que tiene para mimarla.

Sendy estaba gravemente desnutrida cuando era muy pequeña. Cuando tenía solamente 2 años no gateaba ni caminaba. La niña tenía tal retraso en el crecimiento que su madre temió que muriera. “Su pequeño cuerpo estaba tan delgado que era posible pasarlo por el ojo de una aguja”, dice la Sra. Firdemont.

La desnutrición es un grave problema

En Haití, el 22% de los niños y niñas de 6 a 59 meses sufren desnutrición crónica.

La tasa de bajo peso es considerablemente mayor en las zonas más pobres de Haití, como en Palmis, un poblado rural a las afueras de la ciudad meridional de Jeremie donde viven la Sra. Firdemont y su hija Sendy.

En las zonas rurales y aisladas, las familias no suelen recibir ninguna información sobre la nutrición, y basan su régimen alimentario en las prácticas culturales. “He visto a la gente vender o cambiar sus huevos por ganchitos de queso porque pensaban que las comidas importadas debían ser más sanas”, dice Casimir Alfred, coordinador de programas de la organización aliada de UNICEF sobre el terreno, la Fundación Haitiana de la Salud.

Además, la mayoría de las familias no solamente tienen grandes problemas para comprar alimentos que puedan complementar sus regímenes alimentarios, sino también para poder acceder a ellos. A veces caminan durante horas para llegar a un mercado agrícola local y encontrar solamente una escasa selección de alimentos.

“No hay tomates, coles, espinacas… Sus cuerpos no reciben nutrientes tan necesarios como la vitamina A, el hierro y el yodo, y esto ha generado una alta tasa de desnutrición en estas comunidades, en comparación con el país en su conjunto”, dice el Sr. Alfred.

Imagen del UNICEF
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Cuando Sendy, de 4 años, tenía casi 2 años, “su pequeño cuerpo estaba tan delgado que era posible pasarlo por el ojo de una aguja”, dice su madre, Derilus Firdemont.

Los polvos Bebé Poderoso combaten la desnutrición

Una de las maneras en que UNICEF combate este problema de salud es por medio de intervenciones nutricionales, como las reuniones comunitarias que proporcionan información sobre los productos que las familias pueden plantar en sus huertos para contribuir a equilibrar sus regímenes alimentarios. Una parte importante de esta iniciativa, que se lleva a cabo en colaboración con la Fundación Haitiana de la Salud, es la distribución de micronutrientes múltiples en polvo conocidos localmente como Bebe Vanyan (Bebé Poderoso). La utilización de estos polvos puede aumentar la posibilidad de supervivencia del niño, especialmente durante los dos primeros años de su vida.

El Jefe de supervivencia y desarrollo infantiles de UNICEF en Haití, Mohamed Ayoya, explica que “un sobre de la vitamina en polvo proporciona la cantidad de las vitaminas y los nutrientes que los niños de corta edad necesitan durante los meses fundamentales de su desarrollo”. El costo de un suministro mensual del suplemento es inferior a un dólar.

UNICEF, la Fundación Haitiana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública y Población de Haití trabajan juntos para que la iniciativa se convierta en un programa nacional que permita garantizar que todos los niños y niñas haitianos menores de 5 años reciban los elementos nutricionales que necesitan.

La iniciativa ha dado grandes resultados, pero Belo Fado, uno de los 51 agentes de salud que trabajan en esta zona, dice que todavía persisten diversos problemas. “Es difícil llegar a todo el mundo”, dice. “Primero, tratamos de establecer prioridades y repartir los polvos entre los niños y niñas que sufren los peores casos de desnutrición”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Cuando la Sra. Firdemont comenzó a espolvorear los sobres de micronutrientes Bebé Poderoso en los alimentos de Sendy notó una mejora inmediata en el apetito y desarrollo de la pequeña.

Se han distribuido ya más de 600.000 sobres de Bebe Vanyan a más de 6.900 niños y niñas desde que comenzó el programa en mayo de 2012. Las familias han indicado que los resultados han sido notables para superar y prevenir los síntomas de la desnutrición entre sus hijos, tanto, que cuando el Sr. Fado visita los hogares de la comunidad, las madres le dicen desde el umbral de sus pequeñas casas de barro: “¡Buenos días, señor agente de salud! ¿Cuándo regresará con más polvos de Bebé Poderoso?”

“Está muy fuerte”

Cuando la Sra. Firdemont comenzó a utilizar los polvos, espolvoreándolos en los alimentos y la comida de Sendy, observó una mejora inmediata en su apetito y desarrollo. “Lo pongo en su comida”, dice. “¡Bingo! Se lo come enseguida. En el jugo, lo mismo”.

Después de recibir el suplemento durante cinco meses, Sendy comenzó finalmente a caminar.

Algunos pobladores tratan al Sr. Fado como si fuera parte de la familia; la Sra. Firdemont le invita a la casa para que vea cómo ha crecido y se ha desarrollado su hija desde la última visita.

“Estoy muy agradecida con las reuniones de grupos de madres porque es allí donde recibimos los polvos con vitaminas”, dice. “Gracias a lo que he aprendido allí, puedo asegurarme de que mi hija tenga una dieta equilibrada y reciba todos los nutrientes que necesita.
“Ahora se encuentra bien”, dice. “Está muy fuerte”.


 

 

Fotografía UNICEF: Mapeo de riesgos del VIH en Haití

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