Haití

Los avisos sobre los peligros de la trata de niños en Haití

Por Gabrielle Menezes

TOTOY, Haití, 23 de marzo de 2011. El mercado público de la pequeña aldea fronteriza de Totoy ha quedado prácticamente paralizado. Algunas mujeres continúan picando coles o tratando de llevar a sus inquietas cabras hasta algunos de los puestos del mercado, pero todos los demás han abandonado lo que estaban haciendo para escuchar a una mujer que les habla desde una improvisada plataforma.

VÍDEO (en inglés): Gabrielle Menezes, de UNICEF, informa sobre las labores de prevención de la trata de niños en la frontera entre Haití y la República Dominicana.  Véalo en RealPlayer

 

La mujer a quien escuchan es Ellie Widlene Jasmine, una de las varias educadoras que recorren las apartadas aldeas de la región de Haití fronteriza con la República Dominicana para advertir a la población del peligro que representa que sus hijos e hijas viajen con extraños a la nación vecina, que es relativamente más rica. Las labores de las educadoras forman parte de una campaña que recibe apoyo de UNICEF.

“¿Qué es la trata de niños? Es lo que sucede cuando uno tiene un hijo o una hija y le deja en manos de otra persona sin el consentimiento de ese niño o niña”, explica Jasmine, de la organización no gubernamental Heartland Alliance.

Asimismo explica que los padres y madres suelen ser cómplices inconscientes de los tratantes de sus propios hijos, que les prometen que en la República Dominicana cuidarán a los menores, les enviarán a la escuela y les darán una vida mejor.

Una violación de los derechos de los niños

Jasmine comenta que comprende que el ofrecimiento pueda resultar tentador. En general, las familias haitianas tienen muchos hijos pero carecen de suficientes medios para mantenerlos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2011
En Totoy, una educadora advierte a los padres y madres de esa localidad fronteriza con la República Dominicana sobre las diversas maneras en que pueden ser engañados para que autoricen la trata de sus hijos a la nación vecina. El programa de educación cuenta con el apoyo de UNICEF.

Sin embargo, añade que la trata de menores viola el derecho de todo niño a crecer en un ámbito familiar. Además, los niños que son víctimas de los tratantes de menores corren peligro de ser objeto de violencia o de verse obligados a prostituirse o a trabajar en condiciones peligrosas por muy poco dinero y, a veces, sin recibir paga.

Muchos de los padres y madres que le escuchan en el mercado de Totoy están horrorizados. “Nunca creí que pudiera pasar algo así”, afirma Marie Anna Baldé, madre de una niña de corta edad. “Después de escuchar esto, jamás permitiré que mi hija se vaya con un extraño”.

La niña vive en Puerto Príncipe, la capital de Haití, al cuidado de su tía porque allí hay mejores escuelas. “Pero yo conozco muy bien a mi hermana”, dice Baldé, “y hablo con mi hija todos los días”.

Una frontera fácil de atravesar

Pese a que las actividades de sensibilización ayudan a educar a los padres y madres sobre los peligros de la trata de menores, no son suficientes por sí solas para resolver el problema. Según cálculos de UNICEF, por lo menos 2.000 niños y niñas fueron transportados de Haití a la República Dominicana por los tratantes de menores en 2009.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2011
Ellie Widlene Jasmine es una de las educadoras que recorren las apartadas aldeas haitianas en la frontera con la República Dominicana para advertir a la población acerca de los peligros de la trata de niños. La campaña recibe apoyo de UNICEF.

El terremoto del año pasado agravó el problema, ya que muchas familias de Haití quedaron en situación de mayor pobreza y, por lo tanto, más desesperadas. Para combatir la trata de niños, UNICEF apoya el trabajo de las Brigadas de protección de menores. El personal de las Brigadas inspecciona los vehículos que cruzan hacia la República Dominicana en cuatro puestos fronterizos oficiales para evitar que pasen al país vecino niños que no estén acompañados por sus padres o que carezcan de documentos de identidad en regla.

Pese a que los controles impiden la trata de menores en esos cuatro puntos específicos, generalmente se puede traspasar la frontera entre ambos países . Recientemente, una misión de UNICEF cruzó de un país al otro a lo largo de una zona limítrofe de muchos kilómetros de largo.

A cierta distancia de la carretera que separa a ambos países hay senderos que recorren bosques y colinas por los que los tratantes de personas cruzan impunemente la frontera.

Trabajar unidos

“Cruzamos de Haití a la República Dominicana sin que nadie nos detuviera ni nos pidiera documentos de identidad”, dice Gallianne Palayret, Especialista en Protección infantil de UNICEF.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2011
Según cálculos de UNICEF, por lo menos 2.000 niños y niñas fueron transportados de Haití a la República Dominicana por los tratantes de menores en 2009. Los niños haitianos corren aún mayor peligro de caer en manos de los tratantes de personas desde el terremoto de 2010.

“Imagínense lo fácil que debe ser para los tratantes de niños”, que participó en esa misión. “Es necesario que todas las partes involucradas —los padres, las madres, el gobierno y las ONG — trabajen unidos para mejorar la situación y garantizar la protección de los niños”.

La trata de menores es un problema que abarca diversos aspectos y que se debe tratar en distintos niveles. Mediante las labores de educación de la comunidad, el apoyo a las patrullas fronterizas y la colaboración con las autoridades gubernamentales, UNICEF trata de garantizar que todos los niños amenazados por los tratantes de personas reciban la protección que necesitan.


 

 

Búsqueda