Haití

Las bibliotecas ambulantes abren puertas y amplían horizontes en Haití

Por Thomas Nybo

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 19 de noviembre de 2012. Sadrac Neolin (13 años) vive en uno de los vecindarios más pobres y peligrosos de Puerto Príncipe. El ruido de los disparos de armas de fuego y las sirenas policiales en Cité Soleil ha formado parte de su vida cotidiana durante toda su niñez. Al igual que la mayoría de sus vecinos, Sadrac no dispone de agua corriente ni electricidad.

VÍDEO: Concha Grijalba, corresponsal de UNICEF, informa sobre un programa que brinda a los niños, niñas y jóvenes acceso a bibliotecas.  Véalo en RealPlayer

 

“No vivo ni muy bien ni muy mal”, le explica a un visitante. “¿Por qué no vivo muy bien? Porque casi todos los días hay tiroteos en mi vecindario y porque mi familia es muy pobre. Tengo una familia vulnerable. Por eso no estoy ni muy bien ni muy mal”.

Libros que estimulan la creatividad

Un motivo de felicidad para Sadrac es la existencia del proyecto Boîte à Histoires (caja de cuentos). Mediante el cual  UNICEF lleva a cabo en colaboración con Libraries Without Borders, se envían a los vecindarios vulnerables como el de Sadrac bibliotecas ambulantes con unos cien libros en francés y lengua criolla cada una.

Este año ya se han distribuido 300 bibliotecas ambulantes. Los libros de las bibliotecas son seleccionados cuidadosamente por especialistas en desarrollo infantil y bibliotecarios, con el fin de que se adecuen al contexto de Haití y estimulen la capacidad creativa y la imaginación de los niños.

Ronald Jean Mary es uno de los 90 trabajadores comunitarios que han recibido capacitación sobre la manera más eficaz de emplear la biblioteca ambulante.

“Este es un programa importante, especialmente para este vecindario, porque estos niños están desconectados del resto de la sociedad”, explica. “Estos niños han estado totalmente desconectados del mundo”.

Conectar a los niños con su país y con el mundo

Boîte à Histoires es un programa psicosocial orientado a fomentar el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños haitianos y a complementar, aunque no reemplazar, la educación oficial que ofrecen las escuelas.

Los niños como Sadrac acuden a las bibliotecas ambulantes los fines de semana y durante la época de feriados o vacaciones escolares. UNICEF brinda respaldo a 120 organizaciones comunitarias de protección de la infancia que colaboran para que el proyecto tenga éxito.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
En colaboración con la organización Libraries Without Borders, UNICEF envía bibliotecas móviles a los vecindarios más vulnerables de Haití. Boîte à Histoires es un programa psicosocial orientado a fomentar el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños haitianos y a complementar, aunque no reemplazar, la educación oficial que ofrecen las escuelas.

“Mediante este programa, los niños y niñas se conectan ahora con el resto del país y hasta con el resto del mundo”, expone Mary. “Antes, estos niños no tenían acceso a los libros, pero ahora pueden disponer de gran número de ellos. Les gusta leer y disfrutan plenamente del programa”.

Se abre un mundo de oportunidades

Sadrac afirma que desde que el programa comenzó a funcionar en su vecindario, sus pensamientos han superado por primera vez en su vida los límites de Cité Soleil.

“Me gustaría ser ingeniero”, comenta. “En primer lugar, para ayudar a mi país, aunque también para ayudar a mi familia”.

Sadrac añade que muchos niños y niñas de su vecindario no saben leer, de manera que un programa como Boîte à Histoires puede representar para ellos un mundo nuevo de oportunidades.

 “La lectura es importante porque cuando uno aprende a leer tiene posibilidades de convertirse algún día en una persona importante”, añade el niño. “Si uno no aprende a leer aquí, uno puede terminar formando parte de una pandilla, cargando un arma de fuego y cometiendo fechorías, pero si uno aprende a leer, puede educarse y hasta llegar, algún día, a ser presidente”.


 

 

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