Etiopía

En Etiopía, los servicios de salud protegen contra la desnutrición a los niños afectados por la sequía

Por Indrias Getachew

KORRE ROGICHA, Etiopía, 3 de julio 2012. Shilime Erbo, una madre soltera con dos hijos, se encuentra frente a su choza en el poblado de Korre Rogicha, ponderando el futuro de su familia.

VÍDEO (en inglés): Chris Niles, corresponsal de UNICEF, informa sobre los esfuerzos de los promotores de salud que ayudan a salvar vidas de niños en Etiopía.  Véalo en RealPlayer

 

La economía agrícola de Korre Rogicha se basa en las dos temporadas anuales de lluvias. Las grandes lluvias kiremt caen normalmente de junio a septiembre y producen la cosecha principal. Las lluvias pequeñas belg, de febrero a abril o mayo, dan una cosecha más pequeña que ayuda a los agricultores a afrontar la temporada de carestía.

“El año pasado no hubo cosecha”, dijo. “Hemos sembrado de nuevo este año pero las plantas están mustias y no sabemos cuándo van a madurar”.

Personal de promoción de la salud que salva vidas

Erbo trata de complementar los ingresos de la familia trabajando como jornalera, pero el trabajo es escaso y sus empleadores a menudo se retrasan en sus pagos. Como resultado, sus hijos han ido perdiendo peso.

Su hija de 18 meses de edad, Shegitu Tule, está gravemente desnutrida. “Cuando la vi tan mal, no sabía qué hacer. Pensé que iba a morir”, afirmó Erbo.

Condujo a Shegitu al puesto de salud del poblado, donde los promotores de salud, que han recibido capacitación de UNICEF, proporcionan alimentación terapéutica ambulante para niños desnutridos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2012/Getachew
Shilime Erbo (20 años) y su bebé de 18 meses Shegitu Tule, que recibe tratamiento contra la desnutrición en un puesto de promoción de la salud que cuenta con el apoyo de UNICEF en el poblado de Korre Rogicha (Etiopía).

Bati Julati es uno de los dos promotores de salud en el puesto de salud de Korre Rogicha. Ella forma parte de los 34.000 trabajadores de promoción de la salud asalariados del gobierno que han sido desplegados en 15.000 puestos de salud de las aldeas en todo el país para ofrecer un conjunto integrado de servicios de salud, nutrición, saneamiento e higiene.

“Shegitu estaba muy enferma cuando vino”, expuso Julati. La niña fue sometida a un régimen de alimentos terapéuticos listos para su consumo. Una semana más tarde, la niña había mejorado mucho.

El fomento de la capacidad para sobreponerse

Julati dijo que, antes del inicio del programa de alimentación terapéutica ambulatoria, la desnutrición era moneda corriente en Korre Rogicha y un gran número de niños murieron. En cambio hoy, los niños logran sobrevivir.

“Aquí empezamos a proporcionar alimentos terapéuticos listos para su consumo en 2009”, dijo. “Antes de eso, las familias tenían que caminar hasta el centro de salud de Fajee Gole [a dos horas de distancia a pie], y murieron muchos niños, pero después de la creación del puesto de salud, ha habido un gran cambio”.

Todo esto forma parte de una estrategia para aumentar la capacidad para sobreponerse entre los residentes rurales, que representan más del 80% de la población etíope.

Otro aspecto crucial en la estrategia son las mujeres voluntarias seleccionadas por la comunidad para vigilar la salud de las familias vecinas. Han recibido capacitación para identificar a los niños enfermos y desnutridos y remitirlos al puesto de salud para su evaluación y tratamiento. Esto ha permitido garantizar el envío de los casos complicados y ha puesto fin a la desnutrición grave, el retraso en el crecimiento y otros resultados adversos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2012/Getachew
El trabajador de la salud Worke Bati Julati (de pie) asesora a las madres sobre la alimentación infantil en un puesto de salud en el poblado de Korre Rogicha (Etiopía).

“En el pasado, los niños estaban en muy mal estado”, señaló Julati. “Pero ahora se ha producido una gran mejoría. Y la razón es que cada semana reciben alimentos terapéuticos listos para su consumo, que son tan eficaces que ya no se mueren. En los últimos cuatro años se han salvado una gran cantidad de vidas infantiles”.

Los trabajadores de promoción de la salud también ofrecen un conjunto integrado de servicios que incluyen la vacunación contra enfermedades como el sarampión y la neumonía; la vigilancia del crecimiento para niños menores de 2 años; y la administración de suplementos de vitamina A y de pastillas antiparasitarias. Asimismo, promueven el lavado de manos con jabón y la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

Trabajar en la prevención de desastres

Sin embargo, con la amenaza de una nueva sequía que se avecina, el número de niños con desnutrición moderada en Korre Rogicha va en aumento. “Me temo que habrá casos de desnutrición más graves”, comentó Julati.

Los trabajadores de salud, junto con los programas del gobierno y los aliados, trabajan para evitar que esto suceda.

El número de centros que prestan servicios terapéuticos ambulatorios ha aumentado de 500 en 2008 a más de 10.000 en la actualidad. Este aumento de la capacidad, junto con el Programa de la red de seguridad productiva –el programa gubernamental de alimentos o de dinero en efectivo a cambio de trabajo para los distritos que padecen inseguridad alimentaria– asegura que las comunidades vulnerables sean capaces de gestionar las situaciones adversas.

El gobierno y sus aliados para el desarrollo también garantizan que los agricultores puedan reponer sus semillas para la temporada de cultivo durante las grandes lluvias.

Mientras tanto, Erbo está más aliviada porque su hija se recupera. “Mi deseo es que los niños sobrevivan y crezcan”, dijo.


 

 

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