Haití

En Haití se combate la violencia por razón de género y se cambian las percepciones

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 20 de octubre de 2010 – Terlena Day-Isaac, de 25 años de edad, asciende una colina en el campamento de Terrain Acra, ubicado en Puerto Príncipe, la capital de Haití. Terlena integra el personal del American Refugee Committee (ARC), una ONG aliada de UNICEF que les enseña a las niñas y mujeres de Haití acerca de sus derechos con respecto a la violencia por razón de género, término que comprende la violencia doméstica, la prostitución forzada y la agresión y violación sexual.

VÍDEO: El corresponsal de UNICEF, Pedro Bujalance, informa sobre los esfuerzos para cambiar las actitudes hacia la violencia de género en Haití después del terremoto.  Véalo en RealPlayer

 

Day-Isaac se detiene en una de las chozas del campamento, donde han hallado refugio miles de personas que viven en tiendas de campaña y otras viviendas precarias desde el terremoto que sacudió Haití en enero pasado. Frente a la simple plancha de metal de desecho que sirve de puerta de la vivienda, la funcionaria del ARC ofrece detalles sobre la situación en que viven las mujeres en el campamento.

“Imagínese lo que es vivir en una casa como ésta”, comenta, “donde cualquier hombre puede empujar la plancha de metal y entrar. Y si alguien vive en una tienda de campaña, el agresor puede abrirla de un tajo hasta con una navaja de afeitar y atacar a una niña. De manera que no hay ninguna seguridad”.

Vivir presas del temor

“En Haití, las violaciones y otras formas de violencia y explotación sexual han sido empleadas a lo largo de la historia como armas políticas contra las comunidades, con el fin de sojuzgarlas mediante el temor y la desconfianza entre los géneros”, comenta Mendy Marsh, Especialista de UNICEF en violencia por razón de género en situaciones de emergencia, en un estudio que elaboró a mediados de este año. Marsh agrega que la situación creada por el terremoto y la aparición de decenas de campamentos de desplazados en la capital haitiana han agravado aún más el peligro de episodios de violencia por razón de género.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
En el campamento de desplazados por el terremoto de Terrain Acra, en Puerto Príncipe, una instructora dirige un debate sobre las percepciones acerca de la violencia por razón de género que tienen las mujeres que asisten a la clase.

Day-Isaac agrega que la vida en los campamentos ha dado lugar a nuevos peligros para las niñas y las mujeres. Ella ha notado, por ejemplo, que los hombres que residen en los asentamientos provisionales tienden a mostrarse más agresivos cuando las mujeres se reúnen para bañarse en uno de los grifos de uso común.

Aún antes del terremoto, resultaba muy difícil, cuando no imposible, obtener estadísticas fidedignas sobre la incidencia de las violaciones y agresiones sexuales en Haití. En algunos casos, las mujeres quieren evitar el estigma social que conlleva denunciar que han sido víctimas de violaciones o agresiones sexuales. Y en otros, debido a la falta generalizada de confianza en la policía, creen que sus denuncias no tendrán absolutamente ningún efecto ni obtendrán resultados.

Los expertos de UNICEF creen que los delitos sexuales han aumentado debido a las difíciles condiciones de vida que reinan en los campamentos desde el terremoto. Uno de los problemas fundamentales es la incomodidad física de vivir en una choza o una tienda de campaña que puede ser sofocante, además de peligrosamente frágil, teniendo en cuenta que en esta nación se avecina la temporada de huracanes. Muchos hombres se sienten impotentes y privados de sus derechos y atributos tras haber perdido sus hogares y medios de subsistencia debido al terremoto. Y en algunos casos, descargan sus frustraciones en las niñas y mujeres.

Medidas de seguridad

“Se trata de una situación difícil para todos. Para los hombres, para las mujeres, para los niños y para las niñas”,  señala Sunita Palekar, otra especialista en cuestiones relacionadas con la violencia por razón de género de UNICEF.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
La inseguridad y las difíciles condiciones que reinan en los campamentos de desplazados por el terremoto en Haití aumentan el riesgo de que las mujeres y niñas sean objeto de violencia y agresiones sexuales.

