Haití

En Haití, los niños participan en los planes de reconstrucción tras el terremoto

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2010/Van den Brule
Un monitor juvenil explica a varias niñas haitianas la manera en que se incorporarán sus opiniones y puntos de vista en el proceso de reconstrucción tras el terremoto.

Por Jill Van den Brule

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 21 de junio de 2010 – Rodeada de niños y niñas que conversan animadamente en lengua criolla, Marie-Ange, una niña de 9 años de edad, se inclina sobre la hoja de papel en la que dibuja meticulosamente el contorno de una escuela. “Ésta”, dice, “es la escuela de mis sueños”.

Marie-Ange perdió casi tres meses de clases debido al terremoto que devastó esta nación caribeña el 12 de enero. Sin embargo, la niña reanudó sus estudios escolares el 5 de abril en una carpa que funciona como aula provisional.

 “Quiero volver a tener una escuela”, añade, “pero quiero que mi escuela sea segura y que, si hay un nuevo terremoto, no se derrumbe. Han muerto muchos niños, y se supone que los niños no deberían morir”.

Las voces de los niños
En el vasto Centro de convenciones de Puerto Príncipe, la capital haitiana, Marie-Ange y más de un centenar de niños y niñas de diversos orígenes socioeconómicos que provienen de comunidades de todo el país se han reunido para debatir sobre la manera en que sus voces y opiniones pueden formar parte del proceso de reconstrucción de Haití.

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© UNICEF Haiti/2010/Van den Brule
Una niña haitiana, cuya escuela fue destruida por el terremoto del 12 de enero, muestra en este dibujo cómo le gustaría que fuera su nueva escuela.

La reunión fue organizada por el Movimiento Mundial en favor de la infancia, que encabezan las organizaciones aliadas de UNICEF World Vision, Plan International, Save the Children, Aldeas Infantiles SOS y CARE.

La visión común de UNICEF y sus aliados consiste en construir un “Haití apropiado para los niños y niñas” y,  al respecto, colaboran con el Gobierno haitiano para garantizar que las cuestiones relacionadas con los niños ocupen un lugar de importancia en los planes y las labores de recuperación.

Ideas para mejorar la seguridad

Emmanuela, una monitora juvenil de 21 años de edad, proviene de Jacmel, una de las ciudades más afectadas por el terremoto. La joven explica la manera en que los dibujos que realizan los niños se emplean para elaborar propuestas para el proceso de reconstrucción. Algunos niños sugieren proyectos de limpieza de los campamentos de desplazados, mientras que otros quieren mejorar las condiciones de seguridad de las niñas, especialmente en los sitios donde la iluminación nocturna es deficiente.

Josette, de 14 años, comenta que para proteger a las niñas de la violencia por razones de género se podría repartir linternas a todos los niños.

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© UNICEF Haiti/2010/Van den Brule
Sabrina (centro), de 17 años de edad, escucha las propuestas de sus compañeros sobre el mejoramiento de su comunidad, que se recupera del terremoto que azotó Haití el pasado 12 de enero.

“En general, las propuestas de los niños han sido útiles, y algunas ya se están poniendo en práctica”, explica Virginia Pérez Antolín, Especialista en Protección Infantil de UNICEF. “En este caso, por ejemplo, ya estamos distribuyendo linternas y lámparas móviles para iluminar mejor las instalaciones sanitarias en las comunidades”.

Educación y reconstrucción

En esta reunión, los niños y niñas no sólo aprenden qué es una sociedad civil exultante sino que tienen oportunidad de cristalizar su visión personal en papel. Lo que más solicitan son nuevas escuelas, lo que demuestra que comprenden que la educación es el camino más sostenible hacia la reconstrucción de su país.

 “Es imposible reconstruir Haití en unos pocos meses, o en unos pocos años”, comenta Widmark, joven de 17 años que vive en Cap Haitien. “La reconstrucción ocurrirá en el futuro, pero antes es necesario educar a los niños”.

Muchos niños haitianos conocen dolorosamente de cerca la relación entre la falta de oportunidades en materia educación y la delincuencia.

“Hay mucha inseguridad porque después de la catástrofe hay muchas personas cometiendo fechorías en las calles”, explica Oberson, de 15 años, que proviene de Milot. “Yo les aconsejaría a los niños y niñas que sigan estudiando para poder llegar a ser alguien en la vida”.

Ayúdennos a hacer realidad nuestros sueños

Los niños haitianos saben que la comunidad internacional observa atentamente la situación de su país.

“Me gustaría decirle a los niños y niñas de todo el mundo que Haití, nuestro país, ha sufrido mucho porque es una nación realmente subdesarrollada, de manera que no tenemos todo lo que necesitamos”, señala Rose, una niña de 16 años de Puerto Príncipe. “Me gustaría que nos comprendieran y, en ese caso, que nos ayudaran a hacer realidad nuestros sueños, para que nuestro país sea un país avanzado”.

El Movimiento Mundial llevará a cabo consultas adicionales con los niños y niñas de Haití para garantizar que se tengan en cuenta sus necesidades, opiniones y puntos de vista en la Evaluación de necesidades posteriores al desastre, una investigación multisectorial de daños, pérdidas y necesidades que lleva a cabo el Gobierno haitiano con apoyo de la comunidad internacional.


 

 

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