Haití

La reunificación de los niños “restavek” con sus familias en Haití tras el seísmo

Por MP Nunan

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 3 de noviembre de 2010 – Para los niños y niñas alojados en Foyer l’Escale (Hogar de escala), un albergue que recibe apoyo de UNICEF, las representaciones teatrales constituyen experiencias terapéuticas.

MP Nunan, corresponsal de UNICEF, informa sobre la reunificación de los niños “restavek” no acompañados con sus familias, de las que quedaron separados después del terremoto.

 

Varias adolescentes con vestimentas tradicionales giran y se mueven sobre un pequeño escenario al ritmo de los tambores. A veces les acompañan en el baile tradicional haitiano algunos de los niños y niñas más pequeños que también se albergan en el refugio.

Sin embargo, no todo es alegría, ya que las canciones y danzas se alternan con los testimonios de los niños que se acercan al micrófono a contar sus historias. En su mayoría, los 42 niños y niñas que viven en Foyer l’Escale eran restaveks, un término que se aplica a los niños cuyos padres les entregan para que trabajen sin paga como empleados domésticos. La palabra en lengua criolla deriva de la expresión francesa “rester avec”, que significa "permanecer con" alguien.

Hablan los niños

“Mientras a mí me daban bofetadas, a sus hijos les daban amor", cuenta una adolescente. "La que tenía que hacer las tareas del hogar era yo. La que tenía que ir al mercado, era yo. Y la que tenía que lavar y cocinar, era yo. Pero no podía ir a la escuela. Y si había que pegarle a alguien, me pegaban a mí".

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-1288/Ramoneda
Una adolescente se dirige a su cama en una tienda de campaña que comparte con varios niños más en el Centro de atención provisional Foyer de Puerto Príncipe, la capital de Haití. El centro alberga a niños y niñas que quedaron separados de sus familias debido al reciente terremoto.

Un adolescente rememora el día en que los tratantes de menores lo llevaron junto a su hermana a la vecina República Dominicana.

“Fue un día trágico", dice. "Varios soldados dominicanos nos agarraron de la camisa y nos golpearon. Cuando llegamos a nuestro destino nos hicieron trabajar como animales sin pagarnos ni un centavo. Y querían violar a mi hermana y obligarle a prostituirse".

Explotación y abuso

Según cálculos de UNICEF, en Haití hay unos 250.000 niños y niñas restaveks. Inicialmente, los padres pobres entregaban a sus hijos a familias más adineradas para que trabajaran como sirvientes domésticos, con el propósito de que pudieran disfrutar de una vida mejor.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-1289/Ramoneda
Un agente de reunificación familiar de Heartland Alliance, una ONG aliada de UNICEF, conversa con una mujer que cuida provisionalmente a un lactante internado en un hospital pediátrico de Puerto Príncipe, la capital de Haití.

“Por lo general, se trataba de niños y niñas provenientes de zonas rurales que iban a vivir con familias ricas", explica Françoise Gruloons-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití. "Los niños prestaban servicios a las familias, pero a cambio recibían educación, buena alimentación y cuidado. Pero eso era lo que sucedía hace muchas décadas".

Con el correr del tiempo, todo eso cambió y los niños y niñas restaveks son ahora sirvientes domésticos que no reciben paga, prácticamente esclavos. "No resulta difícil imaginar los abusos, las posibilidades de abuso y el potencial de violencia que existe en tales situaciones", añade Gruloons-Ackermans.

Reunificación familiar

En Foyer l’Escale se hace hincapié en la reunificación de los restavekscon sus progenitores, que con frecuencia ni siquiera saben al entregarles que les están condenando a situaciones de abuso.

UNICEF también ofrece ayuda financiera a las familias para que no vuelvan a sufrir las presiones que les llevaron a entregar a sus hijos inicialmente. Esa ayuda generalmente consiste en micropréstamos que se destinan a poner en marcha pequeños negocios. Las familias también reciben periódicamente las visitas de funcionarios de protección de la infancia que vigilan que los niños vayan a la escuela y reciban cuidados adecuados.

Antes de reunificar a un niño con su familia, el personal de Foyer l’Escale entrevista a los progenitores para establecer si desean realmente el regreso del menor. En el 99% de los casos, eso es lo que desean las familias.

Dificultades para criar más niños

En algunas ocasiones, sin embargo, en Haití resulta demasiado difícil criar a un niño.

“En una oportunidad los padres de una niña nos dijeron que no la querían de regreso”, cuenta Geslet Bordes, Oficial de Protección de la Infancia de UNICEF. "Nos explicaron que ya tenían nueve hijos, que la niña en cuestión tenía 13 o 14 años, de manera que estaba entrando en la pubertad, y que no querían más problemas".

Afortunadamente, la niña fue recibida de buen grado en el hogar de una prima. “La mayoría de los padres y madres", concluye Bordes, “preferiría morir antes que ver a sus hijos en una situación en la que sufrieran abuso".


 

 

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