“Los hombres carecen de medios para ganarse la vida y, por lo tanto, no pueden mantener a sus familias”, añade. “Esas circunstancias aumentan las  probabilidades de que se desencadenen hechos de violencia, ante los cuales las mujeres y las niñas están en una situación de especial vulnerabilidad. En los campamentos hay muchas niñas y mujeres que quedaron separadas de sus familias y viven solas. La carencia de estructuras sociales, de redes de contactos y de apoyo familiar también incrementa el nivel de vulnerabilidad de las niñas y mujeres”.

UNICEF colabora con la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití en la aplicación de medidas prácticas que aumenten la seguridad de las niñas y mujeres. Por ejemplo, el mejoramiento del alumbrado en los campamentos y el aumento de las labores de patrullaje por parte de las fuerzas de paz. UNICEF también colabora con los ministerios de Salud y Justicia de Haití para establecer mejores mecanismos de denuncia de violaciones, que garanticen que las mujeres que interpongan las denuncias no serán objeto de represalias y que las autoridades tendrán en cuenta sus denuncias y tomarán medidas al respecto.

Cambiar las actitudes

Además, UNICEF trata de vencer el obstáculo más abstracto de modificar las percepciones de los hombres haitianos acerca de la masculinidad, las mujeres y la violencia. Como señala Marsh en su estudio, la idea de que la masculinidad se relaciona con la violencia y la dominación es un concepto adquirido. Las actitudes de los niños y hombres se deben en parte a la percepción de que los actos de violencia contra las mujeres forman parte de la identidad masculina, aún cuando el niño o el hombre crean que la violencia está mal.

“En este país se tolera demasiado la violencia, diciendo que se trata de algo que siempre ha existido, y que así es”, comenta Françoise Gruloons-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití. “En los campamentos, se trata de modificar esa situación mediante la capacitación, la orientación y la concienciación. Pero también es necesario elaborar sistemas de prevención nuevos e innovadores”.

Entre las labores que se llevan a cabo a tal fin figura una nueva campaña de educación orientada a modificar las percepciones sobre la masculinidad que los niños y hombres aprenden desde la infancia. En las clases se les pide que elaboren nuevas definiciones del concepto de masculinidad basándose para eso en lo que crea cada uno. Por ejemplo, que la violencia contra las mujeres está mal y que intervenir para prevenir los actos de violencia y prestar apoyo a sus víctimas es un gesto digno de admiración.

No tienen por qué ser víctimas

En las clases para las mujeres, que han aprendido a ser víctimas de las agresiones sexuales, las violaciones y otros delitos y crímenes en forma similar a la manera en que los niños y los hombres aprendieron a cometerlos, se les enseña cuáles son las acciones y los comportamientos que constituyen actos de violencia.

En un aula con paredes de madera prensada y varias filas de asientos, Mavina Estenovil, una maestra del American Refugee Committee, dirige una clase a la que asisten unas 20 niñas y mujeres. “¿Pueden decirme qué es la violencia física?”, pregunta. “Quiero saber algunos detalles sobre ella”.

Una mujer responde que la violencia física ocurre cuando “a una le sucede algo que no le debería suceder”. Estenovil sacude la cabeza en gesto de desaprobación. “La violencia física”, dice, “es cuando alguien te pega, cuando te pegan, te golpean, te hacen daño: todo eso es violencia física”.

Al finalizar la clase, Estenovil comenta que las mujeres tienden a aceptar la violencia. “Se trata de algo que no es fácil quitarles de la cabeza”, explica. “Pero en nuestros seminarios repetimos una y otra vez que la violencia no es nada bueno, nada bueno. Y poco a poco van aprendiendo que no tienen por qué ser víctimas”.

 


 

 

Enlaces

El trabajo de UNICEF en zonas de emergencia contra violencia de género

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