Georgia

Una silenciosa revolución en la educación preescolar de Georgia

Imagen del UNICEF
© UNICEF Georgia/2012/Blagonravova
Un grupo de niñas juegan en el centro de enseñanza preescolar Nº 17 de Kutaisi (Georgia occidental).

KUTAISI, Georgia, 16 de julio de 2012. El centro de educación preescolar Nº17 de Kutaisi, la segunda ciudad más grande de Georgia, parece a primera vista un establecimiento típico de la era soviética: grande, imponente, utilitario y rodeado por bloques de departamentos en pésimo estado.

En el pasado, un gran jardín infantil estatal para alrededor de 600 niños y niñas de 2 a 6 años como éste habría sido dirigido con una disciplina marcial. Los alumnos se habrían sentado formando filas, de frente a la pizarra y con los brazos cruzados. Además, aprenderían de memoria y solamente hablarían cuando se les pidiera que lo hiciesen.

Sin embargo, tras la austera fachada del edificio se experimenta actualmente una notable transformación. Pequeños grupos de niños y niñas se dedican a una gran variedad de actividades y juegos guiados. Algunos están sentados en cojines en la esquina dedicada a la lectura, mientras otros hacen escenificaciones o elaboran títeres inspirados en un espectáculo al que acudieron recientemente. Las paredes, pintadas con alegres colores, están cubiertas con los trabajos que han realizado los niños. Si bien todavía hay un alto número de alumnos en las aulas –un promedio de 40 en cada una, con una maestra y una asistente–, el modelo actual, centrado en el niño, es radicalmente distinto del que prevalecía anteriormente.

Un modelo más enriquecedor para los niños

"Es indudable que el nuevo modelo es muchísimo mejor para los niños y las niñas”, dijo Maya Kakhiani, una maestra de 20 años. “Ahora podemos trabajar de una manera mucho más individual con los alumnos y prestar mayor atención a sus necesidades e intereses particulares. Esto favorece su independencia y su capacidad para tomar decisiones, además de permitirles adquirir importantes habilidades sociales”.

Eka Nutsubidze, madre de dos niños pequeños, está de acuerdo. “Ahora, los niños aprenden a pensar por sí solos. El anterior modelo educativo no tenía en cuenta las diferencias individuales. A los niños les lavaban el cerebro. Así funcionaba el sistema”.

Este impresionante cambio de actitud y planteamiento comenzó en 2005, cuando el sistema de educación preescolar de Georgia se descentralizó e hizo responsables a los gobiernos locales del establecimiento y la supervisión de las instituciones preescolares. Sin embargo, la mayoría carece de los conocimientos y las aptitudes para aplicar los modelos contemporáneos hacia la educación preescolar. Por esto, UNICEF ha apoyado los esfuerzos del Gobierno de Georgia, tanto a escala nacional como local, tendientes a reformar y desarrollar el sector de la educación preescolar.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Georgia/2012/Blagonravova
Niños y niñas jugando en el centro de enseñanza preescolar Nº 17, en Kutaisi (Georgia occidental). Esta es una de las ocho escuelas de Kutaisi que están adoptando nuevos estándares para una educación preescolar de calidad.

Llegar a los niños y niñas desfavorecidos

Un proyecto de UNICEF en colaboración con aliados de la sociedad civil y con apoyo financiero de IKEA, se ha centrado en  mejorar el acceso a una educación preescolar de calidad en ocho centros educativos ubicados en zonas desfavorecidas del municipio de Kutaisi. Por medio del Centro para las iniciativas educativas, el proyecto ayudó en la elaboración del material y la metodología de enseñanza, la restauración de las aulas, la creación de capacidad y la organización de cursos de formación dirigidos a los docentes y los administradores.

"Los seminarios de capacitación han tenido un éxito extraordinario”, dijo Zurab Paghava, director ejecutivo del programa. “Gracias a la motivación de los docentes y del mismo municipio, el proyecto se ha puesto en marcha en todos los 35 jardines de infancia de Kutaisi y, muy pronto, más de 400 maestros y administradores habrán recibido capacitación sobre la metodología progresiva conocida como ‘Paso a paso’”.

Paghava estuvo presente durante una sesión de capacitación en la que participaban más de 30 maestras de preescolar. “El nivel de entusiasmo y comprensión suele ser muy alto y existe un deseo genuino de mejorar la manera en que tradicionalmente se han hecho las cosas en nuestros centros preescolares”, agregó.

En Kutaisi se observa una importante tendencia positiva en la matriculación en la enseñanza preescolar. Hace dos años, 4.990 niños y niñas estaban matriculados en 35 instituciones de esta clase. Hoy, 8.120 niños están matriculados, incluidos 2.620 pequeños de 1 a 2 años de edad. Según Maka Dogonadze, subdirectora de la Asociación de centros preescolares del municipio de Kutaisi, este incremento obedece a varios factores, entre ellos, la novedosa política de aceptar niños que hayan cumplido un año de edad (aplicada actualmente en 15 centros preescolares); la gratuidad del acceso de los niños de las familias más pobres y de los grupos minoritarios, gracias a un sistema de comprobantes de beneficios sociales; y las mejoras generales en la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.

"La reforma beneficia a todo el mundo: los niños y las niñas, los progenitores, los docentes y todos los profesionales –no solo en el sector de preescolar, sino también en primaria, pues los niños están mucho mejor preparados para la siguiente etapa”, dice Maka Dogonadze. “Y ahora que tenemos la capacidad y la formación será más fácil avanzar a niveles superiores en lo que se refiere a juguetes y material didáctico. También hemos aprendido a reciclar o adaptar los recursos existentes, lo que nos permite aprovechar al máximo lo que ya tenemos”.


 

 

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