Haití

UNICEF y sus aliados trabajan para mantener a raya un brote de cólera en la capital de Haití

Por Sabine Dolan

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 29 de octubre de 2010 – En la calle Oswald Durand, una zona del centro de Puerto Príncipe gravemente dañada por el terremoto, un camión hace resonar mensajes en lengua criolla para promocionar la higiene: ”Las manos deberán lavarse con jabón antes de comer y después de haber ido al servicio. Sólo deben comerse alimentos cocidos o pelados...”.

VÍDEO (en inglés): 27 de octubre de 2010 – La corresponsal de UNICEF, Priyanka Pruthi, informa sobre los esfuerzos para prevenir un brote de cólera en Puerto Príncipe, capital de Hatí, destrozada por el terremoto.

 

© UNICEF/NYHQ2010-1363/Ramoneda

Este es sólo uno de los vecindarios vulnerables, pero abarca dos de las barriadas más pobladas, Cité de Dieu y Cité de l'Éternel, y un campamento que alberga a más de 5.000 personas desplazadas por el anterior terremoto del pasado enero. Por entre los campamentos y las chabolas pasa un estrecho canal de agua marrón, estancada, cubierto con basura y excrementos.

“Nos dicen que evitemos el cólera lavándonos las manos y bebiendo agua potable, pero necesitamos mucho más”, dice Ramon Lebrun de 36 años. “Vivimos rodeados de polvo, aguas residuales sin depurar, barro y aguas fétidas, y eso no es bueno”.

Centros provisionales de tratamiento

En el cercano centro de salud a cargo de Gheskio, una organización no gubernamental (ONG) haitiana, se están montando las tiendas de campaña para que actúen como puestos de tratamiento contra el cólera. El centro Gheskio ofrece servicios médicos a todo el vecindario.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-1363/Ramoneda
Una mujer que vende alimentos que transporta por un asentamiento de tiendas de campaña en Puerto Príncipe, la capital de Haití, donde los supervivientes del terremoto viven en lugares cerrados y a menudo en condiciones poco higiénicas.

“Gracias al respaldo de UNICEF, estamos montando dos tiendas de campaña enormes que acogerán a 100 pacientes diarios”, explica el doctor William Pape, fundador y director de la ONG. “Puede que no sea suficiente pero es un comienzo y, en caso de que necesitemos acoger a más pacientes, tendremos que ampliarlas”.

En la actualidad se están creando centros de tratamiento en toda la zona metropolitana de Puerto Príncipe. A cualquier persona que sufre diarrea, se le proporciona 24 horas de atención médica. Además, otros centros de admisión intermediaria actuarán dentro de las estructuras sanitarias existentes, y el tratamiento del cólera estará a disposición de quienes necesiten hospitalización.

Causa de preocupación

Los expertos temen que el brote de cólera de Haití todavía no haya alcanzado su punto más grave. Conforme el número de víctimas aumenta, mayor es la preocupación de que el cólera pueda extenderse hasta la capital uno de estos días.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-1363/Ramoneda
Una joven, cuya familia fue desplazada por el terremoto de enero de 2010, estudia fuera de su tienda de campaña en la ciudad de Petit-Goâve, cercana a Puerto Príncipe, Haití.

Hasta ahora, la epidemia ha afectado a más de 4.600 personas y ha matado a más de 300, sobre todo en la región de Artibonite al norte de la capital. Un brote de cólera en el superpoblado entorno urbano de Puerto Príncipe tendría consecuencias desastrosas después de los efectos del terremoto.

“Sería mucho peor porque aquí la densidad de población es mucho mayor”, dice el Dr. Pape. “Además, el sector de la población con acceso al sistema de agua potable y al uso de retretes es muy, muy limitado en esta ciudad tan grande, sobre todo después del terremoto, donde la mayor parte de la reserva de agua ha quedado destruida”.

UNICEF se prepara para un brote de cólera mayor

UNICEF y sus colaboradores han estado trabajando muy estrechamente con el Gobierno en la preparación urgente ante la posibilidad de que se produzca un brote de cólera mayor, con hincapié en el agua potable, en los servicios de salud adaptados para casos de cólera y en la promoción de la higiene.

“UNICEF está poniendo en marcha un plan con compañías de agua privadas, el servicio de aguas de Puerto Príncipe y la Cruz Roja, para distribuir pastillas de cloro Aquatabs a las personas en todos los puntos de distribución del área metropolitana de la ciudad”, según explica , Mark Henderson, Jefe del departamento de agua, saneamiento e higiene de UNICEF.

Ha sido prioritario difundir mensajes, basados en la comunidad, sobre la concienciación del cólera y su prevención entre una población que no estaba familiarizada con la enfermedad. En los campamentos de Jacquet Toto Prolonge en el distrito de Pétionville, los equipos de trabajadores de la salud han movilizado a la comunidad y se han desplazado a los campamentos de puerta en puerta tratando de que las personas se familiaricen con las precauciones que pueden tomar para protegerse de enfermedades transmitidas a través del agua.

En el recorrido, el equipo visitó la tienda de campaña de Françoise Exama, de 43 años, una madre de ocho hijos que ha vivido en el campamento desde el terremoto. Según ella, el acceso al agua potable sigue siendo limitado, pero por lo menos ahora entiende algunas de las cosas básicas que puede hacer para proteger a su familia del cólera y dónde conseguir ayuda en caso de que aparezcan los síntomas.


 

 

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