Haití

Haití protege sus fronteras para evitar la trata de menores de edad después del terremoto

Por MP Nunan

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 15 de octubre de 2010 – Los inspectores de la Brigada de protección de los menores trabajan al borde de la “tierra de nadie”, que se extiende a lo largo de un trecho de un kilómetro del camino que lleva a un mercado y que cruza la frontera entre Haití y la República Dominicana. Esta circunstancia hace que la labor de esos inspectores sea tan importante.

VÍDEO (en inglés): MP Nunan, corresponsal de UNICEF, informa sobre las labores de prevención de la trata de niños a través de la frontera de Haití con la República Dominicana.  Véalo en RealPlayer

 

Los inspectores de la Brigada detienen a todo automóvil, camión y camioneta que se acerca a la frontera en Malpasse, el camino que bordea las aguas azules del lago Azuei, a unos 60 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Los funcionarios buscan niños y jóvenes menores de 18 años. Si encuentran alguno que viaja sin documentos de identidad, o si los padres carecen de esa identificación, los inspectores impiden que el menor cruce la frontera.

El puesto fronterizo está abierto los martes y jueves, los días que funciona el mercado, cuando en el cruce se forman enormes aglomeraciones de automóviles, camiones y vendedores ambulantes. En el puesto de control de la Brigadas las demoras son especialmente prolongadas.

Una joven que viaja con un hombre adulto les dice a los inspectores que tiene 17 años y que su acompañante es su tío. Tras revisar su documento de identidad, los inspectores de la Brigada le permiten continuar su camino, no sin antes hacerle una pequeña corrección, ya que el documento indica que la joven tiene 18 años, de manera que se le permite cruzar la frontera.

Aumenta la trata de menores

Según un estudio realizado por UNICEF hace varios años, los tratantes de menores transportaban anualmente unos 2.000 niños y niñas haitianos a la República Dominicana. Se cree que en su mayoría, esos niños terminan realizando labores domésticas sin recibir paga, mendigando a las órdenes de los “cárteles de mendicidad” de diversas organizaciones delictivas o trabajando en la industria de la pornografía o la prostitución.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Los inspectores de la Brigada de protección de menores conversan con los ocupantes de una camioneta a punto de cruzar la frontera de Haití con la República Dominicana.

UNICEF tiene razones para creer que desde el terremoto que sacudió Haití en enero de 2010 ha aumentado el número de niños que han sido víctimas de tratantes de personas. Es probable que éstos hayan empleado la confusión que reinaba inmediatamente después del desastre natural para aprovecharse de los niños y niñas perdidos o separados.

“Durante la situación de emergencia, la frontera permaneció abierta por razones humanitarias”, explica Françoise Gruloons-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití. “Y nos enteramos que en esa época en la zona fronteriza hubo un intenso tránsito de niños. Probablemente, entre esos menores había víctimas de los tratantes de personas”.

La explotación de la desgracia ajena

Nueve meses después del sismo, las presiones económicas que sufren las familias probablemente ayudan a que los tratantes de personas convenzan a muchos padres de que les entreguen sus hijos e hijas, en la creencia de que los niños podrán disfrutar de una vida mejor.

“Esos bandidos, esos traficantes, son astutos y pueden presentar un panorama muy distinto a la realidad. Por ejemplo, prometiéndoles a los padres que los niños recibirán educación, una vida mejor, alimentación adecuada...”, comenta Marie-Elie Alexis, encargada de la puesta en práctica en la zona fronteriza de un proyecto de Heartland Alliance, una ONG aliada de UNICEF, que ayuda a los inspectores de policía a establecer si los niños y niñas viajan acompañados de sus legítimos progenitores o tutores. Marie-Elie Alexis agrega que “hay muchos padres que no pueden resistir la presión de entregar a sus hijos a terceros que, presuntamente, podrán darles una vida mejor”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Un niño en uno de los pasos fronterizos de Haití a la República Dominicana.

En el puesto fronterizo, los inspectores de la Brigada interrogan a una mujer que viaja con una niña de siete u ocho años y un niño que aparenta tener cinco. Ninguno de los tres cuenta con documentos de identidad. La niña y la mujer guardan algún parecido familiar, pero las explicaciones que da la niña son confusas. Dice que la mujer es su tía, y que viaja con ella porque su madre ha muerto.

Un minuto después la niña dice sin embargo que su madre no ha muerto, sino que está en un hospital. El niño, que no se parece ni a la niña ni a la mujer, parece estar enfermo. Varios integrantes del personal de Heartland Alliance le separan amablemente de sus acompañantes para tratar de obtener de él más información sobre la situación.

Lucha contra la trata de niños

Las labores de prevención de la trata de niños de UNICEF no se limitan a la presencia y las actividades de los inspectores de la Brigada en Malpasse y los otros tres cruces fronterizos principales de Haití a la República Dominicana.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Los inspectores haitianos combaten la trata de menores en un puesto fronterizo entre Haití y la República Dominicana atestado de peatones y vehículos.

Además de colaborar con la financiación y capacitación del personal de la Brigada, UNICEF ayuda a aumentar la capacidad del Ministerio de Asuntos Sociales. Asimismo colabora con los legisladores haitianos para lograr la aprobación de leyes que combatan la trata de personas, de las que Haití aún carece. Con la ayuda de aliados como Heartland Alliance, los oficiales de protección de la infancia de UNICEF combaten el problema en sus raíces, concienciando a las familias haitianas acerca de los derechos de los niños y niñas.

“Todos somos seres humanos”, señala Alexis, de Heartland Alliance. “Los niños y niñas son seres humanos, y por lo tanto deberían conocer sus derechos. Ése es el mensaje que queremos difundir”. Heartland Alliance también lleva a cabo campañas de concienciación en centros comunitarios de todo el país. “Colaboramos con el Gobierno de Haití”, termina diciendo Marie-Elie Alexis, “para explicarles a las familias que los niños tienen derechos y no pueden ser entregados a los tratantes de personas”.


 

 

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