Etiopía

Un ambicioso programa de trabajadores sanitarios ha contribuido a reducir la mortalidad infantil en Etiopía

En Etiopía, los esfuerzos de los agentes de divulgación sanitaria ayudaron a reducir drásticamente las tasas de mortalidad infantil durante la última década.  Véalo en RealPlayer

 

El Informe sobre los progresos de 2013 de Una promesa renovada muestra que se han logrado avances importantes en la reducción de la mortalidad infantil en todas las regiones del mundo y en todos los niveles de ingreso nacional. Sin embargo, se necesitan mayores esfuerzos si el mundo ha de cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio 4, que consiste en reducir en dos tercios la tasa de mortalidad de menores de 5 años para 2015.

La serie Web de UNICEF sobre Una promesa renovada se centra en algunos de los programas exitosos e innovadores que han ayudado a salvar las vidas de millones de niños en todo el mundo.

En Etiopía, el esfuerzo de llevar agentes de salud incluso a las zonas más remotas del país, ha ayudado a lograr una fuerte reducción de la mortalidad infantil.

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Incluso en lugares remotos del país, un mayor número de niños están sobreviviendo y prosperando más allá de su quinto cumpleaños.

GAMBELLA, Etiopía, 13 de septiembre de 2013 – Un país que fue conocido mundialmente por las hambrunas, la pobreza y la guerra –Etiopía– se está ganando la reputación de ser líder en materia de desarrollo en África. En apenas 10 años, el país ha logrado bajar sus tasas de mortalidad infantil a la mitad, pasando de ocupar a nivel mundial el puesto 146 en 2000 al puesto 68 en 2012. Etiopía está invirtiendo más recursos en la atención de la salud; sus niveles de pobreza y sus tasas de fertilidad han decrecido; y el número de niños que asisten a la escuela se ha duplicado.

Incluso en lugares remotos del país, como la región de Gambella, cerca de la frontera con Sudán del Sur, un mayor número de niños están sobreviviendo y prosperando más allá de de su quinto cumpleaños, y sus progenitores están teniendo menos hijos.

Todo esto significa que Etiopía podría estar en camino de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El marcado descenso en la mortalidad infantil y el aumento de las familias con menos hijos y mejores condiciones de salud podría sorprender a algunos, pero no al Ministro de Salud de Etiopía, Dr. Kesetebirhan Admasu. Él atribuye este cambio a la adopción de políticas concretas y a la labor que desarrollan los 38.000 agentes de divulgación sanitaria que, con apoyo de UNICEF, el Gobierno ha capacitado, equipado y desplegado en todo el país.

“Nuestro Gobierno tiene la política de llegar a los lugares de más difícil acceso con intervenciones destinadas a prevenir las enfermedades, promover la salud y transferir la responsabilidad a las familias”, dice. “Para lograrlo hemos diseñado un programa de divulgación sanitaria de ámbito comunitario que es nuestro programa emblemático”.

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El Dr. Kesete considera que los trabajadores sanitarios de la comunidad han sido decisivos en la notable disminución de las tasas de mortalidad materna e infantil, y agrega que los avances de Etiopía demuestran que incluso los países pobres pueden mejorar la condición de sus niños. “Con el compromiso de los gobiernos y la comunidad, verdaderamente es posible marcar una diferencia y salvar las vidas de millones de niños y madres a lo largo y ancho de África”, dice.

Hogares modelo

Sobre el terreno, los resultados son evidentes. La aldea de Okura está ubicada en una margen del río Baro, en el sudoeste de Etiopía. Durante la estación de lluvias, la aldea queda prácticamente aislada y solo se puede llegar a ella por transporte fluvial. Pero ahora sus habitantes cuentan con la ayuda de un agente de divulgación sanitaria de su misma comunidad, cuya labor consiste en verificar los registros de vacunación; practicar exámenes de detección de diarrea, neumonía y paludismo; y supervisar la higiene en los hogares. También se otorgan certificados a los “hogares modelo”, es decir, a las familias que observan hábitos que favorecen la salud, como lavarse las manos con jabón y utilizar mosquiteros tratados con insecticida.

La familia de un hogar modelo ha disfrutado los beneficios del programa desde su inicio. Ariet Nyignio, una madre de 22 años, explica: “Los hijos de mi padre murieron porque en esa época no había centro de salud. Pero ahora tenemos un centro médico y un dispensario. Además, los agentes de divulgación sanitaria son más solícitos, por lo que todas las personas que acuden en busca de ayuda obtienen atención y medicamentos”.

Un cambio rápido

“Anteriormente morían muchos niños menores de 5 años debido a la falta de conocimientos sobre la salud”, dice Getachew Wako, un oficial de inmunización de UNICEF. “Ahora debo educar y lograr que esta comunidad cambie, a fin de reducir las muertes y los casos de enfermedad entre los niños menores de 5 años”.

“Hace 10 años era común ver en los hogares hasta cinco niños menores de 5 años. Pero hoy en día mucha gente utiliza métodos de planificación familiar”, dice el Dr. Wako. “Hace cinco años no pensé que veríamos este cambio. Y la razón por la que se ha producido es el interés de toda la comunidad en que la situación mejore”.

Con Etiopía a la cabeza, a principios de este año los dirigentes de África asumieron el firme compromiso de prevenir la mortalidad infantil, otorgando a la supervivencia de los niños el lugar central en los programas de desarrollo social de todo el continente y dirigiendo personalmente los esfuerzos en sus respectivos países. Sin embargo, la mayoría de las muertes infantiles siguen presentándose en África subsahariana, una región donde persisten elevadas tasas de enfermedades y muertes infantiles que se pueden evitar, a pesar de que existen intervenciones sencillas, económicas y de alto impacto.

El compromiso de Addis Abeba consistió en elaborar y aplicar hojas de ruta dirigidas por los países, que integren las iniciativas cuyo propósito es poner fin a las muertes evitables de niños menores de 5 años para 2035, y reducir las tasas de mortalidad de menores de 5 años a menos de 20 por cada 1.000 nacidos vivos en todos los países de África.

 

Una promesa renovada es un movimiento basado en la responsabilidad compartida para la supervivencia infantil, y está movilizando y reuniendo a los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y los individuos en la causa de poner fin a las muertes infantiles prevenibles en el lapso de una generación. El movimiento busca el avance de Todas las mujeres, todos los niños, una estrategia puesta en marcha por el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, con el objetivo de mejorar la salud de mujeres y niños a través de la acción y de las actividades de promoción para acelerar la reducción de la mortalidad prevenible de las madres, de los recién nacidos y de los niños.

Desde su inicio, 176 gobiernos firmaron El Compromiso con la supervivencia infantil: Una promesa renovada, y miles de grupos de la sociedad civil y particulares han movilizado acciones y recursos en apoyo de la meta. Un conjunto amplio de gobiernos han comenzado a establecer nuevos objetivos ambiciosos para la supervivencia de las madres, los recién nacidos y los niños, mientras que, en todo el mundo, la sociedad civil exige cada vez más que los gobiernos sean responsables de sus promesas, un factor promovido por las nuevas tecnologías y las herramientas de comunicación.

Una promesa renovada reconoce que la capacidad de liderazgo, el compromiso y la rendición de cuentas son fundamentales para poner fin a las muertes infantiles prevenibles. Y debido a que cada vez más se reconoce que la supervivencia infantil es una responsabilidad compartida, todos tienen una función que desempeñar.

 


 

 

Fotografía UNICEF: Compromiso con la supervivencia infantil

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