Haití

“Además de los libros de texto”, una serie de “podcasts” sobre la educación en las situaciones de emergencia

“Podcast” nº 27: La educación de los niños de Haití seis meses después del terremoto

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-0750/LeMoyne
Alumnas de la escuela primaria Marie Auxiliatrice levantan la mano para responder a una pregunta de su maestra. Las niñas asisten a clases en una tienda de campaña instalada en el edificio de otra escuela de la ciudad haitiana de Jacmel.

Por Pi James

NUEVA YORK, Estados Unidos, 12 de julio de 2010 – Hoy se cumple el sexto mes desde el terremoto que devastó a Haití, provocó la muerte de más de 200.000 personas y el desplazamiento de muchas más, y tuvo consecuencias gravísimas para el sistema de educación.

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Según el Ministerio de Educación de Haití, un 80% de las escuelas localizadas en las zonas afectadas por el sismo resultaron destruidas o sufrieron daños graves. Seis meses después del desastre, la mayoría de esas escuelas ha vuelto a abrir sus puertas, y se han retirado los escombros de un 40% de los establecimientos de enseñanza que sufrieron daños. Sin embargo, las tasas de asistencia a clases siguen siendo bajas.

Amy Costello, locutora de las grabaciones de transmisión digital (podcast) de Radio UNICEF, conversa sobre la situación de los alumnos y alumnas haitianos a seis meses del terremoto con dos invitadas que se encuentran en Haití. Las entrevistadas son Coralie Norris, una estudiante haitiana de 14 años de edad, y Lisa Doherty, coordinadora del Grupo temático de educación de la oficina de UNICEF en Haití.

Garantizar la buena calidad de la enseñanza

Doherty comentó que pese a los importantes avances logrados desde el 12 de enero, queda un largo camino por recorrer en lo que respecta a la reapertura de las escuelas destruidas o dañadas. Agregó que otro desafío muy importante es lograr que los alumnos que regresen a clases reciban educación de buena calidad.

“Los maestros no reciben paga desde hace varios meses porque los padres no disponen de recursos para pagar las cuotas escolares, de manera que los docentes han perdido la motivación y la voluntad de enseñar”, afirmó Doherty, que agregó que en UNICEF reina la preocupación “por la calidad de la educación que se ofrece en las escuelas que han vuelto a abrir sus puertas”.

Doherty agregó que un 90% de las escuelas de Haití no son públicas, de manera que dependen de las cuotas escolares para pagar no sólo sus maestros sino las reparaciones de los daños causados por el desastre natural.

Demasiado asustados para regresar

Coralie Norris estudia en la escuela Sainte Rose de Lima de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Pese a que su familia ha podido pagar sus estudios, Coralie lamenta que la mayoría de sus compañeras se haya ido del país. Según explica antes del sismo su escuela tenía 80 alumnas y ahora sólo tiene 30.

Doherty apunta que esa es una situación frecuente en las zonas afectadas por el terremoto.

“Menos de la mitad de los niños ha regresado a clases, principalmente porque sus familias no tienen medios para pagar sus estudios”, comenta. “Muchos de ellos, además, están demasiado asustados para regresar a la escuela. Y los padres tampoco desean que los niños vuelvan a clases porque temen que haya nueva actividad sísmica”.

El enorme valor de la educación

Coralie apunta que en la vida escolar ha cambiado mucho desde el terremoto. Dice que las alumnas se sienten más cansadas, que a veces lloran y que a muchas les resulta difícil ponerse al día con sus estudios después de la larga ausencia.

“Yo tengo problemas para concentrarme en clase”, dice. “Antes del terremoto, me resultaba más fácil comprender las lecciones y hacer mis deberes. Y me parece que a mis compañeras les sucede lo mismo”.

Doherty explicó que el Grupo temático de educación se ha concentrado en suministrar a los estudiantes como Coralie entornos de aprendizaje en los que estén seguros y reciban apoyo. Agregó que esos ámbitos de enseñanza no sólo posibilitan que los niños y niñas recuperen la sensación de normalidad sino que les ofrecen a las familias las garantías que requieren para permitir que sus hijos reanuden su educación, que en Haití tiene un enorme valor.

“Los haitianos dan prioridad absoluta a la educación, y eso es algo que no me canso de repetir”, detalló la funcionaria de UNICEF. “Antes del terremoto, hasta las familias más pobres gastaban hasta un 70% de sus ingresos en las cuotas escolares de sus hijos. Y ahora, en los campamentos, para esas personas que han quedado desplazadas lo más importante es el trabajo, seguido de cerca por la educación. Para la población en general, la educación tiene una enorme importancia”.


 

 

Audio (en inglés)

30 de junio de 2010:  La locutora Amy Costello conversa con Coralie Norris, de 14 años de edad, y con Lisa Doherty, de UNICEF, sobre la situación de los alumnos y alumnas de Haití seis meses después del terremoto.
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