Haití

Tratar de lograr la yodación universal de la sal en Haití

Imagen del UNICEF
© 2012/Dormino
En la clínica FONDEFH, en Camp Aviation (Haití), Nelson Marlene y su hija, Erica, reciben sal yodada. La carencia de yodo durante el período prenatal y los primeros años de vida puede provocar daños irreversibles en el cerebro.

Por Suzanne Suh

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 21 de septiembre de 2012. Desde el exterior, la clínica no se parece en absoluto a una clínica de salud. Se trata de uno de los muchos edificios modestos apiñados bajo el ardiente sol, rodeado por un mar de tiendas de campaña, pero cuyo interior bulle de actividad. Las mujeres hacen fila para recibir alimentos, las mujeres embarazadas esperan pacientemente sentadas en sillas plegables y, en todas partes, los bebés no se están quietos, gritan o duermen en los brazos de sus madres.

Esta clínica, gestionada por la ONG local Fondation pour le Développement et l’Encadrement de la Famille haïtienne (FONDEFH) y respaldada por UNICEF, ofrece tratamiento a los niños desnutridos y proporciona alimentos enriquecidos a las madres.

Delva Judith llegó hoy a la clínica FONDEFH. Judith está embarazada de cinco meses de su tercer hijo. Visita la clínica todos los días para obtener los alimentos enriquecidos que protegerán el crecimiento de su bebé, especialmente la sal yodada.

“Vengo a la clínica todos los días”, dice. “Me dijeron que es importante que utilice sal yodada. Antes, no sabía lo importante que era”.

El yodo, la sal yodada y la carencia de yodo

La sal yodada es sal de mesa mezclada con yodo. La ingestión de yodo evita los trastornos derivados de su carencia. A escala mundial, la carencia de yodo afecta a cerca de dos millones de personas y es la principal causa prevenible de retraso mental.

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Wislene Poliscard recibe sal yodada en la clínica FONDEFH. “Aprendí que si no se utiliza sal yodada, uno puede sufrir 'gro kou' [bocio]”, dice

De hecho, la insuficiencia de yodo durante el período prenatal y los primeros años de vida puede provocar daños irreversibles en el cerebro del bebé.

“A menos que se corrija la carencia antes de que se complete el desarrollo del cerebro, los niños con carencia de yodo están muy mal equipados para aprender y para luchar contra las enfermedades, y se convertirán en adultos que no pueden trabajar de manera efectiva”, dice Ismael Ngnie Teta,  especialista en Nutrición de UNICEF. Y añade: “El fomento de la producción y el consumo universal de la sal yodada es el medio más fácil y rentable para prevenir, controlar y eliminar la carencia de yodo”.

Los altos niveles de carencia de yodo

Sólo el 3% de los hogares en Haití tienen acceso a la sal yodada, mientras que el promedio mundial es de un 70%. Aunque Haití sigue siendo uno de los 54 países que todavía tienen importantes problemas de carencia de yodo, el país no cuenta con legislación gubernamental para la yodación de la sal.

Un estudio de 2008 llevado a cabo en una zona montañosa de Haití mostró que el 93% de los participantes presentaron algún déficit de yodo y el 20% padecía una carencia grave.

Anne-Rose St. Preux, responsable del programa de nutrición de la clínica FONDEFH, explica: “El problema es que la sal yodada es más cara y más difícil de encontrar. Con la sal común hay que lavar un montón de impurezas contenidas en la sal, lo que a su vez elimina una gran parte del yodo”.

Una planta de sal proporciona apoyo

UNICEF brinda apoyo a una planta de sal administrada por la Universidad de Nôtre Dame y el Ministerio de Salud pública y población de Haití. Esta alianza tiene como objetivo proporcionar sal yodada a 600.000 personas en cinco departamentos.

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Delva Judith cocina con sal yodada frente a su casa en Camp Aviation. La sal yodada es un bien escaso en Haití, país con un grave problema de carencia de yodo.

El rector de la Universidad de Nôtre Dame en Haití, Jean Marc Brissau, explica que el programa no termina con la producción: “Estamos seleccionando a las comunidades para la distribución, pero también para un cambio de comportamiento. Promovemos el consumo de sal yodada y utilizamos un camión de sonido que toca una melodía en los mercados y las paradas de autobús”.

Los aliados fortalecen el apoyo

UNICEF también trabaja estrechamente con el Ministerio de Salud pública y población y con aliados como FONDEFH y el Programa Mundial de Alimentos para reducir la carencia de yodo en Haití mediante la distribución de alimentos enriquecidos y la promoción de un aumento en el compromiso con la yodación universal de la sal por parte del gobierno y sus aliados.

St. Preux señala: “Desde el terremoto he visto un aumento en el número de mujeres que utilizan sal yodada. De hecho, nunca tenemos suficiente sal para todas las mujeres que vienen aquí, siempre se agota”. 

Sin embargo, todavía es difícil asegurar el compromiso político sostenible para la eliminación de las enfermedades por carencia de yodo y la toma de medidas.

Raphy Favre trabaja para la oficina de la Primera Dama, que lidera el movimiento Aba grangou (“¡Abajo el hambre!”) para acabar con el hambre y la desnutrición en Haití. Favre cree que hay esperanzas. “Estamos presionando en favor del enriquecimiento de la sal”, informa. “Ya hemos redactado una ley para regular el enriquecimiento de la sal, la harina y el aceite”. La oficina del Primer Ministro está revisando la ley.

Para demasiadas mujeres y niños, la yodación universal de la sal ha llegado demasiado tarde, pero con el aumento del compromiso del gobierno y el apoyo de aliados como UNICEF, ningún niño en Haití debe carecer de los nutrientes más básicos, que son también los más esenciales.


 

 

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