Haití

Un producto local para el tratamiento del agua protege a las familias contra el cólera en Haití

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/ 2011/Dormino
Unas mujeres trabajan en la fábrica de Gadyen Dlo en Léogane (Haití).

Por Skye Wheeler

LÉOGANE, Haití, 22 de diciembre de 2011. “Mis niños sólo beben agua tratada", afirmó Célie Bien Aimé en Léogane (Haití). "Cuando van a casa de sus amigos allí no beben agua".

Como sabe Bien Aimé, tratar el agua salva vidas. Ella trabaja para Deep Springs International (DSI), una pequeña organización no gubernamental aliada de UNICEF que fabrica un producto para el tratamiento del agua local: Gadyen Dlo ("guardian del agua", en lengua criolla).

DSI ha fabricado Gadyen Dlo desde 2001, con el objetivo de demostrar que el producto se puede fabricar y distribuir de manera económica para el consumo doméstico. La organización esperaba que el sector privado haitiano se hiciese cargo eventualmente pero la producción fue modesta hasta que llegó el azote mortífero y agresivo de un brote de cólera en 2010.

El cólera está provocado por una bacteria que Gadyen Dlo elimina con un tratamiento que dura tan sólo unos minutos.

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Una mujer utiliza Gadyen Dlo para tratar un balde lleno de agua Léogane (Haití).

Después de que comenzara el brote, la DINEPA (Dirección nacional para el agua potable y el saneamiento) expresó su interés en el potencial de Gadyen Dlo para todo el país.

Aumento de la producción local

“El brote de cólera reveló verdaderamente la necesidad de disponer de cloro y, especialmente, de cloro producido localmente", afirmó Michael Ritter, cofundador, consejero delegado y oficial de programa nacional de DSI. Según Ritter, la fabricación de este producto va en aumento y se ha decuplicado.

La epidemia alcanzó un segundo punto álgido al inicio de la temporada de lluvias de este año. A principios de julio se denunciaron más de 5.500 fallecimientos y 380.000 casos de cólera. La diarrea es una de las causas principales de muerte entre los niños menores de cinco años en Haití y las personas que la padecen de forma crónica o repetida pueden quedar desnutridos o vulnerables frente a otras enfermedades.

Para contrarrestar esta situación, UNICEF y sus aliados han distribuido suministros para el tratamiento con cloro tales como las pastillas Aquatab. "Sin embargo, estabamos creando una demanda cuya cobertura no podíamos garantizar de manera sostenida", como afirmó Mark Henderson, Jefe de Agua, saneamiento e higiene de UNICEF.

Gadyen Dlo ayuda a cubrir esa deficiencia.

DSI ha pasado de producir más o menos un barril por semana a producir 35.000 botellas semanales. La DINEPA almacena en estos momentos 500.000 botellas en Puerto Príncipe, adquiridas por UNICEF y Ritter espera que la demanda crezca al aumentar la distribución en tres departamentos desatendidos en el norte de Haití.

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Una mujer llena una botella con el producto clorado de Gadyen Dlo en Léogane (Haití).

“Gadyen Dlo tiene el mismo efecto que las Aquatab pero se fabrica localmente y crea puestos de trabajo", expuso Ritter. "No hay que preocuparse de problemas con la aduana o el suministro".

Mantener la seguridad de las familias

DSI todavía alberga la esperanza de que una empresa privada absorba la fabricación en el futuro. Según añade Ritter, el precio del equipo no es prohibitivo: unas decenas de miles de dólares en vez de cientos de miles.

La fábrica de DSI está ubicada en un domicilio y la producción se lleva a cabo en lo que una vez fue un cuarto de lavadora. En las máquinas instaladas contra la pared centellean las cifras. Ocho grandes electrodos están sumergidos en barriles burbujeantes para convertir la sal (cloruro sódico) medida cuidadosamente y el agua en hipoclorito sódico. Una conducción canaliza el compuesto químico a unos depósitos. Cada lote está a un pH estabilizado y se comprueba para garantizar la adecuada concentración del producto.

DSI vende Gadyen Dlo en Léogane por medio de una red de 150 trabajadores de la salud que lo compran y venden por 50 goudes (unos 1,25 dólares estadounidenses) la botella, suficiente para tratar 37 baldes de casi cuatro litros cada uno: el tratamiento de los suministros de agua de un mes y medio para una familia media.

Louine Enose compra este producto para sus siete hijos. "Nunca han tenido diarrea desde que trato el agua", dijo.


 

 

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