Haití

Una respuesta inmediata de auxilio tras el paso de una violenta tormenta por Haití

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2010/Ramoneda
Françoise Gruloos-Ackerman, Representante de UNICEF en Haití, conversa con una mujer y sus dos nietos, quienes perdieron la tienda de campaña en que vivían en Puerto Príncipe, la capital de Haití, debido a una reciente tormenta.

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 27 de septiembre de 2010 – Cinco personas, entre ellas tres niños, resultaron muertas y varias decenas más sufrieron lesiones como resultado de la violenta tormenta que se desató sobre Haití el 24 de septiembre.

La tormenta provocó crecidas repentinas que arrastraron o destruyeron a su paso miles de refugios provisionales en los campamentos de sobrevivientes del terremoto de enero, agravando así la situación en que vive un gran número de pobladores de Haití.

Respuesta inmediata

UNICEF respondió de inmediato ante los daños provocados por la tormenta distribuyendo mantas, tiendas de campaña y botiquines de higiene.

“Aquí la situación es realmente terrible”, comenta Caroline Noel, una mujer de 34 años que vive con su marido y sus tres hijos en el campamento de Carradeux, donde están instaladas provisionalmente casi 2.000 familias.

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Los pobladores del campamento de Carradeux, en Haití, se alinean para recibir mantas tras la violenta tormenta que se desencadenó sobre el país el 24 de septiembre.

Noel espera en una de las tres filas de personas damnificadas por la tormenta que recibirán mantas suministradas por UNICEF. “Con el terremoto perdí todo lo que tenía, de manera que no me quedó más remedio que irme a vivir a un campamento”, recuerda Noel, que se instaló en Carradeux en abril, tras haber vivido en otro campamento. “Después del terremoto no me quedó nada, y ahora he vuelto a perder todo”.

Al igual que otros campamentos que funcionan en la vapuleada capital, el de Carradeux ha resultado parcialmente destruido. En el mismo se ve a muchos de sus pobladores sentados en sillas o sobre el suelo junto a los restos de las tiendas de campañas en las que han vivido durante los últimos ocho meses.

Una segunda tragedia

Debido a que perdió su tienda de campaña, Noel debe conseguir otra rápidamente o encontrar otro albergue para su familia. Por el momento, ella y su familia comparten la tienda de campaña de sus vecinos, en la cual ya vivían seis personas.

Las condiciones de vida en el campamento eran difíciles aún antes de la tormenta. “La comida no alcanza y tengo problemas para alimentar a mis hijos”, explica Noel. “Gracias a Dios tengo amigos y familiares que me apoyan”.

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Un equipo de trabajadores de UNICEF rehabilita una clínica de salud que funciona en una tienda de campaña en el campamento de desplazados de Petionville. La tienda fue derribada por los fuertes vientos y las crecidas repentinas que causó una violenta tormenta.

En el campamento de Petionville Golf, que también está localizado en Puerto Príncipe, la tormenta destruyó una clínica en una tienda de campaña que atendía unos 1.200 pacientes por semana. Afortunadamente, UNICEF logró rehabilitar la clínica poco después del desastre natural y ha distribuido allí botiquines de higiene.

“Es la primera vez que colaboramos con UNICEF, y nos ha causado una profunda impresión la eficacia con que nos ha ayudado a restablecer nuestros servicios”, afirma Alastair Lamb, que dirige las operaciones en Haití de la ONG Jenkins-Penn Haitian Relief Organization, a cargo de la gestión del campamento.

Lo que queda por hacer

UNICEF también enviará dos tiendas de campaña de 72 metros cuadrados cada una y seis conjuntos de materiales de recreación a un campamento en la localidad de Terrain Acra, que supervisa una ONG aliada llamada American Refugee Committee. Por otra parte, UNICEF también distribuyó en Puerto Príncipe unas 10.000 mantas, 1.350 botiquines de higiene, 400 tiendas de campaña de tamaño familiar y gran número de mosquiteros y cubos para el agua.

“Éste es el resultado de apenas media hora de lluvia y vientos violentos”, comentó Françoise Gruloos-Ackerman, Representante de UNICEF en Haití, durante su visita al campamento de Carradeux.

“Lo que ocurrido pone de relieve la necesidad de que colaboremos con nuestros aliados en materia de prevención y reducción de los riesgos de desastre”, agregó la funcionaria de UNICEF. “Teniendo en cuenta que aún no ha terminado la temporada de huracanes, debemos aunar esfuerzos para que estas familias se muden a estructuras más sólidas. Algunos niños y niñas han perdido todas sus pertenencias en dos ocasiones en menos de nueve meses, y eso es una experiencia muy traumatizante”.


 

 

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