Etiopía

En medio de la grave sequía que afecta a Etiopía, un programa que recibe apoyo de UNICEF combate la desnutrición

Por Indrias Getachew

BELINA ARBA, FEDIS, Etiopía, 25 de julio de 2011. En Fedis, un distrito de la Etiopía oriental que sufre los efectos de la grave sequía, se encuentra el centro de salud de Belina Arba donde Genete Mohammed trajo a su hija Iman, de 18 meses de edad, para que recibiera atención del programa ambulatorio de alimentación terapéutica, que se ofrece una vez por semana.

VÍDEO (en inglés),11 de julio de 2011: Chris Niles, corresponsal de UNICEF, informa sobre las actividades de UNICEF en apoyo al tratamiento de los niños desnutridos de la región oriental de Etiopía.  Véalo en RealPlayer

 

“Iman tenía el cuerpo hinchado, especialmente el rostro”, comenta Mohammed. “En primer lugar la lleve al hospital y allí me dijeron que la trajera a este puesto de salud, porque aquí le podían dar tratamiento”.

Hacer frente a la desnutrición

La sequía ha causado un aumento notable de los niveles de desnutrición de los niños y niñas en los distritos etíopes afectados, como el de Fedis, donde ha sido necesario brindar tratamiento urgente a unos 312.740 niños gravemente desnutridos cuyas vidas corrían peligro.

“En esta región, la desnutrición nunca había sido tan grave como este año”, apunta Lemlem Worku, una de las dos agentes de divulgación sanitaria del puesto de salud de Belina Arba. “Quizá se deba a que las lluvias no llegaron a tiempo”, agrega Worku, que trabaja desde hace cuatro años en el distrito de Fedis, “pero lo cierto es que nunca habíamos tenido niveles de desnutrición tan graves”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2011
En el distrito de Fedis, azotado por la sequía, la agente de divulgación sanitaria del puesto de salud de Belina Arba, Lemlem Works, administra amoxicilina en el marco del programa ambulatorio semanal de alimentación terapéutica.

Worku comienza la sesión del programa con un debate sobre la nutrición y brinda a las madres presentes asesoramiento sobre los tipos de alimentos disponibles en la región que pueden emplear para alimentar a sus hijos. Posteriormente, llama una por una a las madres para que se acerquen hasta su mesa con sus hijos para medirles la circunferencia del brazo y comprobar si tienen edemas en ambas piernas, dos indicadores confiables del estado de nutrición. A continuación, Worku mide la estatura de cada niño y anota los resultados en su ficha individual del programa ambulatorio de alimentación terapéutica.

El apoyo de UNICEF

Ésta es la tercera visita de Iman a las sesiones semanales de este programa que salva vidas, y es evidente que la niña ha tenido una mejoría alentadora.

“La primera vez que la vimos, Iman pesaba apenas 5,5 kilos”, explica Worku. “Para que podamos darle de alta debe llegar a los 6,3 kilos. Hoy, después de tres semanas de tratamiento, Iman pesa seis kilos. Además, ha desaparecido la inflamación del edema y es evidente que está mejorando”.

Satisfecha porque Iman ha aumentado de peso desde la última vez que la vio, Worku aconseja a la madre sobre la manera correcta de lavarse las manos. Después, se aleja con ella y con la niña hasta un rincón apartado y le entrega un paquete de alimento terapéutico listo para el consumo con el que realizarán una prueba del apetito de la niña. Iman no tiene problema para ingerir el alimento terapéutico. Después que la niña pasa la prueba, Mohammed recibe raciones de alimento terapéutico para una semana, además de una botella del antibiótico amoxicilina para combatir posibles infecciones. Finalmente, madre e hija regresan a su hogar, que se encuentra a corta distancia del puesto de salud de la aldea.

La ayuda de UNICEF ha hecho posible que Etiopía, que en 2004 carecía prácticamente de capacidad para tratar la desnutrición grave aguda en los distritos afectados por la sequía y la inseguridad alimentaria como Fedis, cuente hoy con 8.800 puestos similares al de Belina Arba.  UNICEF también ha colaborado con el Ministerio y las Oficinas Regionales de Salud en la capacitación de los agentes de divulgación sanitaria como Lemlem Worku en materia de alimentación terapéutica de pacientes ambulatorios. El organismo de las Naciones Unidas también suministra alimentos terapéuticos listos para el consumo, medicamentos y otros elementos imprescindibles para la ejecución del programa, como las básculas y las cintas de medición de la circunferencia del brazo.

Los logros alcanzados están en peligro

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2011
Genete Mohammed lleva a su bebé de 18 meses, Iman, a su hogar en la aldea de Belina Arba, situada en el distrito de Fedis que se ha visto azotado por la sequía.

Gracias a este programa, las familias de los niños desnutridos no tienen que alejarse mucho de sus hogares para que sus hijos reciban la ayuda vital que brindan los agentes de salud de sus comunidades. En la mayoría de los casos, los niños pueden recibir tratamiento en sus hogares siempre y cuando no sufran complicaciones, como fiebre o diarrea. De esa manera, sus progenitores pueden seguir trabajando en el campo sin tener que abandonar la atención de sus hijos.

En los últimos años, en Etiopía han mejorado  de manera notable las tasas de supervivencia de los niños, lo que se debe en gran parte a los avances logrados en materia de alimentación infantil. En 1990, la proporción de niños y niñas que morían antes de cumplir cinco años superaba el 20%. En más de la mitad de los casos fatales, la desnutrición era uno de los factores determinantes. Para 2010, esa tasa se había reducido a la mitad.

Sin embargo, la situación de emergencia creada por la sequía pone ahora en peligro los avances logrados en materia de supervivencia de los niños. Los sistemas que hasta ahora servían para salvar esas jóvenes vidas se están llevando hasta el límite debido a la falta de agua.

A la espera de la cosecha

Sin embargo, en el distrito de Fedis ha comenzado a llover y sus habitantes tienen renovadas esperanzas de poder cosechar dentro de pocos meses. Mientras tanto, los programas de alimentación terapéutica basados en la comunidad garantizan que los niños sobrevivan a la crisis. UNICEF ha hecho un llamamiento por valor de 10 millones de dólares estadounidenses para dar respuesta inmediata a las necesidades de emergencia humanitaria que se susciten en Etiopía en los próximos tres meses.

“Mi sueño es que mi hija se recupere y que todos podamos superar estas penurias que vivimos”, concluye Mohammed. “Por ahora, esperamos la cosecha, pero no sabemos con seguridad si tendremos hambre o alimentos suficientes. No estamos seguros”.


 

 

Búsqueda