Haití

La historia de Shasha: UNICEF vuelve a visitar a una niña haitiana en un campamento de desplazados

El terremoto de Haití: informe después de un año

A un año del terremoto del 12 de enero de 2010, los niños haitianos continúan sufriendo las consecuencias del desastre. A continuación, un artículo de una serie sobre el largo camino que recorre Haití del socorro a la recuperación tras un año.

Por Thomas Nybo

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 19 de enero de 2011. Cuando un equipo de comunicación de UNICEF volvió a visitar a Shasha Liza a principios de diciembre, la niña, de 14 años de edad, estaba sola en su tienda de campaña mientras cortaba patas de pollo, que su madre cocina y vende por la calle. Shasha vivía aún en el campamento en el que se refugió con su familia inmediatamente después de perder su hogar debido al terremoto de enero de 2010.

VÍDEO: Pedro Bujalance Andrés, corresponsal de UNICEF, informa sobre una niña que no ha perdido las esperanzas de continuar sus estudios un año después del terremoto ocurrido en Haití.  Véalo en RealPlayer

 

Diez meses antes habíamos conocido a Shasha en ese campamento y seguido sus pasos durante todo un día, mientras ella preparaba comida, buscaba agua, lavaba ropa y se reunía con sus amigas. En aquel entonces, Shasha compartía con nueve parientes una tienda de campaña que contaba con una sola cama, y anhelaba volver a la escuela.

La niña ahora comparte esa tienda con seis parientes, y su compromiso con la educación es todavía más firme. Su padre murió el año pasado y Shasha no ve otra manera de que ella y su familia puedan salir adelante.

Rescatar de la pobreza

“¿Por qué quiero cambiar mi vida?”, comentó Shasha. “Porque deseo seguir estudiando y llegar a ser alguien en la vida. Quiero rescatar a mi madre de la pobreza”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2010/Nybo
Shasha Liza, de 14 años, vive con su familia en una tienda de campaña en Puerto Príncipe desde enero de 2010, cuando un violento terremoto destruyó su hogar.

Shasha agregó que la situación de su familia ha sido especialmente difícil desde que la tienda de campaña en que viven se inundó durante la temporada de lluvias. La niña contrajo una infección y tuvo que permanecer internada en un hospital durante tres meses, presa de una tos persistente.

Cuando nos reunimos con ella, aún le quedaban varias horas de trabajo por delante pues tenía que preparar diversas comidas para que su madre las vendiera. Esa es la única fuente de ingresos con que cuenta la familia. La niña ha aprendido dolorosamente cuánto deben trabajar las madres que crían solas a sus hijos.

“Si pudiera dirigirme al mundo, le diría que en Haití hay muchas madres que sufren”, explicó Shasha. “Esas mujeres crían solas a sus hijos porque los padres no están. Pediría ayuda para esas madres, especialmente para las de este campamento. ¡Hay tantas madres que crían a sus hijos sin la ayuda de los padres!”.

Sueños y una canción

Shasha agregó que sueña con ser senadora y cambiar el Gobierno de Haití. Y nos confió que durante las largas horas que dedica a la preparación de los alimentos, también sueña con cantar y bailar, y con convertirse en estrella de cine. Después de insistirle un poco, aceptó entonar “Waka Waka”, la famosa canción de Shakira.

Cuando terminó de cantar, Shasha se despidió, porque aún le quedaban varias tareas por hacer y, debido a que el suministro de electricidad es deficiente e impredecible, tenía que terminarlas antes de que anocheciera en el campamento.


 

 

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